Corpus Christi

¡Que Piura siempre sea la ciudad de la Eucaristía y de María!

26 de junio (Oficina de Prensa).- “«Oh Dios Eucaristía, Oh Cristo Rey de amor, a Ti la fe nos guía, a Ti gloria y honor». Con estas hermosas palabras nuestros padres y abuelos han adorado y expresado a través de los años su amor en la presencia real del Señor Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Con estas hermosas palabras hoy también nosotros adoramos y expresamos públicamente nuestra fe en el milagro de amor que es la Eucaristía. Hoy fiesta de Corpus Christi, somos invitados a fijar nuestra mirada de fe en la Hostia santa y pura: el Creador y Señor de todas las cosas, está realmente presente en el pan y el vino consagrados, se ha hecho grano de trigo y de vid. En la Eucaristía esta el mismo Dios Amor”. Fueron las palabras que el Arzobispo Metropolitano de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., pronunció durante la Santa Misa de Corpus Christi, realizada ayer domingo a las 5 de la tarde.

En medio de un ambiente de alegría y de fervorosos aplausos miles de fieles se congregaron desde temprano en el Atrio lateral de la Basílica Catedral de Piura, para participar en las celebraciones de la Santa Misa y posteriormente en la Tradicional Procesión del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo por las calles de nuestra ciudad que lucía hermosas alfombras artísticas, flores, velas encendidas y fuegos artificiales.

Mons. Eguren durante su homilía señaló: “¿Por qué la fiesta de hoy? ¿Por qué la procesión con el Santísimo Sacramento que sigue a la Misa? Porque es necesario que experimentemos que no seguimos a un personaje de la historia pasada, sino a Cristo vivo, muerto y resucitado, presente realmente en la Eucaristía, en el hoy y en el ahora de nuestras vidas. Jesús sacramentado es el Viviente que camina a nuestro lado, tanto en la alegría como en el dolor, derramando su bendición sobre nuestras casas y nuestra ciudad, alimentándonos con el Pan de vida que es Él mismo. Por eso la celebración de la Eucaristía dominical ha de ser el centro de la vida cristiana”.

Más adelante dijo: “El Santo Padre Benedicto XVI con tres hermosas expresiones ha sintetizado recientemente el significado de esta fiesta: reunirnos en la presencia del Señor, caminar con el Señor, arrodillarnos ante el Señor…Reunirnos en la presencia del Señor, que significa que en Él todos nosotros somos uno. A pesar de nuestras diferentes edades, sexos, condición social, ideas políticas, profesiones, etc., en Cristo Eucaristía llegamos a ser uno, y a partir de ello tenemos la capacidad para superar nuestras diferencias, deponer nuestros enfrentamientos, y construir nuestra unidad en la verdad y el amor de Cristo, trabajando por el bien común en justicia, solidaridad, honradez. ¡Sólo de la Eucaristía brotará la Civilización del Amor, que transformará a Piura y a Tumbes en la Región del Amor!”.

Así mismo, una gran multitud de fieles católicos piuranos junto a Mons. José Antonio Eguren, quien permaneció de rodillas en actitud de adoración, acompañaron al Santísimo Sacramento en la tradicional Procesión que recorrió las calles de Piura derramando abundantes bendiciones sobre cada uno de las participantes, en medio de un clima de oración y de fiesta, por la celebración de la presencia real de Cristo en la Eucaristía que camina entre nosotros.

“Caminar con el Señor. Es el segundo aspecto de la fiesta de hoy que se expresa sobre todo durante la procesión eucarística, caminando detrás de Aquél quien se llamó así mismo «El Camino». El Señor Jesús con su pueblo y su pueblo con Él, caminando juntos. ¿Puede haber algo más bello que esto? ¿Puede haber en la vida, ideal más hermoso que el de seguir a Cristo y ser cristiano? ¿Puede haber en la vida algo más seguro qué confiarle a Él el norte y la guía de nuestra vida personal y social? ¿Puede haber algo más alentador en nuestra existencia que tener la certeza que en el camino de nuestra vida personal y social no estamos solos y que Él camina siempre con nosotros? Por eso la vida siempre es bella, tanto en la alegría como en el dolor y nunca debe haber lugar en nuestro corazón para la tristeza, la desesperanza y el abatimiento. Y lo más impresionante: no sólo Jesús Eucaristía nos guía y nos muestra el camino hacia la felicidad y la salvación eterna, sino que además, Él mismo se convierte por la comunión eucarística en alimento para el camino”, manifestó nuestro Pastor de Piura y Tumbes.

Finalmente, arrodillarse en adoración ante el Señor. Es el tercer y último aspecto de la fiesta de hoy nos dice en Santo Padre…Arrodillarnos para adorar a Dios, para adorar al Señor Jesús, es el camino de la auténtica libertad. Nunca es más grande y libre el ser humano que cuando está de rodillas ante Dios, su principio y su fin. Nosotros los cristianos sólo nos arrodillamos ante Dios, ante Jesús Eucaristía, y no ante el dinero, el poder, y el placer impuro…Nos arrodillamos ante Dios que primero se abajó hacia nosotros en el misterio de la encarnación y llevó su abajamiento a su radicalidad más absoluta en el misterio de la cruz, misterio que precisamente la Eucaristía renueva y actualiza… ¡Adorar! Nunca es más hombre el hombre que cuando adora, porque en ese pedazo de pan está Dios, se encuentra realmente Cristo”.  

Antes de finalizar  resaltó: “Este año, la divina Providencia ha querido que la fiesta del Corpus Christi, siga a la de María Auxiliadora…Así como el sábado, día de María, precede y prepara el domingo, Día del Señor, la Madre Auxilio de los Cristianos, nos ha querido preparar para celebrar esta gran fiesta en honor a su Hijo…Nunca hay que olvidar que el Cuerpo y la Sangre que adoramos y de los cuales nos nutrimos para tener vida eterna, son el mismo Cuerpo y la misma Sangre que María dio al Verbo Eterno del Padre en sus entrañas virginales e inmaculadas. Es el mismo Cuerpo y la misma Sangre que nacieron de Ella para nuestra reconciliación. Es el mismo Cuerpo y la misma Sangre que Ella tuvo en sus brazos en Belén como al pie de la Cruz. Ni el sentido ni el entendimiento pueden comprender que el verdadero Cuerpo y la verdadera Sangre de Cristo, están en este sacramento, sino sólo la fe, que se apoya en la autoridad de la Palabra del Señor. Que Piura sea siempre la ciudad de María y de la Eucaristía”.

La procesión finalizó en la Parroquia Santísimo Sacramento, en donde el Arzobispo de Piura y Tumbes impartió la bendición con el Corpus Christi.

Participaron en la Solemnidad del Corpus Christi autoridades civiles y militares, así como comunidades de religiosas, movimientos eclesiales y nuevas comunidades, alumnos de las instituciones educativas, comunidades parroquiales con más de 200 monaguillos revestidos, asociaciones, hermandades y toda la comunidad piurana.

lunes 26 mayo, 2008