DEJÉMONOS ENCONTRAR POR LA MIRADA DE AMOR DEL SEÑOR CAUTIVO

Santa Misa en honor al Señor Cautivo de Ayabaca, Patrono de la Corte Superior de Justicia de Piura

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07 de octubre de 2015 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura celebró la Santa Misa en honor al Señor Cautivo de Ayabaca, patrono de la Corte Superior de Justicia de Piura, en la que participaron con mucha devoción el Presidente de la Corte, Dr. Juan Carlos Checkely Soria, los jueces superiores, especializados y de paz, el personal administrativo, familiares y amigos.

5Durante su homilía Monseñor Eguren dijo a los presentes: “El mes de octubre, en Piura y en todo el territorio nacional, está marcado por el color morado signo de penitencia. Es un tiempo de gracia que el Señor nos ofrece para volver a Él, no importa cuán lejos nos podamos haber ido, ni cuán profundo podamos haber caído. Como nos lo dice el Papa Francisco: “Dios no se cansa de perdonar”. Y las diferentes devociones que existen a Cristo crucificado o al Señor en algún momento de su pasión, como es el caso del Señor Cautivo, nos hablan de que Dios es rico en misericordia, lento a la cólera y al castigo, siempre compasivo y pronto a perdonar a todo aquel que vuelve a su lado con sincero corazón”.

2“En la imagen del Señor Cautivo de Ayabaca – continuó diciendo nuestro Pastor – podemos apreciar que su mirada no refleja rencor u odio hacia nosotros, sino que nos mira con mucho amor y con ternura. Por ello los invito a todos en esta eucaristía a ponernos delante del Señor sin temor, a dejarnos mirar por Él y dejarnos traspasar por su mirada que nos invita a vivir la humildad que es el andar en la verdad, pues Él sabe bien quién eres y conoce la historia de tu vida”.

3Finalmente nuestro Arzobispo reflexionando en las palabras del evangelio mencionó: “El evangelio que hemos escuchado nos invita a no ser como timoratos Pilato ni a ceder a la presión del entorno. Lamentablemente en nuestro tiempo la presión política y mediática puede jugar en contra de nuestra conciencia y llevarnos a cometer una injusticia. En la imagen del Señor Cautivo, vuestro patrono, recuerden siempre su vocación y misión de impartir justicia, y que están llamados a obrar siempre conforme a su conciencia iluminada por la verdad, a no dejarse vencer por la presión externa, a no dejarse intimidar, para no terminar sirviendo a otros intereses y dejando la verdad de lado. Los magistrados tienen una delicadísima misión que es la de impartir justicia y así construir esa paz social que debe reinar en cada uno de nosotros y en nuestro sociedad”.

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miércoles 7 octubre, 2015