“Dios no quiere la enfermedad”

Misa en el Día del Enfermo13 de febrero (Oficina de Prensa).- En su tradicional misa de los domingos en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi SCV, manifestó con ocasión de la XV Jornada Mundial del Enfermo, que Dios no quiere la enfermedad: “Dios – Amor, no ha creado el mal y la muerte. Pero desde el momento en que éstos, han entrado en el mundo ha causa del pecado, su amor tiende a sanar al hombre, a liberarlo del pecado y de cualquier mal, y a colmarlo de vida y consuelo”.

A Catedral llena, y con la presencia de un grupo de enfermos a quienes administró el sacramento de la Santa Unción, el Pastor de Piura, basándose en el Evangelio del domingo (Lc 6,17.20-26), dirigió un mensaje cargado de fortaleza y esperanza para quienes sufren enfermedad.”Queridos hermanos, Jesús, llama bienaventurados los que sufren. En Él, que se compadece de nosotros, encontramos apoyo y fortaleza para llevar la enfermedad. En la Cruz gloriosa de Cristo, todo sufrimiento y padecimiento encuentra su sentido y se transforma en camino de salvación. Si bien la enfermedad no deja de ser una prueba, la esperanza la ilumina. Los que estamos sanos debemos acoger a los enfermos con amor, ayudarles a cargar su cruz. Debemos ser para ellos fuente de caridad”.

Misa en el Día del EnfermoPor otro lado, y en base al Evangelio de las Bienaventuranzas según San Lucas, recordó que existen dos tipos de personas: unas que hacen de Dios el centro de sus vidas, su riqueza fundamental, ya que descubren que sin afirmarlo a Él en la propia existencia es imposible alcanzar la felicidad y la salvación eterna. Éstos, dijo, son los verdaderos bienaventurados y dichosos; y otros que creen ilusamente que se bastan así mismos para construir el proyecto de su propia felicidad, y prescinden del Amor de Dios y de su Divino Plan, poniendo al Señor al margen de sus vidas. Estos, dijo, son los que al final encontrarán la ruina, el vacío y la infelicidad.

Misa en el Día del EnfermoEl Arzobispo de Piura hizo también un llamado a la solidaridad: “Hermanos: hagamos un gran esfuerzo por aliviar las grandes necesidades de pan material que existe en muchos de nuestros hogares. Vivamos la solidaridad cristiana y compartamos con generosidad y alegría lo mucho o lo poco que tengamos, con aquellos que tienen menos que nosotros y padecen necesidad. No seamos indiferentes al dolor de los demás”.

Finalmente, pidió a los fieles que encomienden en sus oraciones a todo el clero de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes, quienes durante esta semana realizarán sus ejercicios espirituales anuales en la ciudad de Chiclayo, con el fin de tener un encuentro más profundo con el Señor y consigo mismos, y así renovar su vocación sacerdotal y misión evangelizadora en la Iglesia y el mundo.

Misa en el Día del Enfermo

miércoles 14 febrero, 2007