“LA VIDA Y LA FAMILIA SON SIGNOS DE LA MISERICORDIA Y EL AMOR DE DIOS”

ODEC Tumbes y ODEC Sullana capacitan a docentes de Religión

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07 de noviembre de 2016 (Oficina de Prensa).- En el marco del cierre de las actividades por el Año de la Misericordia, las Oficinas Diocesanas de Educación Católica (ODEC) de Tumbes y Sullana organizaron una nueva edición de la Semana Teológica en sus ciudades respectivas. Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura estuvo presente en cada una de ellas y sostuvo un cálido encuentro con los participantes. Gran número de docentes de educación religiosa de los diferentes niveles educativos de colegios públicos y privados, así como de sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral de estas Vicarías Foráneas se dieron cita para este evento.

semanas-teologicas4En Tumbes la XII Semana Teológica se denominó “Visión Cristiana de la Bioética y su incidencia en la Familia y la Educación” convocando a más de 200 participantes que del 24 al 28 de octubre en el auditorio “Javier Pérez de Cuéllar” de la Municipalidad Provincial de esa ciudad, recibieron capacitación sobre temas alusivos a la protección y defensa de la Vida y la Familia. La primera Conferencia llevó por título: “La respuesta de la escuela católica a la ética y la bioética” y estuvo a cargo de Monseñor José Antonio Eguren. En ella nuestro Pastor resaltó que: “la Iglesia sabe que ante las amenazas de la “cultura de muerte” vencerá la Vida porque el Señor Jesús está de nuestro lado. Por lo mismo es importante prepararse, formarse y ayudar a los hermanos a responder y actuar según enseña la Iglesia. Estamos aquí para cumplir este cometido, ustedes como maestros y autoridades responsables de la formación católica de la niñez y juventud de nuestra patria, yo como Pastor de esta Iglesia particular de Piura y Tumbes. Ante todos los desafíos que la Vida tiene que enfrentar hoy en día, como son entre otros el aborto, la eutanasia, la experimentación con embriones, el infanticidio y la fertilización in vitro, la Iglesia ha dado ya una respuesta que se basa en la Revelación y la Ley Natural, y está magníficamente expresada en su Magisterio. Su enseñanza acerca de la ética y su posición ante las orientaciones de la bioética, tal como se plantean en nuestro tiempo, está contenida en documentos excepcionales como son las Encíclicas Veritatis Splendor (1993) y Evangelium Vitae (1994) del querido y recordado Papa San Juan Pablo II, así como en las Instrucciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Donum Vitae (1987) y Dignitas Personae (2009). Podemos mencionar, además, las valiosas orientaciones ofrecidas por el Catecismo de la Iglesia Católica sobre todo en su tercera parte. Los invito a leerlos y formarnos en ellos”.

semanas-teologicas6“Es necesario defender la Vida humana porque hoy en día, en nuestro mundo se está repitiendo la historia de Caín y Abel. El aborto es un crimen abominable y ninguna de las explicaciones éticas o bioéticas ofrecidas por la modernidad pueden cambiar esta verdad. El hombre se ha convertido en el asesino de su hermano, sobre todo del más indefenso que es el concebido no nacido. Se ha convertido en el asesino del más frágil, al que considera inútil según parámetros de producción o de consumo: el enfermo incurable y el anciano. Por lo mismo, la eutanasia así encuentre mil justificaciones, que no son otra cosa que ridículos pretextos, es un asesinato monstruoso. En la misma dirección apunta la manipulación genética y embrionaria. ¿Cuál es la raíz de toda esta situación tan lamentable y trágica? Más allá de todas las explicaciones antropológicas, sociológicas e históricas, que es bueno y necesario tener en cuenta, la Iglesia ve en el OLVIDO Y RECHAZO DE DIOS la causa de todos estos males. Si se quita a Dios del horizonte de la existencia, la primera víctima en sufrir las consecuencias es el ser humano, sobre todo el más débil. «Si Dios no existe, todo está permitido», decía un personaje de Dostoievski, ¡Y cuánta razón tiene! Por tanto, la primera respuesta de la Iglesia ante estas realidades es: ¡Volverse a Dios y a Jesucristo! Sólo Dios, que se ha hecho cercano a nosotros en Jesús, es el único garante de la dignidad humana, el verdadero defensor de los débiles y oprimidos”, acotó Monseñor Eguren.

semanas-teologicas13En Sullana, cerca de un centenar de participantes se reunieron del 17 al 21 de octubre para participar de la X edición de la Semana Teológica que bajo el lema: “Dios Padre Misericordioso” se realizó en el Auditorio del Colegio “Las Capullanas”. Durante su exposición nuestro Arzobispo desarrolló el tema “La misericordia de Dios en la liturgia y vida de la Iglesia” donde destacó la importancia de este tiempo especial de gracia que estamos viviendo: “¿Por qué un Jubileo de la Misericordia? Con el Papa Francisco respondemos: «Simplemente porque la Iglesia, en este momento de grandes cambios históricos, está llamada a ofrecer con mayor intensidad los signos de la presencia y de la cercanía de Dios. Un Jubileo para percibir el calor de su amor cuando nos carga sobre sus hombros para llevarnos de nuevo a la Casa del Padre. Un Año para ser tocados por el Señor Jesús y transformados por su misericordia, para convertirnos también nosotros en testigos de misericordia. Para esto es el Jubileo: porque este es el tiempo de la misericordia. Es el tiempo favorable para curar las heridas, para no cansarnos de buscar a cuantos esperan ver y tocar con la mano los signos de la cercanía de Dios, para ofrecer a todos, a todos, el camino del perdón y de la reconciliación». Después del 20 de noviembre, día de la clausura solemne del Jubileo Extraordinario, debemos ser capaces de seguir considerando a la misericordia como lugar donde la fe se reaviva y se hace vida, la esperanza se refuerza y la caridad no se agota, porque como nos enseña el Papa ella es la «viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia y su entera acción pastoral»; porque nada de lo que anuncia y de lo cual da testimonio la Iglesia al mundo puede carecer de misericordia; y porque la credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. La Iglesia «vive de un deseo inagotable de brindar misericordia» y ella tiene la misión de anunciar la alegría del perdón y de la reconciliación”.

semanas-teologicas14“La liturgia es el ámbito real de la misericordia. Es en la liturgia donde la Santísima Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo revelan y vuelcan su esencia más profunda sobre nosotros: su amor misericordioso. Bástenos ver cuántas veces la palabra misericordia se menciona en la Santa Misa, la Liturgia de las Horas, en la celebración de los sacramentos y sacramentales para darnos cuenta de ello. Por ello San Juan Pablo II escribió en la “Dives in Misericordia: «En este ámbito tiene un gran significado la meditación constante de la palabra de Dios, y sobre todo la participación consciente y madura en la Eucaristía y en el sacramento de la penitencia o reconciliación. La Eucaristía nos acerca siempre a aquel amor que es más fuerte que la muerte. El mismo rito eucarístico, celebrado en memoria de quien en su misión mesiánica nos ha revelado al Padre, por medio de la palabra y de la cruz, atestigua el amor inagotable, en virtud del cual desea siempre Él unirse e identificarse con nosotros, saliendo al encuentro de todos los corazones humanos. Es el sacramento de la penitencia o reconciliación el que allana el camino a cada uno, incluso cuando se siente bajo el peso de grandes culpas. En este sacramento cada hombre puede experimentar de manera singular la misericordia, es decir, el amor que es más fuerte que el pecado» (n. 13)”, concluyó nuestro Pastor.

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Lunes 7 Noviembre, 2016