“QUE EN COMPAÑÍA DE MARÍA ACOJAMOS A JESÚS Y AL PAPA EN EL 2018”

Arzobispo de Piura celebra Misas de la Sagrada Familia y Santa María Madre de Dios

31 de diciembre de 2017 (Oficina de Prensa).- Una gran cantidad de fieles se congregaron la noche de hoy en la Basílica Catedral de Piura para participar de la Santa Misa y Te Deum de fin de año, en el marco de la celebración de la Solemnidad de Santa María Madre de Dios. La Eucaristía fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y fue especialmente ofrecida en acción de gracias a Dios por todos los dones recibidos en el año 2017, así como para pedir perdón por los pecados cometidos e implorar la bendición del Señor durante el nuevo año que comienza. En la Misa se oró especialmente por las víctimas y los damnificados del Fenómeno del Niño Costero. Antes de finalizar la celebración eucarística se cantó el tradicional himno del “Te Deum” para así ganar el don de la Indulgencia Plenaria.

Cabe resaltar que por la mañana Monseñor Eguren presidió la Santa Misa con ocasión de celebrarse la Fiesta de la Sagrada Familia a la que asistieron un gran número de familias las cuales participaron para renovar su amor en el Señor por medio de la Eucaristía.

En la Fiesta de la Sagrada Familia: nada reemplaza al bien de la familia

En su homilía, nuestro Pastor recalcó que la Familia es el núcleo de la sociedad y se encuentra cimentada en la unión entre un hombre y una mujer: “La fiesta de hoy también quiere recordarnos que la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer es la célula vital y el pilar de la sociedad. Esta verdad natural vale en todo el mundo, cristiano o no cristiano, creyente o no creyente. La familia es un bien necesario para todos los pueblos, un fundamento indispensable para la sociedad y ciertamente un gran tesoro para los esposos durante toda su vida. Es un bien insustituible para los hijos que han de ser fruto del amor, de la donación total y generosa de los padres. Es en la familia donde aprendemos a dar y a recibir amor, y a relacionarnos en comunión amorosa con los demás. La familia es el ámbito natural para el nacimiento y educación de los hijos, y en el caso de la familia cristiana, el lugar donde además de la vida natural, los padres transmiten su fe a sus hijos, bautizándolos y educándolos como buenos cristianos. Nada puede reemplazar a la familia y por eso es preciso defenderla, ayudarla y valorarla y no debilitarla aprobando tipos de uniones entre personas del mismo sexo o con la convivencia. Que la Sagrada Familia de Nazaret, sea el modelo de toda familia cristiana llamada a ser cenáculo de amor y santuario de la vida”.

Solemnidad de Santa María Madre de Dios: Como María acojamos con fe y amor al Señor Jesús

Monseñor Eguren resaltó la importancia de esta fiesta y de Santa María como modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación: “La fiesta mariana de hoy exalta a María Madre de Dios. En Ella resplandece la verdad de Jesucristo: verdadero Dios y verdadero hombre. Proclamar a María como Madre de Dios es confesar a Jesucristo como el único bajo cuyo nombre podemos alcanzar la salvación (ver Hch 4, 12). Jesús no es sólo un sabio, un profeta, o un gran hombre más de la humanidad, sino Dios encarnado, nacido de María, la Virgen, y por tanto la única fuente posible de vida verdadera para todo ser humano. Él es el único camino de salvación, la verdad en plenitud que nos hace libres y la vida que colma y sacia plenamente la nostalgia de infinito de nuestro corazón (ver Jn 14, 6). Por ello da mucha pena ver cómo algunos recurren en estos días a chamanes, adivinos, brujos y a todo clase de supersticiones cuando al único que hay que buscar y acoger con fe y amor es al Señor Jesús”.

Que este 2018 logremos la tan ansiada reconstrucción de Piura y la paz social en el Perú

Nuestro Arzobispo reflexionó también sobre la necesidad de que todos los católicos empecemos el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María: “Con la solemnidad de hoy dedicada a contemplar el misterio de la Maternidad Divina de Santa María, iniciamos un nuevo año. Le pedimos a la Virgen Madre de Dios y nuestra, que nos cubra con su manto maternal cada uno de los días del 2018. Que bajo su guía y protección vivamos este año sin miedos, con la confianza de sabernos amados por el Señor. De otro lado es bueno recordar que aún estamos viviendo el misterio de la Navidad, por tanto, que sean los pastores de Belén los que nos ayuden a tener la actitud espiritual correcta propia de estos días: «Ellos se retiraron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído». Al comienzo del nuevo año le pedimos al Señor Jesús, por medio de su Divina Madre, que nos conceda a los piuranos la ansiada reconstrucción de nuestra querida Piura, y al Perú los dones de la paz y la unidad”.

¡Bienvenido Papa Francisco!

Al concluir su homilía Monseñor Eguren exhortó a los presentes a continuar orando por la pronta llegada del Santo Padre al Perú: “Al comienzo del 2018 llegará a nosotros el Papa Francisco, un gran regalo del amor a Dios. Sigamos rezando por los frutos de su Viaje Apostólico al Perú. Que su presencia entre nosotros nos una en la esperanza y que María Santísima cuide al Papa durante los días que esté entre nosotros, lo ilumine y lo guíe. Que Ella sea para él la Madre buena que le ayude a sostener sus pasos por nuestro amado Perú, y a todos nosotros nos dé la capacidad de escucha y de acogida a cada una de sus enseñanzas, que después deberemos releer, estudiar, interiorizar y vivir. ¡Un Feliz Año Nuevo para todos con Jesús y con María!”.

domingo 31 diciembre, 2017