“Donde hay caridad y amor, ahí está Dios”

Misa Vespertina de la Cena del Señor

Misa Vespertina de la Cena del Señor20 de marzo (Oficina de Prensa).- Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., celebró la Santa Misa de la Cena del Señor a las 7:00 p.m., en la Basílica Catedral de Piura, en la cual nuestro Pastor, manifestó: “El gesto del Señor Jesús de lavar los pies a sus discípulos es como la inauguración de su camino pascual. Conmueve ver al Señor despojado de sus vestiduras, realizando con humildad el trabajo reservado a los esclavos: lavar los pies de sus discípulos. Todo ello es un símbolo hermoso de lo que contemplaremos mañana Viernes Santo: Cristo crucificado, despojado de las vestiduras de su gloria divina, inclinándose hacia nosotros en el misterio de su perdón, en el acto de amarnos hasta el extremo con un amor infinito que es el único lavatorio capaz de purificarnos del pecado y de reconciliarnos plenamente con Dios, con nosotros mismos, con nuestros hermanos y con toda la creación”.

Misa Vespertina de la Cena del SeñorEn la Misa del Jueves Santo, la Iglesia recuerda la Última Cena durante la cual nuestro Señor Jesucristo, instituyó el Sacramento de la Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana y el del Sacerdocio ministerial.

Durante la Eucaristía, Mons. José Antonio Eguren realizó el tradicional gesto del “lavatorio de los pies” a doce varones, gesto expresivo y humilde que manifiesta el amor que se hace servicio, cómo nos lo muestra el Señor Jesús con sus apóstoles en la víspera de su pasión y muerte en la cruz: “«Si yo, pues, os he lavado los pies, siendo vuestro Señor y Maestro, también habéis de lavaros vosotros los pies unos a otros», dice el Señor (Jn 13, 14). El relato del lavatorio de los pies tiene un mensaje muy concreto para nosotros: los cristianos siempre hemos de estar dispuestos a hacernos esclavos de amor los unos de los otros. Sólo así será posible construir la ansiada civilización del amor y hacer del Perú el país justo y reconciliado con el cual todos soñamos. Donde hay caridad y amor, ahí esta Dios”, expresó durante su homilía.

Misa Vespertina de la Cena del SeñorContinuó diciendo: “¿Pero como será posible esto? ¿Cómo será posible que yo pueda amar a los demás como Cristo? La meta parece inalcanzable pero no lo es. Clave para alcanzarla es no descuidar nuestra participación dominical en la Santa Misa, sacramento que hoy Jueves Santo, el Señor Jesús instituye como memorial de su pasión, muerte y resurrección. En la Eucaristía, Cristo ha querido darnos su amor, aquel mismo amor que lo llevó a ofrecer su vida en la Cruz por nosotros. Cuando nos alimentamos con fe de su Cuerpo y de su Sangre, su amor pasa a nosotros y nos hace capaces de amar como Él dando la vida por los hermanos”.

Misa Vespertina de la Cena del SeñorEn otro momento dijo: “No hay que olvidar que los sacramentos del Bautismo y de la Reconciliación nos sumergen en las aguas del amor de Jesús. Por ello procuremos cuanto antes el santo bautismo a nuestros hijos y acerquémonos con frecuencia a confesarnos… El Bautismo y la Reconciliación, constituyen el lavatorio divino que nos abre el camino de la libertad y de la vida”.

Al finalizar la celebración litúrgica, la gran concurrencia de fieles católicos que colmaron el Templo, permanecieron en vigilia de oración y adoración eucarística ante el Santísimo Sacramento, para revivir más íntimamente la agonía del Señor Jesús en el Huerto de Getsemaní.

Misa Vespertina de la Cena del Señor

viernes 21 marzo, 2008