“COMENCEMOS EL 2011 CON ALEGRÍA, OPTIMISMO Y CONFIANZA EN DIOS PORQUE ÉL ESTÁ CON NOSOTROS”


Santa Misa y Te Deum de acción de gracias de fin de año – Vísperas de la Solemnidad de María Madre de Dios

 

 1 de enero (Oficina de prensa).- En un clima de oración y recogimiento cientos de piuranos acudieron ayer a la Catedral para participar en la tradicional Santa Misa y Te Deum en acción de gracias por el fin del año 2010 y la celebración de las Vísperas de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios.

La celebración eucarística, en la que los participantes obtuvieron la Indulgencia Plenaria si cantaron, rezaron o escucharon devotamente el himno del Te Deum, fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y concelebrada por los Pbros. Miguel Medina y José Saavedra.

Monseñor Eguren exhortó a los presentes a comenzar el año 2011 “con alegría, optimismo, con esperanza y confianza porque Dios está de nuestro lado y por lo tanto no tenemos nada qué temer. Hemos celebrado la Buena Noticia del Nacimiento de Jesús, que nos debe acompañar durante todo el nuevo año: Jesús es el ‘Emmanuel’, el Dios con nosotros. Dios está con nosotros en todo momento, en las alegrías y en los dolores”.

 Nuestro Pastor invitó a los presentes a mirar hacia el futuro y a mirarlo con aquella esperanza que es la palabra final del Te Deum: “’En ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre’”. Y en este camino de fe está siempre Ella, la Madre de Dios, María santísima”.

“¡Qué hermoso y consolador – agregó nuestro Arzobispo – es para nosotros saber que no sólo Dios está con nosotros sino que también Santa María, celebrando hoy su maternidad divina! María es Madre de Cristo, pero también es Madre nuestra. Ella está de nuestro lado, acojámosla en nuestro corazón y pidámosle su intercesión para que conduzca nuestra vida hacia Jesús”.

 Monseñor Eguren invitó a todos los fieles a hacer un sincero examen de conciencia antes de que acabe el año: “pensemos en qué hemos fallado de pensamiento, palabra, obra y omisión. Pidámosle a Dios perdón por lo que no hicimos bien y por lo que dejamos de hacer. Pidámosle a Él su bendición, su favor, su protección, su luz y su ayuda. Y comprometámonos con resoluciones concretas de vida que encaminen este nuevo año 2011. Que nuestro mayor propósito de vida sea alcanzar la santidad”.

 Antes de finalizar la Eucaristía, nuestro Pastor bendijo especialmente a cada uno de los presentes para que en el nuevo año se vea fortalecida nuestra fe y podamos responder con fidelidad a los Planes de Dios.

Posteriormente, con espontáneos aplausos los fieles agradecieron las palabras de Monseñor Eguren, y durante el procesional de salida extendieron sus manos para recibir la bendición y el saludo de su Pastor, quien con profundo afecto los bendijo y les deseó un Feliz Año 2011.

 

sábado 1 enero, 2011