“CRISTO ES EL ÚNICO SALVADOR, ESCUCHÉMOSLO”

Segundo Domingo de Cuaresma

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01 de marzo (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, II Domingo de Cuaresma, ante la presencia de una gran cantidad de fieles congregados, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, en la cual se llevó a cabo el rito de la elección de los catecúmenos que se preparan para recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana durante la Vigilia Pascual.

_DSC0514En su homilía Monseñor Eguren reflexionó sobre la lectura del Evangelio del día: “En el segundo domingo de nuestro camino cuaresmal,meditamos en el emblemático pasaje de la Transfiguración del Señor. Todo el pasaje evangélico (ver Mc 9, 2-10) busca revelarnos la identidad de Jesús, es decir, quién en Jesús: Jesús es el Hijo amado del Padre, por tanto es Dios hecho hijo de María para ser nuestro Salvador ayer, hoy y siempre. Seis días antes Pedro lleno del Espíritu Santo había proclamado: “Tú eres el Cristo”. Ahora es el mismo Padre que hace resonar su voz desde el Cielo para que tengamos la certeza de que su Palabra de vida habita entre nosotros, y como María en Caná, nos exhorta a la obediencia en la fe: “Escúchenlo, es decir háganle caso, crean en Él”. Todo el pasaje de la Transfiguración es un pasaje de teofanía, es decir, de manifestación divina: la montaña (lugar donde Dios se revela); el rostro y los vestidos de Jesús que brillan intensamente; la presencia de Moisés y Elías a los costados del Señor dando testimonio unánime, la Ley y los Profetas, que Cristo es el esperado de los tiempos; el gozo y el temor que experimentan los discípulos al ver a Jesús transfigurado; finalmente la nube y la voz del Padre”.

monseñor leyendoLuego nuestro Pastor manifestó: “Queridos hermanos y hermanas, nuestra salvación depende de saber quién es Jesús, sin embargo nosotros solos no podemos penetrar en este misterio, necesitamos ser dóciles al Señor y a la acción de su gracia para que Él nos conduzca como a Pedro, Santiago y Juan a la montaña, es decir, al encuentro con Él. Así como ayer lo hizo con estos tres apóstoles, hoy día en la Santa Misa y en este tiempo de Cuaresma Él te llama al silencio de la oración, especialmente a nuestros catecúmenos que se preparan a recibir los sacramentos pascuales. ¿Qué tan dispuestos estamos en pleno verano y en estas vacaciones a dedicarnos más a la oración, es decir, a estar a solas con Jesús? Sólo en el silencio de la oración podremos escuchar su voz. Sólo en el silencio de la oración podremos entrar en su misterio y descubrirlo como el único Camino, Verdad y Vida, para así poder proclamar después a los demás, en comunión con el Padre, con María, y con la Iglesia: Jesús es el Señor, Él es el Salvador del mundo ayer, hoy y lo será siempre”.

Finalmente Monseñor Eguren exhortó a los presentes a seguir el ejemplo de los apóstoles ante quienes el Señor se reveló: “Cuando Pedro, Santiago y Juan contemplan el rostro de Jesús que resplandecía más que el sol y ven sus vestiduras brillando de un blanco como ningún lavandero o detergente de este mundo es capaz de dejar, experimentaron una inmensa alegría. Por un instante los apóstoles en la expresión “qué bien se está aquí”, son capaces de probar la alegría del Cielo, y por ello es importante entender aquello que los santos y mártires siempre han comprendido: que las pruebas, sufrimientos y dolores de esta vida no se comparan con la gloria que nos aguarda. Que si seguir a Cristo comporta sufrimiento, todo vale la pena padecerlo porque al final nuestra felicidad con Jesús en el Cielo será plena”.

_DSC0499webgrandeLuego de la homilía, un grupo de 14 catecúmenos acompañados por sus padrinos participó del rito de la elección, con el cual fueron aceptados por nuestro Arzobispo para poder iniciar su preparación catequética y recibir los sacramentos de la iniciación cristiana en las próximas solemnidades pascuales.“A ustedes los acompañan nuestra alegría y nuestras oraciones”, expresó nuestro Pastor. Al final de la Santa Misa Monseñor Eguren impartió su bendición pastoral a todos los presentes.

domingo 1 marzo, 2015