“CONSTRUYENDO JUNTOS NUESTRA IGLESIA” CUMPLE 20 AÑOS

Jornada de Corresponsabilidad Eclesial

21 de febrero de 2017 (Oficina de Prensa).- En el auditorio San Jacinto de la Parroquia Santísimo Sacramento de nuestra ciudad se llevó a cabo la primera reunión del año con los equipos parroquiales que tienen a su cargo la campaña “Construyamos Juntos Nuestra Iglesia” (CJNI) en nuestra Arquidiócesis; campaña que está cumpliendo 20 años y que permite a los fieles católicos de Piura y Tumbes practicar la caridad y la corresponsabilidad, contribuyendo al auto sostenimiento de nuestra Iglesia particular. En medio de un clima fraterno cerca de 300 participantes se reunieron con nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., quien compartió con ellos una reflexión en torno al tema de la Corresponsabilidad Eclesial. Más adelante el R.P. Miguel Medina Pacherre, promotor de CJNI, tuvo a su cargo la exposición sobre el sentido, la historia, los logros y desafíos de esta campaña. También estuvo presente la Srta. Nélida Clavijo, secretaria adjunta de CJNI.

Durante su participación nuestro Pastor reflexionó acerca de la importancia de esta campaña que busca comprometernos como fieles cristianos a dar una respuesta de gratitud al amor de Dios: “La corresponsabilidad eclesial es parte de nuestro ser de discípulos y nos da la capacidad de cambiar la manera de cómo nos comprendemos para poder vivir nuestra vida cristiana plenamente. La corresponsabilidad brota de la gratitud de descubrir que todo lo que somos, tenemos y tendremos, es fruto de la gratuidad del amor de Dios en nuestras vidas, porque como nos dice San Pablo: «¿Qué tienes que no lo hayas recibido, y si lo tienes recibido a qué tanto orgullo como si nadie te lo hubiese dado?» (1 Cor 4, 6). Por tanto un cristiano corresponsable es una persona que recibe los dones de Dios con gratitud, los aprecia y los cuida de manera responsable y moderada, los comparte con justicia y amor con los demás y se los devuelve al Señor con agradecimiento. De esta manera el cristiano se hace corresponsable de su vocación a la vida, a la fe y al llamado particular del Señor. Se hace corresponsable de la creación, cuidándola y cultivándola como auténtico señor que es de ella, respetando la vida en todas sus manifestaciones, sobre todo la humana desde la concepción hasta su fin natural. Se hace corresponsable de la Iglesia y por tanto cooperador de su misión que no es otra sino evangelizar. Sólo así, es decir, comprometiéndose a darse como respuesta de gratitud al amor de Dios, el discípulo encontrará su realización personal como fiel cristiano”.

“La corresponsabilidad eclesial nos permite vencer a la cultura dominante de hoy que nos incita al individualismo, al egoísmo, a la avaricia, al hedonismo, al materialismo, al utilitarismo y al pragmatismo. Más bien teniendo a Jesús y a María como modelos, el cristiano vive en la apertura al Señor y a los demás, en la donación y entrega de sí mismo y de sus bienes, en una dinámica de salida de sí mismo. Ello nos pide conversión, porque solamente amando, es decir viviendo un estilo de vida generoso y servicial es como la vida cobra sentido y belleza, y el mundo se transforma de salvaje en humano y de humano en divino”.

En otro momento, Monseñor Eguren exhortó a los presentes a no olvidar que debemos ser protagonistas de la vida y misión de la Iglesia: “Hay que fomentar la cultura del dar, de la generosidad, del desprendimiento y de la solidaridad. Sólo así vivimos nuestro ser de discípulos y respondemos al llamado del Señor Jesús de vivir en plenitud nuestra condición de bautizados. Porque la corresponsabilidad eclesial es exigencia de nuestro bautismo, y el laico está llamado a no ser un simple espectador en la Iglesia o un mero colaborador del sacerdote, sino protagonista en la vida de la Iglesia y corresponsable de su misión. Siendo corresponsables nos pareceremos a cada una de las Tres Personas de la Santísima Trinidad, cuya imagen y semejanza llevamos impresa en nosotros, porque cuando damos nos parecemos al Padre que nos dio a su Único Hijo; cuando nos damos a nosotros mismos nos parecemos a Jesús quien en la Cruz se dio hasta el extremo de amor por nosotros; y en la acción de dar nos parecemos al Espíritu Santo que es esa corriente cálida de amor en donación”.

Finalmente nuestro Arzobispo agradeció a cada uno de los participantes por la inmensa labor que realizan impulsando esta campaña en cada una de sus parroquias: “Nuestra campaña de corresponsabilidad eclesial «Construyamos Juntos Nuestra Iglesia (CJNI)» cumple veinte años, signo que es una obra de Dios. Veinte años donde miles de laicos se han identificado con la Iglesia y su misión, y han colaborado con la evangelización y la salvación de los demás donando su tiempo, sus talentos, su tesoro, y sobre todo dando testimonio de su fe. Veinte años haciendo de nuestras comunidades parroquiales auténticas casas y escuelas de la comunión y de la participación, donde se ha vivido y vive la caridad cristiana. Este esfuerzo debemos ahora impulsarlo aún más, despertando en muchos más hermanos nuestros en la fe la conciencia de que son portadores de dones que deben desarrollar y poner al servicio de los demás en unidad y complementariedad, formando así el único Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Veinte años en que ese «sobre bendito» ha sido portador de una limosna que ha hecho y hace tanto bien a tantos hermanos y hermanas nuestras en las áreas de la educación, de la salud, de la promoción humana y de la asistencia a los más pobres, así como en la formación de la futuras vocaciones sacerdotales. A la vez que agradezco profundamente a todos los que han participado activamente durante todos estos años en forjar CJNI, les pido que animemos a muchos más a que se «atrevan a dar más», no sólo su tesoro, sino su tiempo, sus talentos y su testimonio, es decir a darse uno mismo, que es el ser y vocación de todo aquel que se ha decidido a seguir a Cristo”.

Es importante resaltar que en 1997 surgió la iniciativa de esta campaña de auto sostenimiento eclesial “Construyamos juntos nuestra Iglesia”, por la cual, todos nosotros contribuimos con esfuerzo y generosidad a que la Iglesia, de la que somos parte, pueda realizar su misión evangelizadora y de promoción humana. Actualmente CJNI cuenta con 50 equipos parroquiales conformados por laicos entre los se encuentran gran cantidad de jóvenes, quienes con verdadero espíritu eclesial y generosidad se vienen formando e impulsando esta iniciativa. 

martes 21 febrero, 2017