EL DOLOR ES GRANDE PERO JESÚS NOS DICE “LEVÁNTENSE Y NO TEMAN”

Arzobispo celebró la Misa en el A.H. Los Polvorines e hizo pedidos al Gobierno

12 de marzo de 2017 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, ante una gran cantidad de fieles congregados en la Capilla “San Patricio” del A.H. Los Polvorines, que pertenece a la Parroquia Santísimo Sacramento, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura celebró la Santa Misa correspondiente al segundo domingo de Cuaresma, la cual fue especialmente ofrecida para rogar a Dios por los damnificados de las fuertes lluvias e inundaciones que vienen afectando especialmente Piura y Tumbes.

Al iniciar su homilía y reflexionando en el mensaje del evangelio, nuestro Pastor dijo: “En este segundo domingo de Cuaresma, el Evangelio nos trae el expresivo pasaje de la Transfiguración del Señor Jesús (ver Mt 17, 1-9). Una pregunta que surge de manera espontánea es, ¿por qué Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, se los llevó a un monte alto y ahí se transfiguró ante ellos? Para responder a esta pregunta hay que tener presente cómo comienza el Evangelio de hoy advirtiéndonos que la Transfiguración ocurrió seis días después que Jesús les había manifestado a sus apóstoles que tenía que ir a Jerusalén para sufrir mucho, ser crucificado y después resucitar al tercer día (ver Mt 16, 21). Este anuncio había hundido a los discípulos en la tristeza y la desesperanza: ¿Su Maestro, tratado como un criminal, rechazado y crucificado? Si Jesús se transfiguró ante Pedro, Santiago y Juan, es decir, por un instante les mostró el esplendor de su gloria divina a través de su humanidad haciendo que su rostro brillara como el sol y sus vestiduras se volvieran blancas como la luz, fue para fortalecer la fe y la esperanza de los apóstoles, para que ellos pudieran sobrellevar el escándalo de la cruz. Y es esto lo que precisamente Jesús está haciendo hoy con nosotros en esta Misa en medio de la emergencia que estamos viviendo”.

A pesar de las desgracias no perdamos la esperanza

En otro momento de su homilía Monseñor Eguren exhortó a los presentes a no caer en la desesperanza a pesar de los problemas y dificultades que se puedan presentar: “En estos días estamos pasando por pruebas muy difíciles en Piura y Tumbes con lluvias fortísimas, tormentas eléctricas e inundaciones. Hay miles de damnificados, hay familias que han perdido a un ser querido, y otras sus casas y todos sus bienes. Ante estos acontecimientos nos puede pasar, como a los apóstoles, que nos dejemos vencer por el desaliento y la desesperación. Si bien el dolor es grande, el cristiano jamás debe caer en la tentación preferida del demonio: la desesperanza. No perdamos la esperanza porque Dios camina con nosotros. ¡Jesús no nos deja solos! Camina y nos lleva de la mano junto con su Madre Santa María. Él ha vencido el mal y nos ha abierto el camino de la vida. Él nos da las fuerzas necesarias para seguir luchando, para salir adelante y estar más unidos que nunca”.   

“En los actuales momentos, lo primero que hay que reconstruir es la esperanza en el propio corazón y de ahí la unidad de la comunidad para hermanados trabajar juntos. También hoy el Señor nos toca a cada uno de nosotros como hizo con los apóstoles después de transfigurarse y nos dice: «Levántense y no temán». Que en esta experiencia de encuentro personal y comunitario con Jesús en el milagro de la Eucaristía, Jesús nos colme de su amor para que cada uno de nosotros pueda fortalecerse y así consolar y llevar aliento a los que más lo necesiten”.

Llamado al Gobierno en favor de los damnificados

Nuestro Pastor hizo también un enérgico llamado a las autoridades del gobierno central a actuar, para que la ayuda llegue rápidamente y eficazmente a quienes más lo necesitan: “Apremio al Gobierno Central para que apoye más decididamente a los damnificados. Ahora es cuando más se necesita animar a la gente y sostenerla para que miren con optimismo el mañana. Sabemos que hay ayuda en Piura y Tumbes que no se puede entregar a los más necesitados por la dificultad que tienen muchos municipios de llenar adecuadamente las fichas de evaluación de daños y necesidades. Hago un llamado al Gobierno, ya sea para que ayude a los funcionarios municipales a llenar adecuadamente estas fichas, o desbloquee la ayuda, porque los damnificados no pueden esperar más. Una ayuda que no es rápida no es ayuda. Más adelante tocará el proceso de reconstrucción y de hacer nuestro examen de conciencia para reconocer nuestros pecados de falta de prevención y planificación, pedir perdón por ellos y corregirnos. Pero ahora lo fundamental es asistir con ayuda rápida y eficaz a los hermanos y hermanas en necesidad. Y una pregunta final: ¿Cuándo llegará el Hospital de Campaña prometido el año pasado para Piura? Si antes de las lluvias ya habían grandes necesidades sanitarias en nuestra Región ahora las hay más con las epidemias y enfermedades”.   

Finalmente nuestro Arzobispo exhortó a los presentes a no dejar de abrirse con auténtica solidaridad a todos quienes están siendo afectados por las fuertes lluvias e inundaciones: “Rezo por todas las víctimas. Ruego para que el Señor conceda consuelo a los damnificados, y a todos les pido que movidos por la solidaridad y la caridad fraterna prestemos una ayuda eficaz a los necesitados para superar estos difíciles momentos. Que Nuestra Señora de las Mercedes nos bendiga, nos cubra bajo su manto maternal e interceda ante su Hijo para que las lluvias se detengan. Que San Miguel nos libre del maligno y de todo mal”.

Al culminar la Santa Misa, Monseñor Eguren acompañado de un grupo de fieles visitó la Capilla Santa Mónica ubicada también en el A.H. Los Polvorines. Constató la penosa situación en la que se encontraban los ambientes del lugar, donde el agua ha inundado la zona afectando seriamente a gran cantidad de viviendas aledañas también. Ahí se comprometió con los vecinos a brindarles ayuda enviando una de las motobombas con las que cuenta Cáritas para poder evacuar las aguas estancadas que ahora son foco de infección y enfermedades.

Domingo 12 Marzo, 2017