LA AYUDA LLEGÓ HASTA EL DISTRITO DE CURA MORI

Diócesis de Tacna y Moquegua junto Cáritas Piura entregan donaciones a damnificados

28 de abril de 2017 (Oficina de Prensa).- La caravana de la solidaridad de Cáritas Piura llegó la mañana de hoy al caserío de Santa Rosa, ubicado en el Distrito de Cura Mori en el Bajo Piura, el cual fuera severamente castigado por las inundaciones del 27 de marzo y 1 de abril pasados. Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura visitó este caserío y conversó con sus pobladores a quienes los alentó a no perder la confianza en el amor de Dios que nunca nos abandona, ni siquiera en los momentos más difíciles. Ahí se entregó ayuda alimentaria especialmente enviada por nuestros hermanos de Tacna y Moquegua para 400 familias. Además del caserío Santa Rosa, se beneficiaron familias de los caseríos de El Milagro y 9 de Diciembre, también pertenecientes al Distrito de Cura Mori.   

A su llegada a la Capilla “Santa Rosa” del caserío del mismo nombre, nuestro Arzobispo fue recibido por el Sr. José Seferino Elis Espinoza, Teniente Gobernador del lugar y del Sr. Pedro Pablo Rivas Palacios, regidor de la Municipalidad Distrital de Cura Mori. Acompañaron a Monseñor Eguren en este reparto de ayuda, el R.P. Pedro Talledo Nizama, Secretario General de Caritas Piura, la Srta. Alcira Santos Cárcamo, coordinadora de nuestra Cáritas Arquidiocesana en el Bajo Piura y el Sr. Javier Zapata Cavero, Coordinador de los Voluntarios de nuestra Cáritas Arquidiocesano. La ayuda entregada ha consistido principalmente en paquetes familiares de alimentos para una semana y útiles de aseo personal.

¡Estamos vivos por la gracia de Dios!

El caserío de Santa Rosa estuvo aislado por 15 días debido a la rotura del dique de la margen izquierda del Río Piura que se ubica entre los distritos de Catacaos y Cura Mori. El Sr. Pedro Pablo Rivas, Regidor de la Municipalidad y poblador de este caserío, relató que los humildes moradores de este lugar están vivos gracias a la protección divina porque las dos inundaciones que han sufrido ocurrieron durante el día. Las aguas inundaron el 90% de las viviendas, destruyeron las calles, derribaron postes y árboles, y arrasaron con la totalidad de los cultivos de arroz, algodón, maíz y plátano que son la principal fuente de ingresos de las familias de la zona. Contó que no pudieron salvar tampoco su ganado, ni sus bienes, ni siquiera el mobiliario de la escuela primaria N°14051 y de la escuela inicial N° 722 que con mucho esfuerzo habían venido acondicionando. El agua llegó a alcanzar, en las zonas más bajas, una altura de hasta 2 metros por lo que decenas de familias tuvieron que ser evacuadas en botes o helicópteros por las Fuerzas Armadas y ser reubicadas en el campamento de refugiados Nuevo Santa Rosa en el Km. 980 de la carretera a Chiclayo. Mencionó también que hasta el momento no cuentan con los servicios básicos, y las tierras de cultivo se encuentran inutilizadas por la gran cantidad de barro que dejó el Río Piura tras su desborde. Pero a pesar de todo ellos tienen la firme convicción de que en esta prueba que ahora pasan no están solos, Dios está con ellos, y por eso muchas familias están regresando poco a poco hasta el caserío para reanudar sus vidas y recuperar lo que han perdido.

Ha sido conmovedor durante la visita, ver las muestras de cariño y de profundo agradecimiento de parte de las familias favorecidas para con Cáritas Piura y sus voluntarios, quienes vienen desempeñando una abnegada labor durante toda esta emergencia, brindando su tiempo y esfuerzo para llevar ayuda a las familias damnificadas en las zonas más afectadas de nuestra Arquidiócesis. Asimismo emocionó mucho ver a nuestros hermanos damnificados rezar por sus hermanos de Tacna y Moquegua en signo de gratitud por su solidaridad para con ellos.  

¡Tú también puedes ayudar!

Para compartir la caridad de Cristo con nuestros hermanos damnificados te invitamos a visitar:

www.arzobispadodepiura.org/solidaridad-piura-tumbes/

 

viernes 28 abril, 2017