“LA ESPERANZA NO DEFRAUDA”

Arzobispo celebra Fiesta del Señor de la Buena Muerte de Chocán en Querecotillo

02 de febrero de 2020 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, día en que la Iglesia universal celebra la Fiesta de la Presentación del Señor, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., llegó hasta la Parroquia “San Francisco Javier” de Querecotillo (Sullana), Santuario del Señor de la Buena Muerte de Chocán, para celebrar la Santa Misa con ocasión del día central de su fiesta. La Eucaristía fue concelebrada por el R.P. Dergi Facundo Facundo, Párroco del lugar y el R.P. José Santos Cruz Martínez, Vicario Parroquial, ante una gran cantidad de fieles y peregrinos venidos de diversos lugares de Sullana y otras localidades para agradecer al Señor por sus innumerables bendiciones. Luego de la Santa Misa, se llevó a cabo el primer recorrido procesional de la venerada imagen del Cristo Crucificado tallado en madera, el Señor de la Buena Muerte de Chocán, que salió en hombros de los miembros de su Hermandad.

Dejémonos encontrar por el amor del Señor

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor se refirió a las dos grandes fiestas, que por feliz coincidencia hoy celebramos: “La Presentación del Señor ilumina el misterio de la gran fiesta del Señor de la Buena Muerte de Chocán, nuestro patrono. El Niño que hoy es presentado en el Templo por María su Madre y San José, es el mismo Señor Jesús que entregará su vida por amor a nosotros en el altar de la Cruz. Hoy nuestros ojos llenos de fe y amor contemplan agradecidos al Señor de Chocán, quien con sus brazos abiertos de par en par, quiere acogernos y bendecirnos, quiere darnos el abrazo de su amor que todo lo perdona y que todo lo hace nuevo. Que el día de hoy, cada uno de nosotros se deje encontrar por el amor del Señor Crucificado”.

El Señor es fiel con los que esperan en Él

En otro momento y reflexionando en el mensaje del Evangelio, Monseñor Eguren dijo: “En el Evangelio de hoy (ver Lc. 2, 22-40) vemos cómo la esperanza de Simeón y de Ana se ven plenamente colmadas. ¡Así es el Señor de bueno! Él es el amigo que nunca falla y que siempre cumple con sus promesas. Por eso, por más pruebas y dificultades que tengamos en la vida, no nos desanimemos, ni menos aún, caigamos en desesperanza y pesimismo. El Señor es fiel a su palabra. El Señor es fiel con los que esperan en Él. El Señor jamás se olvida de nosotros, sus hijos. Como Simeón y como Ana, sepamos perseverar tanto en la alegría como en el dolor. La esperanza no defrauda. Jesús, el Señor de Chocán, no defrauda”.

Pidámosle al Señor la gracia de una buena muerte

“Hoy -continuó nuestro Arzobispo- frente al Señor de la Buena Muerte de Chocán, pidámosle por todas nuestra intenciones y necesidades, pero también por la gracia de una buena muerte. Que cuando el Señor nos llame, nos presentemos ante Él con el alma limpia, para que de esta manera nuestro anhelo de eternidad se vea plenamente colmado. Queridos hermanos, trabajemos también con la gracia de Dios en preparar ese momento, el más importante de nuestras vidas, que es el momento de nuestra muerte. Que el Señor de Chocán nos conceda el don de morir con los auxilios de la gracia y de poder escuchar de Él la benditas palabras del Evangelio: «Siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor»”.

Los jóvenes al encuentro de Jesús

Finalmente Monseñor Eguren destacó que: “Una nota singular de la fiesta del Señor de la Buena Muerte de Chocán, ha sido constatar la gran cantidad de jóvenes peregrinos, quienes rezando y cantando han caminado muchos kilómetros para venir a este venerado Santuario. Esto nos habla del gran anhelo de nuestros jóvenes por encontrarse con Cristo, el único que tiene palabras de vida eterna y que es capaz de saciar plenamente el hambre de Dios y la nostalgia de infinito que tiene el corazón humano. Los jóvenes saben muy bien que sólo en Jesús encontrarán el verdadero sentido de sus vidas. Que María Santísima ayude a nuestros jóvenes a mantenerse firmes en el seguimiento de Cristo, su Divino Hijo, a no vacilar cuando la espada del dolor pueda asomarse en sus vidas, a ser en todo momento valientes discípulos-misioneros de Jesús y a que, como Simeón y como Ana, nunca escondan la gracia de haber conocido a Jesús, el único Salvador ayer, hoy, y lo será siempre”.

Cabe destacar que la Festividad del Señor de la Buena Muerte de Chocán, es Patrimonio Cultural de la Nación desde el año 2018, en virtud que es una expresión cultural estrechamente vinculada a la actividad agrícola del Valle del Chira, donde la imagen del Señor de la Buena Muerte cumple un rol mediador de la prosperidad; por ser una celebración instituida en el Virreinato que congrega a la feligresía del norte peruano y que se sustenta en una rica tradición oral; lo que constituye la identidad local y fortalece la memoria colectiva. Esta festividad, que se remonta a finales del siglo XVII, gira alrededor del culto a una imagen de Cristo crucificado tallada en madera, la cual se distingue por su expresión de sufrimiento. Esta imagen está adornada por una medalla, una aureola de tres puntas doradas, una corona, y está vestida por una túnica bordada con hilos de oro en la parte baja del torso. De acuerdo con la tradición oral, la romería a la imagen se iniciaría por un poblador de una hacienda perteneciente a la zona de Chocán, en Querecotillo, quien habría encontrado un pedazo de madera con corteza colorida a orillas del río Chira. Este poblador quiso conocer qué tipo de madera era, para lo cual dio hachazos y brotó un líquido rojo que parecía sangre. Al considerarlo un milagro, el poblador volvió a su localidad y contó a la población lo ocurrido; por lo que acudieron donde se encontraba el madero y lo trasladaron hasta una choza en Chocán. Al poco tiempo un escultor solicitó trabajar sobre la madera y desapareció al terminar de esculpir la imagen de Cristo crucificado, hecho que coadyuva a la creencia de lo milagroso de la aparición de este Cristo. Debido al cuidado y a la belleza del tallado, la imagen impactó a la población y se construyó una capilla de barro y techo de paja en el lugar que había servido de albergue, la cual es hoy conocida como ermita. Desde ese momento, la imagen es venerada. Desde 1712 la imagen del Señor de Chocán se encuentra en la parroquia San Francisco Javier de la ciudad de Querecotillo, donde se conserva hasta hoy. 

domingo 2 febrero, 2020