ARZOBISPO SE REÚNE CON MAESTROS DEL COLEGIO PARROQUIAL “NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO”

14 de junio de 2018 (Oficina de Prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y presidente del Consorcio Arquidiocesano de Colegios Parroquiales de Piura (CACPAP), realizó una visita al Colegio Parroquial “Nuestra Señora del Rosario” en el distrito de Veintiséis de Octubre, en donde sostuvo un encuentro con los directivos, alumnos, profesores y personal administrativo del plantel.

A su llegada fue recibido por el R.P. Martín Chero Nieves, Promotor de la Institución Educativa y la Directora Lic. Cecilia Vargas Saavedra. Las alumnas Camila Sullón Girón de 5º de secundaria y Judith Correa del 3º de primaria tuvieron a su cargo un saludo y un poema de bienvenida respectivamente. Tras agradecer la calurosa bienvenida y muestras de cariño, nuestro Arzobispo les dirigió a todos los presentes unas palabras. Seguidamente, todos los docentes de nivel inicial, primaria y secundaria tuvieron un diálogo con Monseñor Eguren quien compartió con ellos reflexiones sobre su tan importante vocación de maestros, a la vez que les agradeció por la labor entregada y generosa que realizan cada día.

Durante su encuentro con los maestros, nuestro Arzobispo les recordó que: “la escuela cristiana no solo debe ser una comunidad educativa que imparte conocimientos, sino que debe convertirse en un hogar, donde se forjen auténticas relaciones humanas entre profesores, alumnos y padres de familia. La persona humana es un ser para el encuentro, llamado al encuentro con Dios, consigo mismo, con los demás y con el mundo. Esto se aprende en el hogar y se debe reforzar en la escuela. Por ello, la escuela debe revalorizar las relaciones de acogida, de respeto, de bondad, de servicio, debe ser un lugar donde no se haga acepción de personas, donde se viva en base a la verdad y el amor”.

“El educador -continuó Monseñor Eguren- debe tener pasión por su trabajo, dejando de lado la rutina. Ustedes están llamados a vivir la santidad en su labor magisterial, y dar lo mejor de sí cada día a los niños y jóvenes a su cargo. Asimismo el maestro cristiano debe ser un referente de vida para sus alumnos, un ejemplo que los aliente a crecer no solo en el conocimiento, sino a también a crecer en una vida de fe”.

jueves 14 junio, 2018