“DÉJATE AMAR POR EL SEÑOR Y COMPROMÉTETE A AMAR COMO ÉL”

Santa Misa de Jueves Santo

 1 de Abril (Oficina de Prensa).- En la noche de hoy, Mons. José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., celebró en la Basílica Catedral de Piura, la Misa Vespertina de la Cena del Señor. Nuestro Arzobispo reflexionó en torno a la “Cadena preciosa que el misterio del Jueves Santo celebra”: la institución de la Eucaristía, la institución del Sacerdocio Ministerial y el Mandamiento Nuevo del Amor a través del lavatorio de los pies.

Durante esta celebración, Mons. Eguren, realizó el tradicional gesto del “lavatorio de los pies” a doce varones, el cual el Señor Jesús realizó con humildad haciendo el trabajo reservado a los esclavos: “Se pone a los pies de los apóstoles y a través de ellos de toda la humanidad necesitada de la purificación de sus pecados”, expresó nuestro Arzobispo. 

 “Dejarnos amar por el Señor significa por un lado, dejar nuestro orgullo y nuestra soberbia, tomando conciencia de nuestra necesidad de su amor misericordioso y de su perdón; y por otro lado no vivir sumidos en el desánimo y la desesperanza, porque el amor de Dios penetra toda hondura y recorre cualquier distancia”, manifestó Mons. Eguren.

Y continuó diciendo: “Comprendamos que Cristo no vence con la espada sino con la cruz, vence mediante la fuerza más grande que es su amor, el sufriente ha sido más fuerte que los poderosos… los cristianos debemos de fiarnos del amor de Cristo y hacerlo presente en nuestras vidas”.

Nuestro Pastor durante su homilía subrayó que “no hay posibilidad de amar sin la Eucaristía, sin el Sacramento que perpetúa el amor del Señor hasta el extremo del sacrificio de la cruz, donde el mismo Dios se nos da como alimento para hacer posible que podamos amar”.

Más adelante resaltó: “El Sacramento de la Eucaristía no es posible sin el Sacerdocio ministerial que Cristo ha regalado a su Iglesia. El Señor llama a hombres para que sean sus sacerdotes, para poder consagrar el pan en su Cuerpo y transformar el vino en su Sangre. De ahí la importancia que recemos por su fidelidad y santificación, por la perseverancia de los seminaristas y por el aumento de vocaciones al sacerdocio”.

 Así mismo reiteró su llamado a vivir estos días santos en la piedad y en la oración, y a participar de las celebraciones litúrgicas en sus parroquias… “No son días para la diversión”, expresó, y citando al Papa Benedicto XVI dijo: “cuando la diversión es lo único en nuestra vida, entonces ella se vuelve una máscara tras la que se esconde la desesperación y el miedo a vivir de verdad”.

Una vez concluida la Santa Misa, el Arzobispo Metropolitano de Piura, procedió a reservar el Santísimo Sacramento y permaneció en actitud de adoración ante la presencia real del Señor Jesús. La gran cantidad de fieles católicos que abarrotaban el templo, acompañaron a Jesús Eucaristía ante el Monumento, reviviendo su Agonía en el Huerto de Getsemaní.

 

 

viernes 2 abril, 2010