“Cristo me amó y se entregó por mí”

Viernes Santo

Viernes Santo21 de marzo (Oficina de Prensa).- Las celebraciones de hoy Viernes Santo, día en que la Iglesia acompaña a Jesús en su pasión y muerte, comenzó a las tres de la tarde con el tradicional Sermón de “Las Siete Palabras de Cristo en la Cruz”. Inmediatamente después tuvo lugar la “Celebración de la Pasión del Señor”, a la cual siguió la Procesión del Santo Sepulcro.

Ante una Catedral totalmente colmada de fieles, a las 5:00 de la tarde, el Arzobispo Metropolitano de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V. presidió la Celebración de la Pasión del Señor. “Si ayer Jueves Santo nos conmovía ver a Jesús lavando los pies de sus discípulos, hoy nos estremece verle colgando del madero de la Cruz. Sí, ayer el Señor nos invitaba a estar dispuestos a hacernos esclavos de amor los unos de los otros a través del servicio fraterno, hoy Cristo crucificado nos pide vivir el amor perdonándonos los unos a los otros. No dejemos que el rencor envenene nuestro corazón”, expresó nuestro Pastor.

Viernes SantoDurante su homilía dijo: “Hoy nuestra mirada de fe y de amor se dirige a la Cruz desde la cual cuelga el Señor Jesús. Y cuelga en ella por amor a nosotros, por amor a ti y a mí. Cada uno de nosotros hoy puede decir sin temor a equivocarse: Cristo me amó y se entregó por mí. Por eso la vida siempre será bella, a pesar de los sufrimientos, pruebas y dolores por los que tengamos que atravesar. Porque el Señor Jesús siempre está a nuestro lado y no deja de amarnos. Valemos mucho para Él, hasta el extremo de entregar su cuerpo y derramar toda su sangre en la Cruz por nosotros”.

Viernes Santo“Hoy es un día para mirar la Cruz y para dejar que desde ella Cristo nos hable. Y lo que nos dice el Señor desde la Cruz, es que Dios es Amor, amor hasta el extremo por el hombre y que el hombre ha sido creado para amar, para encarnar e irradiar el amor. Sólo amando como Cristo en la Cruz, el hombre se encuentra a sí mismo. El hombre, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Hermanos: hay que amar hasta que duela, porque solamente amando así, hasta que duela, el corazón se despliega y se colma de felicidad. Por algo el Señor quiso que hoy, su costado fuera atravesado por la lanza del soldado romano”.

Viernes SantoMás adelante manifestó: “Si aprendiéramos a perdonar, qué distinta sería nuestra vida. Qué distinto sería el mundo en que vivimos. Que distinta sería Piura. Si el Señor Jesús desde la Cruz perdonó y oró por sus verdugos, por sus enemigos, ¿qué razón puede ser alegada para que un cristiano como tú y como yo no actúe de igual manera con sus enemigos o con aquel que nos hace un mal? ¿Acaso el Señor no nos pidió amar a nuestro enemigos? ¿Rezar por los que nos persiguen? (Mt 5, 44); ¿Devolver bien al mal que nos hacen? ¡El cristiano está llamado a ser artesano de comunión, de reconciliación, de perdón. No hay que ser rencorosos, y menos vengativos. Lamentablemente cuántas veces tenemos cuentas por cobrar. No te dejes vencer por el mal, antes bien vence al mal con el bien (Rom 12, 21)” .

“Mi deseo es que los que amamos a Jesús llevemos siempre su Cruz con nosotros. Que ella cuelgue sobre nuestros pechos, que ella se siga colocando en nuestras ciudades, cerros, caminos y edificios. Que ella no falte en nuestros hogares, centros de estudios y de trabajo. Para que desde allí nos recuerde siempre el asombroso amor que Cristo nos tiene y cuál es la medida verdadera de nuestras vidas: amar hasta el extremo”.

Viernes SantoDurante la celebración, se realizó la Colecta del Viernes Santo que será destinada para ayudar a las necesidades de aquella antigua y siempre joven porción de la Iglesia que vive en Tierra Santa, la Tierra del Señor Jesús que, entre mil dificultades, ofrecen cotidianamente y en silencio un auténtico testimonio del Evangelio.

Inmediatamente terminada la celebración litúrgica y en medio de un clima de reflexión y oración, Mons. Eguren acompañado por una gran multitud de fieles devotos iniciaron el recorrido del Via Crucis, por las calles de nuestra ciudad. Recorrido con Jesús en su camino de amor hacia el Calvario.

sábado 22 marzo, 2008