CARITAS PIURA CONTINÚA SU LABOR SOLIDARIA EN EL BAJO PIURA

Ya son 90 las familias beneficiadas con el Proyecto Viviendas Saludables

29 de noviembre de 2018 (Oficina de Prensa).- Nuestra Cáritas Arquidiocesana no ha cesado de brindar apoyo a las familias damnificadas del caserío Pedregal Chico del distrito de Catacaos (Bajo Piura) que el 27 de marzo de 2017 se vio afectado por las inundaciones del río Piura dañando las viviendas y campos de cultivo de la zona, y afectando severamente la infraestructura vial, escolar y de salud.

Recientemente se ha culminado la construcción de un nuevo lote de 20 casas para beneficiar a igual número de familias del lugar, las cuales se suman a las primeras 70 viviendas que fueron entregadas y bendecidas el 15 de julio pasado por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo de Piura y Presidente de nuestra Cáritas Arquidiocesana, acompañado de Monseñor Adriano Tomasi Travaglia, O.F.M., Obispo Auxiliar de Lima.

Esta nueva entrega también forma parte del Proyecto Viviendas Saludables que Cáritas Piura ha hecho posible gracias a recursos propios y al generoso apoyo del Gobierno de la Provincia Autónoma de Trento (Italia) y las Misiones Franciscanas de dicha ciudad.

Nuestro Arzobispo ha destacado que: “Ha sido muy rápida la forma en la que este Proyecto se ha hecho realidad, y esto es porque la comunidad se unió gracias a su fe, su entusiasmo, alegría y empuje. Tengamos siempre la confianza de que por más dramáticos y difíciles que hayan sido esos momentos que hayamos vivido o que tengamos que vivir, nuestra fe en el Señor hace que todo eso pueda ser superado. El río se pudo llevar muchas cosas, pero no nos arrancó nuestra fe, ni nuestra esperanza, ni las ganas de vivir. Esas aguas destructoras hicieron florecer estos valores y han crecido con más fuerza. Su historia es una extraordinaria noticia que nos demuestra que nuestro país es más que sus problemas y que tiene un futuro enorme de posibilidades delante de sí”.

Gracias a este proyecto, hasta el momento, han sido beneficiadas alrededor de 540 personas entre niños, adultos, y ancianos que lo habían perdido todo. Al implementar el proyecto se buscó organizar y hacer participar a la comunidad local en la construcción de sus propias viviendas, pero también se han vivido hermosas muestras de fraternidad como las expresadas por los pobladores del Caserío vecino de Monte Castillo que los apoyaron en la construcción.

Cabe recordar que cada uno de los módulos de vivienda tiene un área total de construcción de 36 m2. Han sido edificados con las más modernas técnicas de ingeniería y usando tecnología de punta basada en un sistema constructivo en planchas de OSB, material que demostró ser el mejor para las condiciones climáticas de nuestra región. 

jueves 29 noviembre, 2018