CAMBIEMOS LA AVIDEZ Y LA ANSIEDAD POR LA GENEROSIDAD Y LA CONFIANZA EN DIOS

26 de febrero de 2017 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa correspondiente al VIII Domingo del Tiempo Ordinario en la Basílica Catedral de Piura, ante una gran cantidad de fieles reunidos.

Nuestro Arzobispo, inició su homilía reflexionando en el mensaje del evangelio y dijo a los presentes: “La respuesta del Señor en el Evangelio de hoy es radical (ver Mt 6, 24-34): «No se puede servir a Dios y al dinero». Muchas veces el Papa Francisco también nos ha advertido de ello diciéndonos: «Hay algo en la actitud del amor hacia el dinero que nos aleja de Dios. La avidez por el dinero está en la raíz de muchos males. Presos de este deseo, nos desviamos de la fe y se producen muchos sufrimientos. El poder del dinero, no solo nos desvía de la fe sino que incluso, nos quita la fe, la debilita y nos la hace perder». Incluso el Santo Padre nos advierte que el demonio es muy astuto y toma siempre este camino de tentaciones: Primero nos tienta con la avidez y codicia por las riquezas para hacernos sentir suficientes. De ahí como consecuencia nos tienta con la vanidad, con esa actitud de sentirnos importantes y poderosos, para finalmente terminar con la tentación del orgullo y la soberbia”.

“Todo esto lo estamos constatando con dolor estas semanas en nuestro país con los actos de corrupción que comienzan a descubrirse. Por eso hay que pedirle al Señor con humildad que nos ayude a todos nosotros a no caer en la trampa de la idolatría del dinero. Que nos ayude a saber usar del dinero con justicia y caridad, a ser generosos y desprendidos, y saber compartir nuestros bienes con alegría con quienes no tienen nada, porque al fin y al cabo el dinero no nos salva”.

“De otro lado -continuó Monseñor Eguren- hay una invitación positiva de parte del Señor Jesús en el Evangelio de hoy: A confiar en Dios que es Padre providente, porque de la confianza en Él brota la paz. Cuando no hay confianza en el Señor, la ansiedad, la angustia y el desasosiego se apoderan de nuestro corazón. Así como en la vida diaria ponemos en muchas ocasiones nuestra confianza en nuestros padres, hermanos, en un médico o abogado, incluso en los amigos, hay que poner siempre nuestra confianza en el Señor. Ésa es la clave del éxito en la vida. Si el Señor cuida con amor de su creación, más lo hace y lo hará siempre con cada uno de nosotros que valemos más que las flores y los animales del campo, porque nosotros somos sus hijos, creados a su imagen y semejanza. Él nunca decepciona ni falla. Basta que tengamos fe y sepamos ponernos cada día en sus manos como lo hacía Santa María. Sólo la confianza en Dios puede transformar la duda en certeza, el mal en bien, la noche en un amanecer radiante”.

Finalmente nuestro Arzobispo exhortó a los presentes a que:  “Cambiemos la avidez por el dinero y la ansiedad, por la generosidad y la confianza en Dios. En estas semanas en que muchos están sufriendo como causa de las lluvias hagamos de esta circunstancia una ocasión para compartir con los que están padeciendo, y a la vez sepamos confiar en el Señor, con esa certeza que nos da la fe que Él no nos abandona y sabrá cuidarnos y protegernos en todo momento”.

Al culminar la celebración eucarística Monseñor Eguren invitó a todos los presentes a participar activa y fervorosamente de la Santa Misa e imposición de la  ceniza, el próximo miércoles 01 de marzo, a las 7:30 a.m. en la Basílica Catedral de Piura, la cual marcará el inicio del tiempo de Cuaresma.

domingo 26 febrero, 2017