HAGAMOS DE PIURA UNA CIUDAD FRATERNA Y SOLIDARIA

Arzobispo celebra Misa por el Día del Trabajador Municipal

08 de noviembre de 2018 (Oficina de Prensa).- Cada 05 de noviembre se celebra a nivel nacional el Día del Trabajador Municipal, es por ello que nuestro Arzobispo Metropolitano José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., presidió la Santa Misa en honor a San Martín de Porres, Patrono de los trabajadores municipales, para que guíe, proteja y bendiga a todos los que laboran en la Municipalidad Provincial de Piura. Participaron de la Eucaristía el Dr. Oscar Miranda Martino, Alcalde de nuestra ciudad, el Señor Alberto Campos, Secretario General del Sindicato de Trabajadores, el Señor Luis Chumacero, Jefe de la Oficina de Personal, así como los funcionarios, personal administrativo y servidores municipales.

Durante su homilía, nuestro Pastor exhortó a los trabajadores municipales a que, a ejemplo de su santo Patrono, continúen trabajando para hacer de Piura una mejor ciudad para vivir: “Uno de los grandes desafíos para una ciudad como Piura es que no se deshumanice, es decir, que no se convierta en un conglomerado social caótico, meramente económico, sin personalidad y sin sentido de comunidad. Siguiendo el ejemplo de San Martín de Porres, cultiven el sentido de comunidad, promuevan el respeto y la atención a todos, especialmente a los más pobres y necesitados, trabajen en defensa de la dignidad de toda persona porque ella es imagen y semejanza de Dios, impulsen la solidaridad y el hondo sentido del deber ciudadano. Trabajemos todos por hacer que nuestra querida ciudad de San Miguel de Piura sea un lugar donde las personas puedan vivir en paz, justicia y solidaridad. Impulsen todo aquello que nos lleve a descubrirnos y a sentirnos hermanos. Junto con las obras de infraestructura, que son loables y necesarias, también se deben incentivar aquellas que promuevan la educación urbana, el respeto por los demás, el ambiente de seguridad y tranquilidad, y la promoción de la cultura. Sólo así, nuestra ciudad tendrá un alma que le permita ver más allá de sus problemas y encarar con ánimo los desafíos siempre constantes”.

Seamos hombres y mujeres de oración y acción

“San Martín -continuó Monseñor Eguren- nos enseña con la cruz en una mano y la escoba en la otra a ser hombres y mujeres de oración y acción. Así como en 1979 recurriendo a su intercesión se resolvió en Lima una huelga municipal que llevaba más de dos meses, recurran hoy y siempre a la oración y a él en particular pidiendo su intercesión. La oración debe estar al inicio de toda obra, pero también debe acompañar todo el proceso de su realización hasta el final. La escoba nos recuerda que debemos servir a los demás desde las cosas más sencillas hasta las más complejas. Como San Martín, barramos de nuestras vidas los odios, los enfrentamientos, la desunión, la injusticia, la indiferencia, la corrupción. Construyamos una ciudad donde todos nos amemos y respetemos, donde no sólo exijamos nuestros derechos sino que cumplamos con nuestros deberes”.

Todos somos Piura

“San Martín le rezaba así a Jesús: «Señor, cuándo comprenderán que son hermanos y que deben amarse los unos a los otros». Ya en su tiempo, entre los siglos XVI y XVII, la división y el enfrentamiento era el gran problema de los peruanos, y con dolor vemos que lo sigue siendo hoy. Como nuestro Santo Moreno, seamos artesanos de comunión, construyamos siempre una cultura del diálogo y del encuentro, sepamos ponernos al servicio de los demás con amor. Él que dio de comer a perro, pericote y gato, tres animales naturalmente rivales, de un mismo plato, nos alcance el don de la unidad para Piura y el Perú”, acotó nuestro Arzobispo.

“Queridos hermanos y hermanas: realicen su trabajo según el máximo de sus posibilidades y capacidades, recurriendo en todo momento al Señor, a María y a San Martín. Trabajen por hacer de Piura una ciudad fraterna y solidaria. Todos somos Piura y por ello todos somos responsables, unos más que otros, de hacer de nuestra ciudad un ámbito donde se haga visible la tan ansiada Civilización del Amor, es decir una ciudad fundada en la caridad donde todos nos sintamos movidos por el amor de Cristo a entregarnos a los demás y a encontrar nuestro verdadero gozo en ello”, concluyó Monseñor Eguren.

Es importante destacar que esta celebración del “Día del Trabajador Municipal” se origina en el año 1979 en Lima, cuando los obreros municipales cumplían con 62 días de huelga nacional indefinida buscando que el Gobierno Central resuelva su pliego de reclamos. Esta fecha salió en procesión, a recorrer las calles de la ciudad, la imagen de San Martín de Porres. Ese mismo día, el gobierno se reúne con una comisión de huelguistas logrando acuerdos que permitieron levantar esta medida. Frente a este acontecimiento los trabajadores municipales consideraron que este día San Martín de Porres había obrado un milagro, por lo que se decidió designar esa fecha para que cada año se celebre el “Día del Trabajador Municipal” en agradecimiento al Santo de la Escoba por el milagro concedido.

jueves 8 noviembre, 2018