“DIOS NO ME HA ABANDONADO NI UN SOLO DÍA. HE VENIDO A AGRADECERLE”

Parroquias de Piura y Tumbes reabren sus puertas para la oración personal de los fieles

03 de agosto de 2020 (Oficina de Prensa).- Tras permanecer cerca de 5 meses cerradas, las iglesias de las sedes de las parroquias de Piura y Tumbes reabrieron hoy sus puertas para que los fieles de nuestra Arquidiócesis puedan acercarse a realizar su Visita al Santísimo Sacramento y su oración personal al Señor. Desde muy temprano, los equipos de voluntarios parroquiales, que han venido preparándose con ilusión y entusiasmo para este día, recibieron a las personas que llegaban a los templos y les explicaban el riguroso protocolo de bioseguridad a seguir para su ingreso, controlándoles la temperatura, verificando que llevaran correctamente la mascarilla, se desinfectaran las manos con alcohol líquido o en gel, así como el calzado al entrar. Los fieles ingresaban ordenadamente siguiendo todas las señaléticas colocadas hasta ubicarse en las zonas ya establecidas, guardando el distanciamiento físico obligatorio de mínimo un metro en todas direcciones, mientras los voluntarios les brindaban constantemente indicaciones para su seguridad durante su permanencia al interior del templo y vigilaban permanentemente que el aforo no supere en ningún momento el 30% de su capacidad total. Cabe destacar la seriedad y responsabilidad con la que los fieles católicos están observando las medidas de seguridad, lo cual están demostrando su compromiso de cuidarse y cuidar a los demás.

El testimonio de una fiel cristiana

En las diferentes Parroquias de nuestra Arquidiócesis, se vivieron emotivos momentos de piedad y recogimiento. Los fieles llegaban para agradecerle al Señor por la salud, la vida, el trabajo, para pedirle que continúe protegiéndolos a ellos y a sus familias de todo mal, y sobre todo rogaban para que el Señor nos libre de la pandemia, cure a nuestros enfermos y dé la vida eterna a nuestros fallecidos. Se podía apreciar a personas adorando al Santísimo Sacramento, rezando el rosario, orando en silencio, de rodillas con los brazos levantados. Este es el caso de la Sra. María Noblecilla, vecina de la Residencial Piura quien salió esta mañana de su casa, bien protegida con todos los implementos de seguridad necesarios, para llegar hasta la Parroquia de “San José Obrero” a orar. Ella nos comenta que: “Desde marzo que comenzó la cuarentena, la vida de mi familia cambió totalmente, con mi esposo e hijos veníamos a Misa todos los domingos, pero desde esa fecha mis niños no salen de casa, mi esposo hace teletrabajo y yo sólo salgo cuándo hay que hacer alguna gestión de urgencia. Hemos venido siguiendo la Eucaristía de modo virtual y ha sido un tiempo, que a pesar de ser difícil, nos ha servido para redescubrir la gran necesidad de Dios en nuestras vidas. Desde el viernes que me enteré de que se reabrirían los templos me he estado preparando para poder venir unos minutos a confesarme, arrodillarme ante el Santísimo y darle gracias por tantas bendiciones que le ha dado a nuestra familia, todos estamos sanos y hemos podido seguir teniendo un pan para nuestra mesa. Dios ha sido muy misericordioso. No podía dejar pasar un momento más sin venir a postrarme a su presencia para pedirle que nos libre de esta pandemia que ha afectado a tantos amigos y conocidos. Dios no me ha abandonado ni un solo día, he venido a agradecerle”.

El testimonio de una voluntaria y de un párroco

Pudimos recoger también el testimonio de Elia Solis, joven voluntaria del programa de catequesis de la Parroquia “San Miguel Arcángel” – Basílica Catedral de Piura,  quien nos cuenta cómo viene viviendo esta nueva experiencia de trabajo y servicio a la Iglesia y a los hermanos: “Para mí este tiempo ha sido muy especial, desde que nos convocaron los sacerdotes de Catedral hemos venido capacitándonos para que llegado el momento podamos ayudar a todos nuestros hermanos que vienen a rezar, a confesarse y adorar al Santísimo Sacramento. El Señor nos llama a servir y en esta oportunidad nos ha pedido que velemos por la salud de quienes vienen a visitarle. Lo hacemos con gran cariño y hemos asumido esta responsabilidad porque lo que esta pandemia nos ha enseñado es a dejar de pensar en uno mismo y comenzar a pensar en el otro y actuar por el bien de los demás”.

Finalmente, el R.P. Renzo Bedón, Párroco de la Parroquia “Santísima Cruz del Norte” nos comenta cómo se ha desarrollado en su Parroquia este primer día de reapertura de los templos: “Estamos gratamente sorprendidos porque los fieles han respondido de muy buena manera y responsablemente a todas las normas de bioseguridad que se les han propuesto. Muchos venían esperando ansiosamente esta reapertura. Ha quedado una vez más evidenciado que los piuranos y los tumbesinos tienen un profundo hambre de Dios, hambre que saciarán en estos días con la adoración al Santísimo Sacramento. Nuestro pueblo es profundamente creyente”.

lunes 3 agosto, 2020