“LA MISIÓN DEL JUEZ ES IMPARTIR LA JUSTICIA QUE SE ASIENTA EN EL SEÑOR JESÚS QUIEN ES LA VERDAD Y EL SUPREMO BIEN”

Santa Misa por IV Aniversario de la Corte Superior de Justicia de Sullana

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03 de julio de 2015 (Oficina de Prensa).- Este semana se celebró el IV Aniversario de la creación de la Corte Superior de Justicia de Sullana con una Santa Misa presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V, Arzobispo Metropolitano de Piura, en la que participaron el Dr. Luciano Castillo Gutiérrez, Presidente de la Corte Superior de Justicia de Sullana, los señores jueces superiores, jueces especializados, los jueces de paz y el personal administrativo del Distrito Judicial de Sullana. Asimismo estuvieron presentes el Dr. César Aguilar Cosme, Presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Sullana, el Dr. Javier Silva Coloma, Decano del Colegio de Abogados, el Gral. EP Jorge Vargas Ortiz, Jefe de la I Brigada de Caballería y el Cnel. Luis Santiago Quiñones, Jefe de la División Policial de Sullana.

sextaMonseñor Eguren recordó a los jueces presentes la gran importancia de su trabajo como una vocación de servicio a la sociedad peruana, pues de ellos depende el impartir la justicia en nuestro país. Asimismo nuestro Arzobispo enfatizó que “la misión de ser juez es delicada y exigente, pues llevan sobre sí el peso de lo que supone administrar justicia, es decir, el dar a cada uno lo suyo. El país reclama de ustedes promover y defender el Estado de Derecho en que se respete la independencia de los poderes del Estado, que se unifican en esa común misión de hacer del Perú una patria grande, hacer de los peruanos una familia unida. Por eso, levantemos hoy nuestra mirada y nuestro corazón con humildad para pedirle al Señor que ilumine nuestro entendimiento y fortalezca nuestra voluntad”.

dosMás adelante nuestro Pastor resaltó las virtudes morales que han de sellar la identidad de todo juez: “La sociedad peruana necesita ver a hombres virtuosos y personas santas, pues eso le dará fortaleza al Estado. Ello supone tener un alto sentido del deber, conscientes de que no están para ejercer una función burocrática, sino para ejercer la noble y alta función de impartir justicia. Honradez de conducta, sabiendo que el mejor salario es que la justicia sea bien servida. Pureza de corazón, formación permanente y temor de Dios, ya que el temor de Dios es el principio de la justicia y el poder de servicio que tenemos nos viene de Dios, del cual rendiremos cuentas ante el tribunal del Señor. Y el amor a la verdad, es decir, buscar en todo la verdad pues ello engendra justicia y paz.

quintaAl finalizar su homilía nuestro Arzobispo exhortó a los miembros de la Corte Superior de Justicia de Sullana a trabajar con responsabilidad y defender siempre la dignidad de la persona humana, con especial atención a los más pobres y necesitados.

viernes 3 julio, 2015