LA VIDA SÓLO TIENE VALOR CUANDO SE TIENE A JESÚS

Santa Misa Dominical

30 de julio de 2017 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa correspondiente al XVII Domingo del Tiempo Ordinario en la Basílica Catedral de Piura. La Eucaristía fue ofrecida en acción de gracias por el LIII Aniversario de la llegada a nuestra ciudad del Movimiento Cursillos de Cristiandad (MCC). Concelebró la Santa Misa Monseñor Luciano Maza Huamán, Vicario General de nuestra Arquidiócesis y Asesor Espiritual del movimiento, participaron también de la Eucaristía el Señor Carlos Jesús Roncal Pretell y la Señora Kira Barragan de Ravines, miembros del Secretariado Nacional del MCC así como la Sra. Clara Luz Correa Sandoval, coordinadora de los Cursillos de Cristiandad en nuestra ciudad.

Al iniciar su homilía y reflexionando en el mensaje del evangelio nuestro Pastor dijo: “Hoy concluimos la lectura y reflexión del capítulo 13 de San Mateo, un capítulo que incluye siete parábolas a través de las cuales Jesús nos explica el misterio cristiano. El pasaje evangélico de hoy (ver Mt 13, 44-52), incluye tres parábolas, siendo las del tesoro escondido en el campo y la de la perla de gran valor las principales y sobre las cuales vamos a reflexionar a continuación. En primer lugar debemos decir que la finalidad de estas dos parábolas es ayudarnos a comprender el cambio que se opera en las personas cuando éstas han tenido un encuentro profundo de vida con Jesús, algo similar a lo que hacen los dos protagonistas de las parábolas de hoy: lo venden todo con tal de comprar el campo donde está el tesoro escondido o la perla de gran valor. Muchas veces en nuestra vida nos hemos encontrado con personas que lo han dejado todo por seguir a Jesús: casa, padres, hermanos, profesión, fama, riquezas, etc. Es decir lo han dejado todo por poseer a Cristo, por seguirlo, por consagrarse totalmente a Él, y muchas veces incluso esta actitud nos ha llamado la atención o nos ha resultado incomprensible e incluso hemos tratado de disuadir a esta persona procurando que cambien de opinión. Pero para nuestro asombro, ella ha permanecido firme e invariable en su propósito. ¿Por qué? Porque cuando el corazón ha tenido un encuentro verdadero de vida con Jesús y ha quedado tocado por su amor, sabe que Cristo es el tesoro y la perla de gran valor, y que todo lo demás comparado con Él es poca cosa, que los bienes materiales son perecederos, es decir que como comienzan terminan, y que sólo Jesús permanece, porque Él y sólo Él da paz al corazón, sentido a la vida, y lo más importante felicidad eterna. Hermanos y hermanas: la vida sólo tiene valor y sentido cuando se tiene a Jesús”.

“Pero las dos parábolas que hemos escuchado -continuó Monseñor Eguren- son además dos parábolas muy misioneras, es decir muy apostólicas. Hay muchas personas que aún no han encontrado a Cristo en sus vidas, muchas personas que anteponen los bienes del mundo, el dinero, la fama, la popularidad y los placeres impuros al Señor. Estas personas aún no han encontrado el tesoro escondido, a la perla de gran valor. Mientras alguien no haya tomado la decisión de venderlo todo por adquirirlo a Jesús, no se puede decir que esté evangelizado del todo. Estar evangelizado significa haber recibido el anuncio de Jesús de tal manera que lo que antes tenía valor para uno ya no lo tiene más, porque Jesús se convierte en el centro y en la razón de ser de la propia vida. El encuentro con Jesús lo transforma todo como a María en la Anunciación, quien al recibir el anuncio angélico de parte de Dios, deja sus planes y sus seguridades para adherirse con todo su ser al llamado del Señor en su vida: «Hágase en mí según tu palabra». Como San Pedro que le dice al Señor: «A quién otro vamos a ir, sólo Tú tienes palabras de vida eterna», o como San Pablo quien afirma: «Todo lo estimo basura con tal de conocer a Cristo y existir en Él…Mi vida es Cristo». Así también lo atestiguan los santos de ayer y de hoy”.

“Queridos amigos del Movimiento de Cursillos de Cristiandad que hoy celebran 53 años de la llegada de su Movimiento a nuestra Piura, y que a la fecha han realizado entre nosotros 58 cursillos para varones y 46 para mujeres, los aliento a que sigan adelante. A que evangelicen de manera fuerte y decidida. Que cada Cursillo sea una ocasión preciosa para que por medio del anuncio del kerygma puedan ayudar a muchos a que tengan un encuentro personal con Jesús y en ese encuentro un cambio radical que salve sus vidas. Son muchos los que no conocen a Jesús y la riqueza de vida que hay en Él, y muchos más los que habiéndole conocido e incluso recibido el santo Bautismo le han olvidado. Que cada Cursillo sea una hermosa ocasión para llenar de colores la vida de tantas personas que por no conocer, amar y seguir a Jesús viven una existencia gris, diríamos en blanco y negro”, concluyó nuestro Arzobispo.     

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) es un movimiento eclesial de difusión mundial que actúa en el seno de la Iglesia católica. Fue gestándose en España entre 1940 y 1949 e iniciado con la celebración del llamado “primer cursillo” del 7 al 10 de enero de 1941​ en el Monasterio de San Honorato, Mallorca. Los Cursillos de Cristiandad mediante un método propio, posibilitan la vivencia y convivencia de lo fundamental cristiano, ayudan a descubrir y a realizar la vocación personal, y propician la creación de núcleos de cristianos que lleven el mensaje de salvación por todos lados, haciendo prevalecer el peso de su opinión no por imposición sino más bien por la fuerza de su testimonio.

 

domingo 30 julio, 2017