“Convertirse es volvernos al Señor”

Santa Misa de Miércoles de Ceniza

 17 de febrero (Oficina de prensa).- En espíritu de conversión y con el canto de las Letanías de los Santos, se dio inicio a la Santa Misa del Miércoles de Ceniza, presidida por nuestro Arzobispo Metropolitano, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., en la Basílica Catedral de Piura.

Con esta celebración eucarística iniciamos la Cuaresma, camino hacia la Pascua de Resurrección… “La Cuaresma es un tiempo de gracia para convertirnos y volvernos al Señor…”, expresó nuestro Pastor al iniciar su homilía.

 “El objetivo de la penitencia cuaresmal es alcanzar la plena configuración con el Señor Jesús. Por tanto no se trata de una simple mejora moral o ética sino de tomar a Cristo, el Hombre nuevo y perfecto, como la medida de nuestras vidas. Se trata que apoyados en la gracia y en la misericordia que el Señor generosamente nos da, muramos a nuestro pecado para que con el apóstol San Pablo podamos exclamar «Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mi» (Gál 2, 20)”, manifestó.

El Arzobispo de Piura y Tumbes recordó también que el Señor Jesús exhorta a vivir las tres prácticas emblemáticas de la Cuaresma: Oración, ayuno y limosna… “Que por las prácticas cuaresmales de la oración, el ayuno y la limosna, orientemos nuestro corazón y toda nuestra vida hacia Cristo por el amor”.

 Luego de la homilía, Monseñor Eguren impuso la ceniza a los fieles presentes, exhortándolos a comprender su simbolismo: “La ceniza que ahora recibimos en nuestras cabezas, sea para nosotros humilde aceptación de nuestro pecado, de la necesidad del amor misericordioso del Señor en nuestra vida y de nuestro compromiso por convertirnos a Cristo”, expresó.

Cabe mencionar que durante la Santa Misa, gran número de fieles católicos acudieron al Sacramento de la Confesión en señal de penitencia y deseo sincero de conversión.

 

 

miércoles 17 febrero, 2010