JESÚS ENTRA HOY A NUESTROS PUEBLOS A TRAERNOS EL CONSUELO DE SU AMOR

Arzobispo celebra Domingo de Ramos con Damnificados 

09 de abril (Oficina de Prensa).- Con una emotiva celebración de Domingo de Ramos realizada hoy en la iglesia de “San Jacinto” en la Legua (Bajo Piura), con la participación de los evacuados de las zonas de Viduque, Pedregal Grande, Montesullón, Cura Mori, Pueblo Nuevo y Tallanes así como de los AA.HH. Villa Hermosa, Nuevo Catacaos, Juan de Mori y La Primavera, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., dio inicio a las celebraciones de Semana Santa, que este año tienen la característica especial de salir a buscar a las personas allí donde viven, donde sufren, donde esperan, para llevarles el bálsamo del amor y hacerles presente que el Señor las ama con un amor incondicional y fiel. Concelebraron la Santa Misa el P. José Guillermo Uhen, párroco del lugar y el R.P. Luis Tito Castillo Silva. 

Durante su homilía nuestro Pastor dijo: “Hemos aclamado al Señor Jesús que hoy hace su ingreso a Jerusalén. Como los niños hebreos le hemos ensalzado con nuestros cánticos y ramos proclamando así que Jesús es el verdadero Mesías y que nos comprometemos a seguirlo no sólo de palabra sino sobre todo con nuestra vida. Pero hoy Jesús no sólo entra a Jerusalén, sino que también entra a cada uno de nuestros pueblos marcados por el dolor y la destrucción para traernos el consuelo de su amor. Entra también en cada uno de nosotros: en ti, que pasas hambre y sed; en ti que has que has tenido que abandonar tu hogar y pueblo para vivir en un albergue; en ti madre que has dado a luz a tu hijo en un refugio; en ti familia que has perdido tu casa; en ti que has perdido de repente a un ser querido. Sí, Jesús entra hoy a nuestras ciudades y pueblos, pero sobre todo a nuestros corazones, para identificarse con nuestro sufrimiento. No nos olvidemos que Él es el Varón de Dolores y que precisamente entra a Jerusalén para padecer y morir en la Cruz por nuestros pecados. Hoy Jesús nos dice: «Yo sé lo que es sufrir. Yo padecí las calumnias, el rechazo, el abandono, la traición, la flagelación, la corona de espinas, el peso de la cruz, los clavos en mis manos y pies, la lanza en mi costado, las tres horas de larga agonía y la muerte. Por ello descarga en mi todo tu sufrimiento y ten la seguridad que mi amor no te abandona nunca y que estoy contigo en estos momentos difíciles»”.  

En otro momento de su homilía Monseñor Eguren dijo: “Así como la gente de Jerusalén ponía al paso de Jesús montado en un piajeno (burrito) sus mantos, pongamos también hoy a los pies de Jesús nuestros dolores y preocupaciones, nuestras oraciones y súplicas con la seguridad que Él nos escuchará y ayudará. No nos dejemos robar la esperanza. Si el Señor nos une ahora a una Cruz como la suya, tengamos la seguridad que nos unirá también a una resurrección como la suya. Con Él, haremos que resurja una Piura más fraterna, más justa, más solidaria, donde la defensa y la promoción de la dignidad de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, esté en el centro de todo plan y de toda acción”.     

Caritas Piura asistió a los damnificados con jornada solidaria

Una vez concluida la Santa Misa, Caritas Piura, a través de su Secretario Adjunto, el Ing. Carlos Zapata Crisanto y sus voluntarios, distribuyeron 460 paquetes alimenticios a igual número de familias, haciendo de esta manera palpable la caridad de Cristo que nunca nos deja. Nuestros hermanos damnificados recibieron con mucha alegría la ayuda que les fue distribuida. También se repartieron 300 frascos de repelentes para combatir la amenaza del dengue y 450 refrigerios para niños, consistentes en un refresco, galletas y dulces.   

Un nacimiento que nos abre a la esperanza

Un hecho que marcó profundamente a todos los asistentes a la celebración del Domingo de Ramos, fue conocer a los esposos Willian Ordinola Adanaqué y Karina Querevalú Sernaqué, evacuados de Nuevo Catacaos, quienes presentaron a su hija Esperanza Jacinta, nacida en las instalaciones del albergue ubicado en la Casa de Retiros de San Jacinto, donde se encuentran viviendo después de que su casa fuera destruida a consecuencia del desborde del río Piura el pasado lunes 27 de marzo. Es muy revelador el nombre que sus padres han puesto a su recién nacida hija: “Esperanza”, porque a pesar de todo ven el futuro con confianza, y “Jacinta” en honor al lugar de su nacimiento. Es importante señalar que más de 300 evacuados han sido acogidos por el P. José Guillermo Uhen en la casa de retiros de su Parroquia y que a éstos no les falta alimentación y asistencia.

¡Tú también puedes ayudar!

Para compartir la caridad de Cristo con nuestros hermanos damnificados te invitamos a visitar:

www.arzobispadodepiura.org/solidaridad-piura-tumbes/

 

Domingo 9 Abril, 2017