“EL TESTIGO DE CRISTO NOS ENSEÑA A SER TESTIGOS DEL SEÑOR JESÚS”

 05 de mayo (Oficina de Prensa).- En el Sexto Domingo de Pascua, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, celebró la Santa Misa en la Basílica Catedral, en la cual frente a una gran cantidad de fieles congregados saludó a los miembros de la Defensoría del Pueblo de nuestra ciudad, encabezados por el Dr. César Orrego, quienes celebran su XIV Aniversario.

En su homilía Monseñor Eguren exhortó a los fieles a reconocer la importancia del Espíritu Santo para el pueblo de Dios en 3 funciones: “Jesús llama al Espíritu Santo con el nombre de “Paráclito”. Esta palabra nos ayuda a comprender la importante y decisiva función que la Tercera Persona de la Santísima Trinidad realiza en la vida de la Iglesia y en nuestra vida cristiana. Paráclito significa el que está junto, el que asiste, el que defiende, el que aboga. Esto es lo que hace el Espíritu Santo en nuestro favor. Y lo hace en primer lugar siendo nuestro maestro interior, recordándonos todo lo que Cristo nos enseñó, llevándonos a la Verdad plena que es el mismo Jesús. El Espíritu Santo nos ayuda a comprender, a tomar cada vez más conciencia de lo que Jesús hizo y dijo para nuestra salvación. Él no revela nada nuevo, no añade nada nuevo, pero nos ayuda a profundizar, a acoger, a interiorizar, a hacer vida la Palabra del Señor, a guardar la Palabra para que así el Padre, el Hijo y Él habiten en nosotros”. 

 Luego nuestro Pastor agregó: “En segundo lugar, Él que es el gran testigo de Cristo en nuestra vida nos urge con su ejemplo a ser testigos del Señor Jesús. Qué hermosa misión del Espíritu Santo en nuestra vida cristiana. No sólo nos lleva a Cristo, nos muestra a Jesús como el camino, la verdad y la vida; no sólo nos da testimonio del Señor como el Hijo del Padre, como el único Salvador, ayer, hoy y siempre, sino que al darnos un testimonio tan contundente del Señor Jesús nos impulsa a que seamos testigos convincentes del Señor en la Iglesia y en el mundo de hoy. Él, el testigo de Cristo, nos enseña y alienta a ser testigos del Señor Jesús. A que nos mostremos con la vida y con la palabra como discípulos de Cristo, sin miedos, sin cobardías, sin silencios cómplices”.

Y al finalizar expresó: “El Espíritu Santo nos asiste, defiende y aboga por nosotros, dándonos las fuerzas necesarias para el combate contra el demonio, contra nuestro hombre viejo y contra el mundo. Dándonos la gracia necesaria, para que cooperando activamente con ella, podamos ser santos y luchar por salvar el alma de este mundo, es decir trabajar por forjar el mundo que Dios quiere según su divino plan de amor”.

 Antes de culminar la Santa Misa Monseñor Eguren brindó cálidas palabras de aliento a los colaboradores de la Defensoría del Pueblo y les exhortó a invocar al Espíritu Santo durante el desempeño de sus funciones: “Saludo el día de hoy a los miembros del Defensoría del Pueblo de Piura quienes cumplen 14 años de vida institucional y en especial a su Presidente, el Doctor César Orrego Azula. Invoquen en todo momento al Espíritu Santo en el desempeño diario de sus funciones. Sean dóciles a sus mociones y para ello lleven una vida espiritual fuerte con la oración, los sacramentos y la vida eclesial comprometida, para que así el Espíritu Santo los ayude a encontrar la verdad que engendra la justicia que a su vez hace florecer en nuestra vida la paz social. Labor de ustedes es la defensa de los derechos humanos y la dignidad de la persona desde la concepción hasta su fin natural, así como la promoción del bien común, siendo colaboradores críticos del Estado, actuando con autonomía frente al poder político y privado. Para cumplir con esta noble misión ustedes necesitan del Espíritu Santo, porque como canta la secuencia de Pentecostés, “mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro, mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento”.

domingo 5 mayo, 2013