QUE EL ESPÍRITU SANTO NOS HAGA ALEGRES POR LA ESPERANZA Y VALIENTES TESTIGOS DE JESÚS

Solemnidad de Pentecostés

04 de junio de 2017 (Oficina de prensa).- En un clima de profundo recogimiento gran cantidad de fieles católicos se congregaron la mañana de hoy en la Basílica Catedral de Piura para participar de la Santa Misa que presidió Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, en la Solemnidad de Pentecostés, fiesta mediante la cual se conmemora el descendimiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, a los cincuenta días después de la Resurrección de Cristo. La eucaristía fue concelebrada por el R.P. José Sandoval Purizaca, Párroco de la Parroquia San Miguel Arcángel, el R.P Luis Tito Castillo y el R.P. José Ruiz Martínez.

Al iniciar su homilía nuestro Pastor destacó la importancia de esta la fiesta: “Hoy celebramos la gran fiesta de Pentecostés, la efusión del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente, ocurrida cincuenta días después de la Resurrección del Señor. Con esta solemnidad se cumple la promesa de Jesús a sus Apóstoles: «Recibirán el Espíritu Santo y serán mis testigos» (ver Hch 1, 8). Sí, la venida del Espíritu Santo está unida al dar testimonio de Cristo. Por eso con ocasión de esta hermosa fiesta hago un llamado a todos, pero especialmente a los laicos, a que fortalezcan el apostolado en sus hogares, centros de trabajo o de estudio, así como en sus vecindarios. A que se incorporen con decisión y valentía a la obra de la evangelización, a que sean cada día cristianos más comprometidos, dispuestos a mostrar en el mundo con sus palabras y obras el Evangelio de Cristo con toda su belleza, atractivo y fuerza renovadora en nuestra vida social. Si bien todo cristiano, todo laico, está llamado a comprometerse personalmente en el testimonio participando así en la misión de la Iglesia que es la evangelización, es necesario que los cristianos se asocien para este fin. Por ello, en el día de Pentecostés, damos gracias al Espíritu Santo que ha suscitado diversidad de asociaciones y movimientos de apostolado que desarrollan su misión evangelizadora en la comunión y en la unidad de la Iglesia”.

“Hoy -continuó Monseñor Eguren- es la fiesta de la tercera persona divina de la Santísima Trinidad. Consustancial al Padre y al Hijo, el Espíritu Santo es descrito en las lecturas de la liturgia de la Palabra de hoy como viento y fuego. Como viento porque como bien nos ha enseñado el Papa Francisco hace poco, «El Espíritu es el viento que nos impulsa adelante, que nos mantiene en camino, que nos hace sentir peregrinos y forasteros y no nos permite recostarnos y convertirnos en un pueblo sedentario». Como fuego, porque el Espíritu Santo es el Amor personal que procede del Padre y del Hijo, y que ha sido derramado en nuestros corazones (ver Rom 5, 5), para que podamos amar y así ser como Él, paráclitos, es decir, defensores y consoladores de los hermanos, sembradores de esperanza en medio de los problemas y las dificultades de la vida. En los actuales momentos que vivimos en Piura, pidamos una renovada venida del Espíritu Santo sobre todos nosotros, para que la esperanza sobreabunde en nuestras vidas y con ella no perdamos nunca la alegría de vivir (ver Rom 15, 13)”.  

“Pidamos por la intercesión de María Santísima, quien con su presencia maternal atrajo al Espíritu Santo sobre los Apóstoles, que atraiga de manera renovada sobre la Iglesia y sobre cada uno de nosotros al Espíritu de la Verdad y del Amor, para que como hemos cantado en la secuencia de esta Fiesta, Él nos libre de la esclavitud del pecado y nos limpie de sus inmundicias, sea nuestro consuelo y descanso, nuestra luz y riqueza interior. Para que avive en nosotros los siete dones que infundió en nuestros corazones el día de nuestra Confirmación, y así seamos santos, valientes apóstoles de Jesús, ardientes en la caridad con nuestro prójimo, y alcancemos con su ayuda después de esta vida la salvación y el gozo eterno”, concluyó nuestro Arzobispo.    

Al culminar la Santa Misa Monseñor Eguren hizo un pedido a todos los presentes, les pidió a todos unirse en oración por una intención muy especial y es que estando cada más cerca la posibilidad de una visita a nuestro país del Santo Padre el Papa Francisco el próximo año 2018, debemos orar a Dios no solo para que su llegada a nuestro Perú se haga realidad prontamente, sino también para que podamos contar con la gran dicha de que nuestra querida Piura sea incluida dentro del programa oficial de este visita y podamos recibir la gran bendición de tener al Papa Francisco entre nosotros. 

domingo 4 junio, 2017