EL PAPA DE LA PAZ Y LA MISERICORDIA PEREGRINA EN TIERRA SANTA

 

25 de mayo (Oficina de Prensa)(RV).- Siguiendo las huellas de Jesús, el Papa Francisco, peregrino de la paz y la misericordia, llegó a Tierra Santa. El avión, que lo llevaba desde Roma, aterrizó ayer al mediodía en el aeropuerto de Amán. Será la suya una peregrinación de oración y penitencia y pastoral, que quiere ser también de contacto personal con las comunidades cristianas. Durante su primer día a las tres de esta tarde, hora en Jordania, tuvo lugar la Santa Misa multitudinaria, presidida por el Papa en el estadio internacional de la misma capital. Antes de la celebración, el Obispo de Roma, pasó entre las numerosas personas presentes, impartiendo su bendición apostólica.

Durante su homilía nuestro Sumo Pontífice, manifestó: “Aquí nos encontramos no muy lejos del lugar en el que el Espíritu Santo descendió con fuerza sobre Jesús de Nazaret, después del Bautismo de Juan en el Jordán, donde hoy me acercaré, Así pues el Evangelio de este domingo, y también este lugar, al que, gracias a Dios, he venido en peregrinación, nos invitan a meditar sobre el Espíritu Santo, sobre su obra en Cristo y en nosotros, y que podemos resumir de esta forma: el Espíritu realiza tres acciones: prepara, unge y envía”.

“En el momento del bautismo -explicó- el Espíritu se posa sobre Jesús para prepararlo a su misión de salvación…Pero el Espíritu Santo, presente desde el principio de la historia de la salvación, ya había obrado en Jesús en el momento de su concepción en el seno virginal de María de Nazaret … y actuó en Simeón y Ana el día de la presentación de Jesús en el Templo …En la actitud profética de los dos videntes se expresa la alegría del encuentro con el Redentor y se realiza en cierto sentido una preparación del encuentro del Mesías con el pueblo. Las diversas intervenciones del Espíritu Santo forman parte de una acción armónica, de un único proyecto divino de amor. La misión del Espíritu Santo consiste en generar armonía –Él mismo es armonía– y obrar la paz en situaciones diversas y entre individuos diferentes. La diversidad de personas y de ideas no debe provocar rechazo o crear obstáculos, porque la variedad es siempre una riqueza. Por tanto, hoy invocamos con corazón ardiente al Espíritu Santo pidiéndole que prepare el camino de la paz y de la unidad”.

 El Papa durante la celebración eucarística administró la Primera Comunión a 1.400 niños. Luego se trasladó a Betania más allá del Jordán, el lugar del Bautismo de Jesús, en la orilla jordana del mismo río. Allí tuvo lugar la bendición de las aguas por parte del Papa Francisco, como 50 añas atrás hiciera Pablo VI. Después, en la Iglesia latina, sostuvo un encuentro con refugiados y con jóvenes discapacitados, finalmente regresó a Amán. Durante su mensaje el Santo Padre exhortó a la comunidad internacional a que "no deje sola a Jordania ante la emergencia humanitaria”, sino que continúe e incremente su apoyo y ayuda, al tiempo que renovó su llamamiento a la paz en Siria insistiendo en que “nadie se empeñe en que las armas solucionen los problemas” y se regrese al camino de las negociaciones, indicando como única solución el diálogo y una solución política.

Esta mañana, domingo 25 de mayo, el Santo Padre ha celebrado la Eucaristía en la Plaza del Pesebre en Belén. “Es una gracia muy grande celebrar la Eucaristía en el lugar en que nació Jesús -ha dicho el Papa- Doy gracias a Dios y a vosotros que me habéis recibido en mi peregrinación: al Presidente Mahmoud Abbas y a las demás autoridades; al Patriarca Fouad Twal, a los demás Obispos y Ordinarios de Tierra Santa, a los sacerdotes, las personas consagradas y a cuantos se esfuerzan por tener viva la fe, la esperanza y la caridad en esta tierra; a los representantes de los fieles provenientes de Gaza, Galilea y a los emigrantes de Asia y África. Gracias por vuestra acogida”.

Luego agregó “El Niño Jesús, nacido en Belén, es el signo que Dios dio a los que esperaban la salvación, y permanece para siempre como signo de la ternura de Dios y de su presencia en el mundo. «Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño…».También hoy los niños son un signo. Signo de esperanza, signo de vida, pero también signo «diagnóstico» para entender el estado de salud de una familia, de una sociedad, de todo el mundo. Cuando los niños son recibidos, amados, custodiados, tutelados, la familia está sana, la sociedad mejora, el mundo es más humano. Recordemos la labor que realiza el Instituto Effetà Pablo VI a favor de los niños palestinos sordomudos: es un signo concreto de la bondad de Dios; es un signo concreto de que la sociedad mejora. Dios nos repite también a nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI: «Y aquí tenéis la señal», buscad al niño…El Niño de Belén es frágil, como todos los recién nacidos. No sabe hablar y, sin embargo, es la Palabra que se ha hecho carne, que ha venido a cambiar el corazón y la vida de los hombres. Este Niño, como todo niño, es débil y necesita ayuda y protección. También hoy los niños necesitan ser acogidos y defendidos desde el seno materno”.

 “«Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño» -ha reiterado- Tal vez aquel niño llora. Llora porque tiene hambre, porque tiene frío, porque quiere estar en brazos… También hoy lloran los niños, lloran mucho, y su llanto nos cuestiona. En un mundo que desecha cada día toneladas de alimento y de medicinas, hay niños que lloran en vano por el hambre y por enfermedades fácilmente curables. En una época que proclama la tutela de los menores, se venden armas que terminan en las manos de niños soldados; se comercian productos confeccionados por pequeños trabajadores esclavos. Su llanto es acallado: deben combatir, deben trabajar, no pueden llorar. Pero lloran por ellos sus madres, Raqueles de hoy: lloran por sus hijos, y no quieren ser consoladas”.

“«Y aquí tenéis la señal»….El Niño Jesús nacido en Belén, todo niño que nace y crece en cualquier parte del mundo, es signo diagnóstico, que nos permite comprobar el estado de salud de nuestra familia, de nuestra comunidad, de nuestra nación. De este diagnóstico franco y honesto, puede brotar un estilo de vida nuevo, en el que las relaciones no sean ya de conflicto, abuso, consumismo, sino relaciones de fraternidad, de perdón y reconciliación, de participación y de amor”. Concluyó nuestro Santo Padre.

El Papa continuará su peregrinaje por Tierra Santa, es por ello que les exhortamos a los piuranos y tumbesinos a unir nuestros rezos y peticiones a los del Santo Padre, por la paz en el medio oriente y para que allí se pueda construir una sociedad respetuosa de los más débiles.

domingo 25 mayo, 2014