EN LA FIESTA DEL BAUTISTA HAGAMOS NUESTRA LA CAUSA DE LOS NIÑOS POR NACER Y DEL ANUNCIO DE LA VERDAD

Diaconía para la Justicia y la Paz cumple sus Bodas de Plata

 24 de junio (Oficina de Prensa) El día de ayer en las vísperas de la celebración del nacimiento de San Juan Bautista, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V. presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura donde exhortó a los trabajadores de la Diaconía para la Justicia y la Paz quienes también celebraron los 25 años de su creación, a seguir trabajando por la defensa de la vida desde su concepción hasta su muerte natural y el anuncio de la verdad del hombre desde Cristo.

“La solemnidad de San Juan Bautista que hoy celebramos, les deja a ustedes queridos hermanos que trabajan en la Diaconía para la Justicia y la Paz, varias enseñanzas muy valiosas. En primer lugar, sabemos por el Evangelio que el Precursor del Señor fue santificado en el vientre de su madre Santa Isabel por el mismo Cristo que ya se había encarnado en María. Así nos lo relata la escena de la Visitación, cuando Isabel le dice a María: “apenas tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de gozo en mis entrañas”. En el salmo de hoy hemos cantado: “en el seno materno, tú me sostenías”. Y en el Evangelio hemos escuchado como el Ángel del Señor le dice a Zacarías, padre del Bautista: “que tu hijo se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre”. Todo ello nos habla que desde la concepción ya hay una persona humana que tiene el derecho sagrado e inviolable a la vida. Por ello desde vuestro Departamento para la Vida Beato Juan Pablo II, les pido que hagan todos los esfuerzos posibles por defender a los concebidos no nacidos; porque crezca una mayor conciencia del valor sagrado de la vida desde la concepción hasta su fin natural; porque todos rechacen el aborto, que es el crimen más abominable de todos porque asesina una vida inocente. El aborto es el mayor destructor de la paz”. Precisó nuestro pastor.

 Monseñor Eguren recordó también la importancia y necesidad del anuncio de la verdad como lo hizo San Juan el Bautista quien “es el profeta comprometido con la verdad. Será el anuncio valiente de la verdad, hecho sin componendas y sin medias tintas, lo que lo llevará primero a ser encarcelado y después al martirio. Yo les pido trabajen generosamente por una defensa de la verdad de la persona humana, de su dignidad y libertad desde Cristo, que es el hombre nuevo y perfecto, en plena fidelidad y sintonía con la Doctrina Social de la Iglesia. Ustedes fueron fundados para la defensa y promoción de los derechos humanos, pero no de una selección caprichosa y antojadiza de los mismos como hoy algunos hacen, sino de todos los derechos humanos, comenzando por el derecho a la vida que es el derecho primero y fundamental donde se asientan todos los demás. Los derechos humanos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre y por ello están presentes en todas las culturas y civilizaciones. Arrancar los derechos humanos de este contexto significaría restringir su ámbito y ceder a una concepción relativista, según la cual el sentido y la interpretación de los derechos podrían variar, negando su universalidad en nombre de los diferentes contextos culturales, políticos, sociales e incluso religiosos”.

 Al finalizar su homilía, nuestro Pastor resaltó en los trabajadores de la Diaconía para la Justicia y la Paz que el trabajo que realizan es una vocación que requiere de compromiso con el anuncio de la verdad y pasión por la defensa de la dignidad y la libertad del hombre pues “si hay algo que impresiona y atrae del Bautista es su celo apostólico, su ardor por la misión encomendada. Vuestro trabajo es más que un mero oficio. No cedan a la tentación del burócrata que se limita a llenar un espacio y a ver como transcurren las horas hasta el fin de la jornada. Lo vuestro es más que un trabajo, es una vocación, es un servicio desde la Iglesia y con Cristo a la persona humana, en defensa de su dignidad y libertad, especialmente de los más pobres y vulnerables. Qué cosa más hermosa que defender a los concebidos no nacidos, a los pobres en busca de justicia, a defender y promover a la familia para que en ella no haya violencia de ningún tipo, ni de los esposos entre sí ni de los padres contra los hijos; a promover auténticamente a la juventud mediante su formación en valores. Por ello como el Bautista y sobre todo como Jesús, hagan suya la causa del Hombre, de su verdad, de su dignidad, y trabajen con ilusión, ardor y renovado compromiso”.

La Diaconía para la Justicia y la Paz ha sido creada como una institución del Arzobispado de Piura, que forma parte de la Pastoral Social y se encarga de velar por la promoción y defensa de los derechos humanos en el ámbito de Arquidiócesis, con especial incidencia en los derechos de las personas más vulnerables.

domingo 24 junio, 2012