“CON EL DEMONIO NO SE DIALOGA”

Arzobispo celebra I Domingo de Cuaresma y hace elección de catecúmenos 

18 de febrero de 2018 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, ante una gran cantidad de fieles congregados en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura celebró la Santa Misa correspondiente al Primer Domingo de Cuaresma, asimismo presidió el rito de la elección donde aceptó a un grupo de 16 catecúmenos quienes acompañados de sus padrinos iniciaron su preparación catequética para poder recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana en la noche de la Vigilia Pascual.

Al iniciar su homilía, nuestro Pastor dijo: “Las lecturas de este primer domingo de Cuaresma nos hablan de la lucha contra el demonio y las tentaciones. Hay un contraste evidente entre la primera lectura (ver Gn 2, 7-9.3, 1-7) y el Evangelio (ver Mt 4, 1-11). La primera lectura nos muestra cómo Adán y Eva son engañados, estafados y seducidos por el demonio, y como resultado de todo ello caen en la tentación y el pecado. En cambio en el Evangelio, Jesús rechaza y vence al diablo por nosotros. ¿Cómo lo hace? No dialogando con el demonio y venciéndolo con la fuerza de la Palabra de Dios, porque la verdad desbarata a la mentira, y el diablo es el padre de la mentira, una mentira que sale de dentro (ver Jn 8, 44)”.

“Jesús en el pasaje de las tentaciones nos enseña dos cosas muy importantes: nunca dialogar con el demonio, porque si lo hacemos siempre saldremos perdiendo; y vencer a la tentación con la fuerza de la Palabra de Dios, que en la Cuaresma estamos llamados a meditar e interiorizar con mayor riqueza a semejanza de Santa María”.

“El demonio existe, es un ser real y operante que quiere nuestra ruina, nuestra infelicidad y condenación eterna. Las lecturas de hoy nos advierten de su existencia, y de su acción que nunca debemos olvidar (ver 1 Pe 5, 8). Pero Jesús en el Evangelio nos abre un horizonte de esperanza: Él ha vencido al tentador por nosotros, y por tanto con Él y con su gracia nosotros también podemos resistirle y vencerle para así poder progresar en los caminos de Dios, adhiriéndonos de una manera más decidida a los planes de amor del Señor y a su divina voluntad, verdadera fuente de libertad”, acotó Monseñor Eguren.

El Consumo, el Poder y la Idolatría: las tentaciones preferidas de Satanás

En otro momento de su homilía y reflexionando en torno al mensaje del evangelio nuestro Arzobispo dijo: “¿Cuáles son las tentaciones preferidas del demonio? A la luz de las tentaciones que Jesús vence por nosotros, podríamos decir que son tres sus tentaciones preferidas: La tentación del consumo («haz que estas piedras se conviertan en pan»). La tentación del poder («tírate porque escrito está: a sus ángeles mandará cerca de ti, y en sus manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra»). Y la tentación de la idolatría («todo esto te daré si te postras y me adoras»).

“Con sus respuestas -continuó Monseñor Eguren- Jesús nos enseña varias lecciones muy importantes para nuestra vida cristiana. Veamos: «No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios»: Si bien los bienes materiales nos son necesarios, y Jesús en el Padrenuestro nos pide que no nos desinteresemos de ellos, y que le pidamos al Padre que nos dé el pan nuestro de cada día, el Señor nos advierte de la tentación del consumismo, es decir, de esa ansia desenfrenada de tener y de comprar que hace que todo, incluso las personas, se vuelvan en objeto de cambio, porque todo es negociable. A la luz del consumismo comprendemos el drama de la trata de personas, del trabajo forzado, la prostitución, la violencia hacia la mujer, etc. Del consumismo brota también la cultura de muerte del «descarte», que excluye a aquellos que no producen, que no ofrecen resultados, como son los niños por nacer, los enfermos, los pobres y los ancianos, y los dramas del aborto y de la eutanasia”.

En su segunda respuesta: «No tentarás al Señor tu Dios», Jesús nos advierte de la tentación del poder, que busca poner a Dios a nuestro servicio, de querer rezar el Padrenuestro al revés. En vez de «hágase tu voluntad», que se haga la mía. Cuántas veces queridos hermanos queremos forzar al Señor a nuestros caprichos y engreimientos, a nuestros planes nutridos de egoísmo. Eso es lo que quiere el demonio, cuando más bien siguiendo el ejemplo de Jesús, de María y de los Santos, debemos buscar la voluntad y los planes de Dios, para abrirnos a ellos con docilidad. No hay que cansarnos de repetir tanto en la alegría como en el dolor: «Hágase tu voluntad»”.

“Finalmente en su tercera respuesta: «Vete, satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás», Jesús nos advierte y enseña a vencer la tentación de la idolatría. Hoy en día nos postramos frente a muchos ídolos: el dinero, el sexo, la droga, el alcohol, las modas, nuestro cuerpo, incluso nuestras ideologías o modos de pensar, etc. Pero como nos enseña Jesús: sólo a Dios debemos adorar, y nada ni nadie debe ocupar en nuestro corazón el lugar que a Él le corresponde. Durante la Cuaresma el Espíritu Santo nos conduce a nosotros también, al desierto para que apoyados en Jesús y en su gracia, y en compañía de María Santísima, la Inmaculada y de San Miguel Arcángel, libremos el buen combate, derrotemos al diablo y satanás”, concluyó Monseñor Eguren. 

Elección de los Catecúmenos

Durante la Santa Misa se realizó la elección de 16 catecúmenos que en la gran fiesta de la Pascua recibirán los sacramentos de la Iniciación Cristiana. El rito de la elección es como la antepuerta a la vida cristiana. Con alegría volvemos a sorprendernos de la grandeza del amor de Dios que sigue derramando su gracia y llamando a la conversión a todos, en especial a los que no le habían conocido. Los catecúmenos, visiblemente emocionados, hicieron así público su deseo y compromiso de convertirse en cristianos.

domingo 18 febrero, 2018