“CUANDO UN CRISTIANO AYUDA A UN HERMANO ES A CRISTO A QUIEN AYUDAMOS”

Bodas de Oro del Hogar Santa Rosa de Lima de Piura

03 de octubre (Oficina de Prensa).- El Hogar “Santa Rosa de Lima”, a cargo de las religiosas Franciscanas de María Inmaculada celebró el pasado 22 de setiembre 50 años de presencia en la Región Piura, al servicio de la comunidad, ayudando y protegiendo a la niñez en situación de abandono. La celebración eucarística por las Bodas de Oro fue presidida en la Basílica Catedral de Piura por nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V. concelebraron algunos sacerdotes amigos y contó con la participación de las religiosas de la Congregación, las niñas y jóvenes del Hogar, autoridades locales, y un gran número de amistades y benefactores de dicha institución.

En su homilía Monseñor Eguren manifestó que “esta no es una simple obra de compasión humana, pues nosotros cristianos somos conscientes de que realizamos nuestras obras por una motivación mucho más grande, por el mandato de Cristo «ámense los unos a los otros como Yo os he amado», y por ello lo que mueve esta gran obra del Hogar Santa Rosa es el amor a Jesús y la fe en Él. Porque cuando un cristiano ayuda a un hermano es a Cristo a quien ayudamos. Recordemos que la obra de caridad más grande de todas es evangelizar mientras damos socorro a nuestros hermanos necesitados, pues es una bella ocasión para anunciar a Cristo y reconocerlo como el Salvador del mundo y de todos nosotros”.

 En otro momento nuestro Arzobispo reflexionó sobre el pasaje de una de las cartas del apóstol San Pablo: «Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo; él nos consuela en todas nuestras luchas» (2 Cor 1,3ss). “Queridos hermanos la única y verdadera consolación viene de Cristo. Sólo cuando se experimenta el consuelo y el amor que viene de Dios uno es capaz de consolar, de amar y de servir como nosotros somos consolados por Él. Es decir, que uno sólo puede entregarse al servicio de amor al prójimo cuando uno primero se descubre consolado, querido y servido por Dios. El Papa Francisco también nos dice que no debemos buscar otro consuelo lejos del Señor porque en cualquier otra parte no seremos felices, más aún no podremos consolar a nadie, porque si no abrimos nuestro corazón al consuelo del Señor no podremos consolar a los demás”.

 Finalmente dirigiéndose a las hermanas franciscanas presentes dijo: “Que Dios las bendiga mucho queridas religiosas y les pido que siempre tengan esa audacia e intrepidez de confiar ilimitadamente en el Señor, tal como lo hicieron las primeras hermanas hace 50 años, para seguir adelante a pesar de todas las dificultades que se presenten, porque la providencia de Dios nos da siempre la gracia de poder completar siempre lo que parece humanamente imposible”.

 El Hogar “Santa Rosa” fue fundado el 22 de septiembre de 1964 por 4 religiosas Franciscanas de María Inmaculada. Dos de ellas, la Madre Agustina Roufner y la Madre Claudina Bachman estuvieron presentes en la Santa Misa. Actualmente esta gran obra de caridad alberga a niños (hasta los 5 años) y niñas (hasta los 18 años) huérfanos, en estado de abandono físico – moral y extrema pobreza. Durante ese tiempo las Hermanas les imparten instrucción y educación, y les brindan protección y albergue, encontrando en ello una luz de esperanza para sus vidas.

 

viernes 3 octubre, 2014