COLECTA DE SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS DE HAITÍ

 Estimados Párrocos, Rectores de iglesias, Capellanes, Superiores y Superioras de las Comunidades de Vida Consagrada, Responsables de los Movimientos Eclesiales, de Hermandades y Cofradías, y Directores de los Colegios Religiosos:

Como es de conocimiento de todos, un terremoto de grandes proporciones ha abatido el pasado martes 12 de enero al hermano país de Haití. Según los primeros informes, cerca de 100,000 personas han fallecido, miles más están heridas y hay cerca de tres millones y medio de damnificados. La ciudad de Puerto Príncipe está totalmente devastada y bajo sus escombros se encontrarían cientos de sacerdotes y seminaristas. El Arzobispo de Puerto Príncipe, Monseñor Serge Miot, está entre los fallecidos.

Estamos sin lugar a dudas ante un desastre de grandes proporciones que ha golpeado al país más pobre de nuestro hemisferio. La Iglesia a través de sus diversas instituciones de ayuda viene realizando ya una gran movilización para socorrer a las víctimas de esta tragedia. Ante tanto dolor y necesidad no podemos permanecer indiferentes.

Por todo ello y conocedor del gran espíritu de solidaridad que anima a piuranos y tumbesinos, he dispuesto que se realicen Dos Colectas Especiales los Domingos 17 y 24 de enero, y que ellas se destinen a ayudar a las víctimas de las poblaciones golpeadas por el terremoto. Les recuerdo que estas Colectas se deberán realizar en todas las parroquias e iglesias de la Arquidiócesis que están habitualmente abiertas al culto. Mucho les agradeceré que el fruto de ellas sea entregado en la Oficina de Administración del Arzobispado de Piura, a más tardar el día martes 26 de enero. Les pido que informen de la realización de estas Colectas a sus feligreses para que se muestren generosos y solidarios. Lo recaudado será enviado a Haití a través de Caritas Perú.

Finalmente les ruego que elevemos nuestras oraciones por el eterno descanso de los fallecidos y por todos los que en estos momentos están sufriendo. Que ellos puedan experimentar la misericordia del Señor y el consuelo de nuestra caridad fraterna.

Seguro de la generosa respuesta de sus comunidades a este llamado, aprovecho la ocasión para renovarles los sentimientos de mi personal estima en Cristo y hacerles llegar mi bendición pastoral.

 

 

jueves 14 enero, 2010