ARQUIDIÓCESIS DE PIURA BENDECIDA CON NUEVO SACERDOTE

 13 de octubre (Oficina de Prensa).- En el marco de la Fiesta del Señor Cautivo de Ayabaca, de la Memoria de Nuestra Señora la Virgen del Pilar y en el inicio del Año de la Fe, nuestro Arzobispo Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., ordenó el día de ayer a un nuevo sacerdote para nuestra Arquidiócesis en una emotiva y recogida ceremonia celebrada en la Basílica Catedral de Piura.

Cientos de fieles y sacerdotes de nuestra Iglesia Particular acompañaron a Juan Carlos Andrade, quien con profunda alegría recibió la ordenación presbiteral. Asimismo escucharon atentamente las palabras que Monseñor Eguren dijo al nuevo presbítero: “Lo que hoy le expresas al Señor y a la Iglesia con tu Adsum, es decir con tu “presente”, “aquí estoy”, con el cual hemos iniciado el rito de tu ordenación sacerdotal, se hará visible de modo emocionante cada vez que celebres los sacramentos y en particular la Eucaristía: “Aquí estoy Señor, para que tú puedas disponer de mí. Me pongo totalmente a tu disposición. Yo ya no me pertenezco, soy todo tuyo en el tiempo y en la eternidad”.

  “Y es que el sacerdote no se representa a sí mismo y no habla expresándose a sí mismo cuando celebra los sagrados misterios, sino que habla en la persona de Otro, de Cristo. De ahí que a partir de hoy te pones totalmente a disposición del Señor Jesús y ello te exigirá identificarte con su entrega radical de amor por todos” manifestó nuestro pastor.

En su homilía Monseñor Eguren resaltó la fecha de la ordenación del ahora sacerdote Juan Carlos Andrade, un día importante para los fieles piuranos: “hoy fiesta del Señor Cautivo de Ayabaca recibes el don altísimo del sacerdocio ministerial. Con ello el Señor te está diciendo que sepas apreciar y valorar siempre la piedad popular de nuestro pueblo…Bien sabes que parte esencial de la devoción al Señor Jesús Cautivo es la peregrinación que miles de hermanos nuestros en la fe anualmente realizan a su Santuario. En cierto sentido podemos decir que toda tu vida hasta el día de hoy ha sido una peregrinación de fe hacia Jesús; un peregrinaje para este momento trascendental y decisivo en tu vida: tu ordenación sacerdotal”.

Este día también se celebró a la Virgen del Pilar, por ello nuestro pastor dijo al nuevo presbítero: “para ser un sacerdote santo vive tu ministerio con María, la Madre de Jesús y nuestra, por ello, como San Juan al pie de la Cruz, cada día que celebres la Misa, acoge a María como Madre tuya que es. Recíbela como signo del amor de Cristo en tu vida.”

 La ordenación sacerdotal se dio en un tiempo importante para la Iglesia, que es el inicio del Año de la Fe, desde este contexto Monseñor Eguren remarcó al nuevo sacerdote: “el Señor te pide entonces que imprimas a tu sacerdocio un estilo peculiar. En primer lugar, enseña a todos, la fuerza y la belleza de la fe, para que suscites “en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza”. Ayuda a tus fieles a redescubrir en toda su profundidad los contenidos fundamentales de la fe, presentes en la Palabra de Dios, tal como la enseña la Iglesia en su Magisterio y especialmente mediante el Catecismo. En segundo lugar acrecienta e intensifica la celebración de la fe en la liturgia y de modo particular en la Eucaristía, que es la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza… y Finalmente alienta el testimonio coherente y auténtico de la fe de parte de todos los que se proclaman cristianos e hijos de la Santa Iglesia”.

Con la imposición de las manos por parte de Nuestro Arzobispo, signo de transmisión de una potestad y, con las plegarias de ordenación, Juan Carlos Andrade fue constituido presbítero. Posteriormente, fue revestido con la estola y la casulla, símbolo de su ministerio sacerdotal, siendo luego ungido por Monseñor Eguren en las palmas de sus manos con el santo crisma.

Al concluir la Santa Misa brotaron espontáneos y efusivos aplausos de los fieles, familiares y amigos que expresaron su alegría y agradecimiento a Dios por la bendición que significa para nuestra Arquidiócesis contar con un nuevo sacerdote.

Lea la homilía completa de Monseñor Eguren Aqui

sábado 13 octubre, 2012