FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

12 de diciembre de 2020 (Oficina de Prensa).- Hoy, la Iglesia Universal celebra la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, quien un 12 de diciembre de 1531 se apareció al indígena San Juan Diego en el cerro del Tepeyac, al norte de la Ciudad de México. A lo largo de la historia, han sido muchos los Sumos Pontífices que le han demostrado su especial devoción, Ella ha sido proclamada por el Papa Pio X como “Patrona de toda la América Latina”, Pio XI la nombró “Patrona de todas las Américas”, Pio XII la llamó “Emperatriz de las Américas”, San Juan XXIII la llamó “La Misionera Celeste del Nuevo Mundo” y “Madre de las Américas”, San Juan Pablo II la reconoció como “Reina de toda América” y el Papa Francisco, como muestra de su amor filial, le ofrendó en el 2013 un hermoso ramillete de rosas de oro que se encuentran a los pies de Nuestra Madre en su Santuario de México.

La devoción a Santa María de Guadalupe en nuestra Arquidiócesis 

La imagen de la Virgen de Guadalupe se venera en México, y desde ahí en el mundo entero, con gran devoción. Los milagros obtenidos por los miles que rezan a Nuestra Señora son extraordinarios. Cada año, más de 20 millones de fieles se acercan a la venerada tilma para expresar a la Madre del Cielo el testimonio de su cariño y veneración. Sólo en el día de la fiesta, se calcula que casi tres millones de personas acuden al Santuario del Tepeyac. 

Los piuranos y tumbesinos también profesan gran devoción a Santa María de Guadalupe. Un signo de ello son los 3 Congresos Internacionales que, en los años 2013, 2017 y 2019, reunieron a miles de personas en nuestra ciudad, en torno a la hermosa imagen impresa de Nuestra Señora de Guadalupe. Durante estos tres congresos hemos podido conocer las maravillas que Dios ha obrado en la Virgen Morena, y sigue obrando a través de Ella en la Evangelización de toda América. También hemos podido profundizar en el mensaje que Nuestra Señora nos ha dejado en la tilma de San Juan Diego, y así fortalecer nuestra fe y amor por Ella y por su Hijo, el Señor Jesús; y además sobre el mensaje para la familia y la vida que se encuentra en la hermosa imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. 

Santa María de Guadalupe nos lleva a Jesús 

Durante estos importantes Congresos Internacionales, los piuranos y tumbesinos hemos tenido la oportunidad de escuchar en varias oportunidades las interesantes conferencias del P. Eduardo Chávez Sánchez, postulador de la Causa de Canonización de san Juan Diego, cofundador y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, así como Canónigo de la Basílica de Guadalupe, uno de los mayores expertos en las apariciones de Santa María en el cerro del Tepeyac, quien nos ha señalado que la Virgen Santa María de Guadalupe “es la perfecta inculturación del Evangelio”. “Ella es modelo de una evangelización perfectamente inculturada. Ella trae la verdad, que es Jesucristo, y la pone en el corazón de todo ser humano, más allá de culturas, de tradiciones y de lenguas”. 

El P. Chávez resalta también que: “La Virgen María visitó este su continente, la gran América. Y qué hermoso es saber que nuestra «Morenita» no sólo es la Madre de este gran continente sino nuestra Emperatriz, como bien la llaman los mexicanos y todos sus devotos. Así como la Virgen fue a servir a su prima Isabel en las cosas cotidianas cuando ésta estaba ya a punto de dar a luz, así nuestra Madre ha querido visitarnos hace ya casi 500 años para ser esa estrella de la nueva evangelización, para traernos a Jesús su Hijo y en Él darnos la vida verdadera”. “Por eso es correcto decir que el centro del mensaje de Santa María de Guadalupe es Jesucristo. Santa María de Guadalupe es cristocéntrica. En la imagen de la Guadalupana vemos a una mujer embarazada, lleva en su vientre a Jesús. El centro de la imagen no es Ella, el centro de la imagen en Jesús. Ella es el lecho del río que nos trae el agua de vida. Ella nos lleva a su Hijo Jesucristo”. 

La Morenita cuida de Piura y Tumbes 

Cabe destacar que el P. Chávez en abril pasado, nos envió un emotivo mensaje grabado en vídeo haciéndonos sentir la cercanía, protección y amor maternal de Santa María de Guadalupe en esta hora difícil y de prueba que estamos viviendo a causa de la Pandemia. Utilizando la misma expresión que la Virgen usó con San Juan Diego, “Zocoyotito mío”, que significa “mi hijo más querido”, Monseñor Chávez nos aseguró que Piura y Tumbes están en el “hueco del manto y en el cruce de los brazos” de La Morenita, es decir, en lo más profundo del Corazón de Santa María de Guadalupe.   

Por su parte, nuestro Arzobispo Monseñor Eguren siempre ha subrayado que: “Ahí donde María es invocada, donde Ella se hace presente, recuperamos el ánimo, el corazón encuentra quietud y encontramos seguridad. Por eso es tan esencial para la espiritualidad cristiana la devoción a la Virgen Santísima. Estamos llamados a descubrirla como nuestra Madre y descubrirnos sus hijos, a darnos cuenta que realmente le pertenecemos. Porque el Sí que Ella pronuncia en la Anunciación-Encarnación hace posible el que nosotros hayamos pasado de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, del pecado a la gracia y por eso decimos que Ella es realmente nuestra Madre en el orden de la gracia. Es esencial que a lo largo de nuestra vida redescubramos una y otra vez ese gran lazo que nos une a Ella, para así ganar en auténtica paz, tranquilidad, firmeza, constancia, perseverancia como discípulos y misioneros de Jesús, su Hijo”. 

sábado 12 diciembre, 2020