“CON CRISTO TODO, SIN CRISTO NADA”

Integrantes del Movimiento de Retiros Juan XXIII en Piura ya viven su Año Jubilar

08 de Agosto de 2019 (Oficina de Prensa).- Con motivo del quincuagésimo aniversario de fundación del Movimiento de Retiros Parroquiales Juan XXIII, el Papa Francisco a través de la Penitenciaria Apostólica del Vaticano, decidió concederles un Año Santo Jubilar desde el 14 de julio de 2019 al 19 de julio de 2020.  Un Año Jubilar es un año de gracia que tiene como fin la renovación interior. Es un año para la remisión de los pecados y de sus penas. Es el año de la reconciliación, de la conversión, y de la penitencia sacramental. En resumen, es un año para intensificar las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad. El Año Jubilar es ante todo un Año de Cristo, portador de la vida y de la gracia a la humanidad. 

Inician festejos en Piura

El 16 de Julio pasado¸ en la Fiesta de la Virgen Nuestra Señora del Carmen quien es Patrona del Movimiento Juan XXIII, se iniciaron en nuestra Arquidiócesis las celebraciones por este Año Jubilar, con una Santa Misa realizada en la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús” de Miraflores (Castilla) y que fue presidida por el R.P. Juan Rebolledo Herrera, Párroco del lugar, y concelebrada por el R.P. Gilmer Peña Escalante y el R.P. Pedro Talledo Nizama, Consejeros Espirituales del Movimiento en Piura, así como el R.P. Juan Arturo García Trelles, quien vio nacer su vocación y sintió el llamado al ministerio tras participar y vivir la experiencia de un retiro organizado por el Movimiento. Al finalizar la Eucaristía, se obsequió una hermosa imagen de la Virgen del Carmen a los responsables cada una de las 13 comunidades que conforman actualmente el Movimiento en Piura, para que peregrinen a lo largo de todo el año por los hogares de los retiristas de cada comunidad.

Indulgencia Plenaria para los retiristas

Monseñor Luciano Maza Huamán, Vicario General de nuestra Arquidiócesis y Consejero Espiritual Jurisdiccional del Movimiento nos comenta que el Santo Padre ha concedido la gracia de la Indulgencia durante todo este tiempo jubilar, por lo que se podrá ganar indulgencia plenaria cada vez que se realice un retiro. Recordándonos que las condiciones para alcanzar esta gracia son: confesión y comunión eucarística y orar por las intenciones del Santo Padre. Asimismo hizo una invitación a todos los fieles de Piura y Tumbes para que no dejen pasar esta gran oportunidad de revivir ese encuentro con Dios a través de un retiro de entre los muchos que se vienen organizando para este tiempo especial, pero también acudiendo a la confesión y apostándole a una vida santa. Por otro lado, Monseñor Maza recalcó que el Movimiento de Retiros Parroquiales Juan XXIII es un movimiento de laicos que han vivido la experiencia profunda del amor de Dios a partir de un encuentro con Cristo vivo y que quieren vivir su compromiso bautismal con una total entrega de servicio y un espíritu de comunión y participación con la Iglesia y sus Pastores. Son un Movimiento que es consiente que todos y cada uno somos Iglesia, que siente y vive a la Iglesia como algo propio, vive su realidad y sus necesidades, y por eso participa con alegría en aquello que le sea encomendado. Un Movimiento que quiere en comunión con sus Pastores y en armonía con las iniciativas diocesanas llevar el evangelio de Dios a todos.

Una Iglesia en salida que va en busca de los más alejados

Cabe destacar además que el Movimiento Juan XXIII es una asociación internacional, de fieles laicos, constituida de acuerdo a los cánones relativos a las asociaciones de fieles del Derecho Canónico de la Iglesia Católica, e inspirada en los principios que emanaron del Concilio Vaticano II. Nace en Puerto Rico, en la Diócesis de Arecibo, creada bajo el pontificado del Papa Juan XXIII, para ser “un movimiento de evangelización” y trabajar principalmente por aquellos alejados de la Iglesia y marginados, también, de la sociedad. El Movimiento Juan XXIII es un movimiento que no trabaja para sí, sino que busca ser como un fermento, como una plataforma de lanzamiento, no trabaja tanto hacia adentro sino hacia fuera. Un movimiento que desde sus orígenes sale en busca de los olvidados y de los marginados, no de los que ya están en la Iglesia, sino de los más alejados del Padre, aquellos que por su problemática viven en el anonimato de la vida pensando que el evangelio no puede ser predicado para ellos y necesitan que alguien los evangelice y les anuncie a Jesucristo: para ellos es el Movimiento Juan XXIII. Para el cumplimiento de esta Misión, el Movimiento Juan XXIII tiene una mística propia, un carisma, un don que el Señor le ha confiado, una espiritualidad de auténtico servicio, enmarcada en el Amor, la Entrega y el Sacrificio y expresada en una opción de vida: “Con Cristo Todo, Sin Cristo Nada”.

jueves 8 agosto, 2019