HAMBRE DE DIOS SÍ HAMBRE DE PAN NO

Arzobispo celebra Misa en campamento de evacuados

02 de abril de 2017 (Oficina de Prensa).- En la mañana de hoy V Domingo de Cuaresma, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., celebró la Santa Misa en el campamento de evacuados “Nuevo Santa Rosa” que se encuentra ubicado en el kilómetro 980 de la carretera panamericana norte, y que reúne a refugiados del Distrito de Cura Mori en el Bajo Piura, el cual ha sido seriamente golpeado por las lluvias y las inundaciones del pasado lunes 27. Muchas familias, niños y ancianos se reunieron en la explanada del campamento para participar con profundo recogimiento de la Eucaristía. Participaron el General de División EP Oscar de Jesús Reto Otero, Comandante General de la Primera División de Ejército, el General de Brigada EP César Augusto Araujo Cáceres, Inspector de la Primera División de Ejército, así como el Dr. César Orrego Azula, Defensor del Pueblo de Piura junto a su familia y colaboradores. Nuestro Pastor arribó a este lugar para ofrecer la Eucaristía especialmente por las víctimas y damnificados de los desastres naturales, y para pedirle al Señor que nos conceda un tiempo sereno. Asimismo infundió un mensaje de esperanza y aliento a nuestros hermanos que lo han perdido todo.

Durante su homilía nuestro Arzobispo reflexionó en torno a tres ideas del Evangelio de la resurrección de Lázaro: “Así como Jesús les dice a sus discípulos que la enfermedad de Lázaro no acabará en muerte, de la misma manera tengamos fe, que de esta emergencia surgirá algo mejor para todos nosotros. Que resurgirá una Piura más creyente, más solidaria y con más justicia social. Así como a Marta, el Señor hoy nos pide creer y esperar. Él es el Señor de la Vida que hará que de las aguas surja un mejor futuro para todos. En segundo lugar así como Cristo lloró conmovido ante la muerte de su amigo Lázaro, hoy llora con todos nosotros al ver nuestro dolor y desolación. Jesús se conmueve, se hace solidario, nos consuela y fortalece. Él está con nosotros, su amor nunca nos abandona. Finalmente, también hoy el Señor como a Lázaro nos dice: «Ven, sal afuera», es decir sal de tu tristeza y desesperación, renuévate por la esperanza y ponte a trabajar. Ahora toca ayudar a los hermanos, preocuparnos por el vecino, por nuestros niños y ancianos, organizarnos bien en los turnos de oración, de servicio en las cocinas, y de limpieza y orden de nuestros campamentos. Hermanos hay mucho que hacer. Actuemos”.   

Una Pascua adelantada

Un momento muy emotivo fue cuando al final de la Misa nuestro Pastor, a pedido de sus padres, bautizó a 5 niños quienes así recibieron el sacramento de la vida nueva en Cristo. Fue ciertamente para ellos una Pascua adelantada.

Hambre de Dios sí. Hambre de pan no.

Una vez concluida la Santa Misa y fiel a la consigna que nos dejara San Juan Pablo II en su primera visita al Perú de «Hambre de Dios sí. Hambre de pan no», con el invalorable apoyo del Ejército Peruano y de Caritas Piura, se distribuyeron 1500 desayunos a igual número de pobladores de los albergues para evacuados Santa Rosa, Túpac Amaru y Jesús de Nazaret, consistentes en raciones de leche con avena y el nutritivo “Pan Pachacutec”. Nuestro Arzobispo acompañado del Gobernador Regional de Piura, Ing. Reynaldo Hilbck Guzmán, quien se hizo presente con su esposa e hija, y del Defensor del Pueblo de Piura, distribuyeron los desayunos. Fue un momento muy especial para encontrase con los damnificados, saludarlos y escuchar sus historias y penas.  

Pan Pachacutec: Ejército del Perú al Servicio del Pueblo

El Arzobispado de Piura a través de su Cáritas, en alianza con el Ejercito del Perú ha brindado los insumos necesarios para la elaboración de un total de 15,000 “Panes Pachacutec”, los mismos que vienen siendo preparados en el Batallón de Intendencia N° 111 de nuestra Ciudad bajo las órdenes del Teniente Coronel EP. Hugo Oré Turín, los cuales vienen siendo distribuidos a los damnificados por las lluvias e inundaciones. El “Pan Pachacútec” es un alimento especialmente elaborado por el Ejército del Perú para apoyar a los damnificados y que se destaca por su alto valor nutritivo y delicioso sabor. Este pan que tiene 40 centímetros de largo y pesa 250 gramos, es fácil de transportar y puede durar hasta siete días en buenas condiciones. Debe su nombre al Inca patrono de los comandos de la Primera Brigada de Fuerzas Especiales, en cuya panadería nuestros esforzados soldados crearon este emblemático pan.

domingo 2 abril, 2017