ARZOBISPO SOSTUVO ENCUENTRO CON LOS POBLADORES DEL VALLE DE LOS INCAS EN TAMBOGRANDE

21 de enero de 2020 (Oficina de Prensa).- Continuando con su intensa labor pastoral a lo largo de toda nuestra Arquidiócesis, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., visitó el “Valle de los Incas” que pertenece al distrito de Tambogrande, donde sostuvo un emotivo encuentro y celebró la Santa Misa en la Capilla “Señor de la Agonía” con los pobladores provenientes de 30 caseríos. El “Valle de los Incas” es una extensa zona agrícola que produce principalmente el mejor limón y mango para exportación, pero donde también se siembran productos de pan llevar como frejol, yuca, camote, papaya, etc. Los pobladores de esta zona son profundamente católicos y fieles devotos del Señor de la Agonía, quien es Patrono de todo el valle. Ellos son oriundos de Tambogrande, Paita y del Valle de San Lorenzo. Sin embargo la gran mayoría provienen del Bajo Piura (Catacaos, La Arena, La Unión, Pedregal Grande y Pedregal Chico), y han migrado hasta aquí por motivos familiares o de trabajo.

La Santa Misa fue concelebrada por el R.P. José Chero More, Párroco de “San Andrés” en Tambogrande y por el R.P. Luis Augusto Ramírez Albán, Vicario Parroquial. Durante su homilía nuestro Pastor les dijo a los pobladores: “Queridos hermanos, cada vez que vengamos a ver al Señor de la Agonía recordemos que Cristo en la cruz entregó su vida por cada uno, en un acto de inmenso amor por nosotros. Viendo la cruz, y en ella al Crucificado, vemos realizado lo que nos proclama en el evangelio: “Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en Él no muera, sino que tenga vida eterna”. La Cruz es instrumento de salvación y expresión del amor de Dios Padre por todos y cada uno de nosotros. Pero también es una invitación a creer en el Crucificado, porque sin la fe en Él no tenemos posibilidad de salvación, es decir, del perdón de nuestros pecados, y sin ello no podemos llegar al cielo. No olviden que Jesús también nos pide que nos amemos entre nosotros, seamos solidarios, fraternos y justos. Que ayudemos siempre a los demás”.

Por su parte el R.P. Chero resaltó que: “Celebrar la Santa Misa, que es la fuente y cumbre de la vida cristiana, presidida por nuestro querido Arzobispo, es siempre una gran bendición. Ha sido hermoso ver a los fieles prepararse con gran esmero para recibir a su Pastor, se nota claramente que en nuestros pueblos hay una fe viva. La gran cantidad fieles de los más de 30 caseríos del Valle de los Incas que participaron de la Eucaristía se fueron muy contentos y con la esperanza de volver a tener pronto una nueva oportunidad de encontrarse con Monseñor José Antonio, quien los bendijo y le pidió a Nuestro Señor de la Agonía que los proteja siempre en su caminar”.

Finalmente el Señor José Silupú Suárez, miembro del grupo Bodas de Caná y poblador de la zona nos comenta: “Ha sido una inmensa alegría haber tenido la presencia de nuestro Arzobispo y que pueda compartir la Santa Misa con el pueblo. Su visita no sólo nos llena de emoción sino que también nos fortalece en la fe. El pueblo de Sinchi Roca y todo el Valle de los Incas están muy agradecidos y esperamos que vuelva pronto”.

martes 21 enero, 2020