LA CRUZ NOS CURA, NOS SALVA Y NOS DEVUELVE LA PAZ

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26 de noviembre de 2015 (Oficina de Prensa).- La mañana del lunes 23 de noviembre, en el centro poblado de San Clemente de Sechura se congregaron cientos de fieles devotos para celebrar la festividad en  honor al Señor de los Milagros.  La santa Misa fue presidida por nuestro Arzobispo Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., y concelebrada por el párroco R.P. Alfredo Calsina Calle. También estuvieron presentes el Sr. José de la Luz Benítez, Alcalde de San Clemente junto a su señora esposa y el Sr. Ruperto Antón, Teniente Gobernador.

3Durante su homilía Mons. Eguren dijo a los fieles presentes: “Queridos hermanos, su presencia aquí para venerar esta hermosa cruz del Señor de los Milagros es una muestra de la profunda fe cristiana de los pobladores de San Clemente. La cruz es el símbolo del cristiano, y ustedes que recibieron esta herencia de vuestros antepasados conserven siempre esa profunda devoción a Jesús crucificado, porque Él es el supremo modelo de entrega y amor por nosotros. El Señor cargado con nuestros pecados subió a la cruz, para que muertos al pecado vivamos para siempre. La cruz nos cura, nos salva, nos devuelve la paz. Pero la historia de Jesús no termina con la muerte, pues cuando recordamos la cruz de Cristo, nuestra fe y esperanza se centran en el resucitado. Cristo vence al pecado y a la muerte desde su propia muerte en la cruz, convirtiéndola en signo de reconciliación para todos nosotros”.

4Que su fe en el Señor de los Milagros – continuó diciendo nuestro Pastor –  crezca cada día con la ayuda de Santa María. Ella es la mujer fuerte que al pie de la cruz nos enseña cómo vivir la verdadera fortaleza ante la adversidad: cuándo más dolor hay en el corazón de María, más se adhiere Ella a la cruz del Señor, pero lo hace con la esperanza puesta en las promesas de Dios. La cruz es para María motivo a la vez de dolor y de alegría. Ella sufre como Madre todos los dolores de su Hijo, pero vive este sufrimiento en la perspectiva de la alegría por la gloriosa resurrección del Señor. No dejen de imitar a la Madre de Jesús al pie de la cruz, siendo coherentes y fieles a Cristo en las pequeñas y grandes cruces de nuestra vida diaria, y poniendo nuestra confianza en aquel madero que se alza desde la tierra hacia el cielo, madero donde se evidencia la victoria de la vida sobre la muerte, de la gracia sobre el pecado”.

La devoción al Señor de los Milagros, de profunda raigambre en el pueblo católico de San Clemente, se remonta a 157 años atrás. Cuenta la historia que Don Blas Tumi, un católico agricultor del lugar, encontró en su parcela un árbol de algarrobo cuyas raíces formaban la figura de una cruz. Viendo en ello un signo de Dios y de especial cariño para con el pueblo de San Clemente, a lo largo de un año Don Blas se dedicó a tallar la imagen de Cristo crucificado sobre el madero de aquel algarrobo. El 23 de noviembre de 1859 se empezó a celebrar su festividad.

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viernes 27 noviembre, 2015