“EL ESPIRITU SANTO LOS AYUDARÁ A DAR LOS FRUTOS QUE HACEN HERMOSA Y DIGNA NUESTRA VIDA Y LA DE LOS DEMÁS”

Arzobispo visita y confirma a jóvenes en el Alto Chira

26 de noviembre 2019 (Oficina de Prensa).- Continuando con su intensa labor pastoral, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., visitó el Caserío de Chalacalá Baja (Alto Chira) que pertenece a la jurisdicción de la Parroquia “Nuestra Señora de las Mercedes” en Bellavista – Sullana y se encontró con los pobladores de la zona, quienes se reunieron en el Coliseo Municipal de la zona para participar de la Santa Misa que presidió nuestro Pastor y en la que recibieron el sacramento de la confirmación 164 jóvenes provenientes de los caseríos de Huangalá, Chalacalá, San Vicente de Piedra Rodada, Chalacalá Baja, El Portón, Chalacalá Alta y Somate Bajo. Concelebró la Santa Misa el R.P. Edward Siancas Cueva, Párroco de la zona.

A su llegada al lugar, Monseñor Eguren fue recibido en medio de muestras de profundo cariño por un numeroso grupo de alumnos del Colegio “Hildebrando Castro Pozo” de Chalacalá Baja, acompañados por sus profesoras. Participaron también de la Eucaristía las principales autoridades de la zona, así como los agentes pastorales, catequistas, padrinos, familiares y amigos de los confirmandos. Durante el ofertorio, los jóvenes presentaron ante el altar una canasta conteniendo diversos frutos y productos que se cosechan en esta zona eminentemente agrícola, como son el arroz, banano orgánico, mango, limones y uvas.

Durante su homilía, y reflexionando en el mensaje de las lecturas (Gál, 5, 16-17. 22-23ª. 24-25), nuestro Pastor dijo: “Cuando venía hacia aquí pude observar los hermosos valles y campos de cultivo de esta rica tierra del Alto Chira, que sin lugar a duda provee muchos frutos para el sostenimiento de ustedes y sus familias. Nadie mejor que ustedes pueden entender que también nosotros en nuestra vida somos un campo que ahora el Espíritu Santo riega y fecunda para que podamos dar grandes frutos. Hoy reciben la plenitud del Espíritu Santo por medio del sacramento de la confirmación. Espíritu Santo que ya recibieron por primera vez en su bautismo, y que borró en ustedes el pecado original, agregándolos a la Iglesia y dándoles la vida nueva de Jesús, el hombre nuevo y perfecto. Los que somos de Cristo vivimos por el Espíritu y marchamos tras el Espíritu. Ahora, el Espíritu Santo derrama sobre ustedes sus siete dones, para que puedan dar en sus vidas los hermosos frutos del amor, la alegría y la paz, la comprensión, la servicialidad, la amabilidad, la bondad y la lealtad y el dominio de sí”.

“Queridos jóvenes, sean dóciles a la acción del Espíritu Santo y darán frutos abundantes. Esto se logra rezando todos los días, confesándose con frecuencia, asistiendo a Misa y recibiendo con un corazón limpio a Jesús en la santísima comunión, leyendo y meditando los Evangelios y la vida de Jesús para hacerlos norma de vida, perseverando en la catequesis, manteniendo tu preparación y estudio de la fe para que así conocer mejor lo que significa ser cristiano y vivir conforme a la fe que profesamos, participando de la vida de la Iglesia a través de tu Parroquia, y sobre todo mucha devoción a la Virgen Santísima, porque nadie mejor que Ella puede atraer sobre nosotros la presencia viva del Espíritu Santo que es quien los ayudará a dar los frutos que hacen hermosa, bella y digna nuestra vida y la de los demás. Ahí donde el Señor los lleve, sean como Jesús que pasó por el mundo haciendo el bien y sirviendo a los demás. Y hoy que quedan consagrados como apóstoles del Señor, sean portadores de la Buena Nueva que es el mismo Señor Jesús, el único que sana del pecado, nos reconcilia con el Padre, con nosotros mismos y con los demás, y llena la vida de profunda alegría y esperanza”, concluyó nuestro Arzobispo.

martes 26 noviembre, 2019