ADOREMOS A JESÚS CON EL HOMENAJE DE NUESTRA FE Y AMOR

Arzobispo preside celebración de la Epifanía del Señor

06 de enero de 2020 (Oficina de Prensa).- Ante una gran cantidad de fieles reunidos en la Basílica Catedral de Piura, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa con la ocasión de la Solemnidad de la Epifanía del Señor o Pascua de los Reyes Magos. 

Al iniciar su homilía nuestro Pastor reflexionó en torno al significado de esta Fiesta que celebramos: “Fiesta de Epifanía, fiesta de la adoración de los Reyes Magos al Niño Dios. Fiesta de los pueblos gentiles que reconocen y acogen al Señor Jesús como su Salvador. Nunca dejarán de sorprendernos estos hombres que movidos por una estrella y su hambre de Dios, se lanzan a la apasionante aventura de buscar al Salvador y cuando lo encuentran en brazos de su Madre María, en la compañía de San José, su padre custodio, lo adoran como a Dios con su incienso, como a Rey con su oro y como a hombre verdadero con su mirra. Pero lo más importante: Le dan el homenaje de su fe y el regalo de su corazón. La actitud de los reyes magos es profética, porque indica que el Niño Jesús es el Hijo de Dios, y porque también los pueblos paganos están llamados a gozar de su luz, es decir de su salvación: «Acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora» (Is 60, 1-6)”.  

¿Qué nos enseñan los Reyes Magos?

En otro momento, Monseñor José Antonio destacó la imagen de los reyes magos quienes llegan desde lejos para adorar a Jesús “Los Reyes Magos nos enseñan que nunca somos más grandes que cuando estamos de rodillas ante el Señor para adorarlo. Ojalá seamos como ellos: Personas con un corazón inquieto, en búsqueda constante del Señor, capaces de percibir los signos de Dios, su lenguaje callado y sencillo; personas valientes a quienes les importa más encontrar la verdad que el qué dirán de las gentes, personas que en el camino de la fe no se desaniman a pesar de los problemas que puedan surgir. Por todo ello sus imágenes siempre estarán presentes en las representaciones de cualquier nacimiento por humilde que éste sea”.

Preguntas para un examen de conciencia en Epifanía

“Este día de Epifanía -continuó nuestro Arzobispo- en que Jesús se nos manifiesta en brazos de su Madre María, como la luz que viene a iluminar las tinieblas de nuestro pecado, preguntémonos a modo de examen de conciencia: ¿Tenemos la humildad de los Reyes Magos o la arrogancia y autosuficiencia de Herodes y de los sumos sacerdotes? ¿Mi vida es un postrarme continuamente ante el Señor y los demás para amarlos? ¿O es un quedarme muy cómodamente instalado en el palacio de mi autosuficiencia y de mi orgullo? ¿Jesús es mi Señor y mi Salvador de quien me descubro necesitado? ¿O es más bien una amenaza para mi egoísmo, para mis planes, para mi ambición? ¿Me dejo iluminar por Jesús como los Reyes Magos? ¿O prefiero las tinieblas de mi pecado, de mi mentira, de mis maquinaciones e intrigas?”.

La Epifanía y el compromiso misionero

Finalmente Monseñor Eguren explicó cuál ha de ser nuestra respuesta a Dios, siguiendo el ejemplo de los reyes magos: “Si bien la fiesta de Epifanía debe ser para nosotros una ocasión de dar gracias a Dios por haber sido llamados también a la fe en Cristo, debe ser por otra parte ocasión para un compromiso misionero de colaborar activamente en el proyecto de salvación universal de Dios. Si bien la luz de Cristo ha llegado a nosotros, son muchas las personas que aún viven en las tinieblas del pecado, por tanto en sombras de muerte. El Señor Jesús nos pide hoy que seamos portadores de su luz, de su salvación a estos hermanos nuestros, con nuestra oración, nuestra palabra valiente y nuestro testimonio de vida cristiana. Cada cual, en su particular vocación y estado de vida, está llamado a colaborar con el plan universal de salvación del Señor, y a contribuir a la unión de todos los pueblos en la Iglesia de Cristo, para gloria suya”.

lunes 6 enero, 2020