CUANDO SEGUIMOS AL PAPA, SEGUIMOS A CRISTO BUEN PASTOR

III Domingo de Pascua

 14 de abril (Oficina de Prensa).- Ante una gran cantidad de fieles concentrados en la Basílica Catedral de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura presidió la Santa Misa en celebración del III Domingo de Pascua.

En su homilía de hoy Monseñor Eguren reflexionó sobre la lectura del Evangelio diciendo: “El lago de Galilea tendría para Pedro muchos recuerdos de su tiempo de pescador, pero sobre todo le recordaría su encuentro con Jesús, aquel día en que el Señor escogió su barca y se subió en ella y le pidió remar mar adentro. Le recordaría la pesca milagrosa y su llamado a ser pescador de hombres. Le recordaría el milagro de la tempestad calmada por el Señor y la vez que caminó sobre las aguas pero que por su poca fe comenzó a hundirse y Cristo lo salvó. Pedro regresa a los orígenes de su vocación y con él siete de los apóstoles. Pero regresa con el dolor de haberle fallado a su Maestro, de haberle negado tres veces, regresa con la incertidumbre de si todavía es digno de ser su apóstol y de ser la “Roca”. El amor del Señor lo renovará en su vocación y misión: “Sígueme”. Y Pedro que ha aprendido a amar a Cristo más que a sí mismo le responderá no sólo con las palabras sino con su martirio: “Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo”. Hermanos: aprendamos como Pedro la lección: sólo se puede ser discípulo fiel cuando el corazón ama a Jesús más que a sí mismo”. Hay momentos en la vida en que hay que volver a los orígenes de nuestra vocación, sobre todo cuando no hemos sido fieles. Ahí encontraremos siempre a Jesús que nos ama y que nos renueva en nuestro llamado y misión”.

 Así mismo nuestro Pastor manifestó: “Las ovejas son de Cristo pero el Señor se las encomienda a San Pedro: “Apacienta, pastorea, mis ovejas”. Por tanto cuando seguimos a Pedro Pastor, es decir al Papa, seguimos a Cristo Buen Pastor. Que la Pascua sea ocasión para renovarle al Pedro de hoy, el Papa Francisco, nuestra adhesión y obediencia. El que le escucha y le obedece, escucha y obedece al mismo Señor Jesús, y es autentica oveja del rebaño del Señor, de Su Iglesia”.

Al finalizar su homilía nuestro Arzobispo exhortó a los fieles católicos presentes a anunciar al mundo a Cristo Resucitado: “Hermanos: que la celebración de este tercer Domingo de Pascua nos impulse a anunciar a Cristo Resucitado con coraje y decisión como vemos que hacían los Apóstoles en la primera lectura tomada del libro de los Hechos de los Apóstoles. Cada uno de nosotros ha tenido y de continuo tiene un encuentro de vida con Jesucristo que nos lleva a conocerle, a amarle, a seguirle. Cada uno de nosotros a experimentado y experimenta de continuo su presencia en la propia vida, la fuerza de su Resurrección. Si es así, cada uno de nosotros sabe que es imposible conocerle y no amarle, amarle y no darle a conocer. Pascua es misión. Pascua es testimonio. Pascua es evangelización”.

domingo 14 abril, 2013