“PRACTICAR LA MISERICORDIA NOS DA LA VIDA ETERNA”

Domingo XV del Tiempo Ordinario

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10 de julio de 2016 (Oficina de Prensa).- Ante una gran cantidad de fieles congregados, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Santa Misa correspondiente al XV Domingo del Tiempo Ordinario en la Basílica Catedral de Piura.

domingo-XV-14Al iniciar su homilía y reflexionando en el mensaje del evangelio nuestro Pastor resaltó que: El Evangelio nos presenta hoy la aleccionadora parábola del Buen Samaritano (ver Lc 10, 25-37), muy adecuada para el presente Jubileo de la Misericordia que estamos viviendo, porque sólo el que como Jesús tiene compasión de los demás, es decir está abierto a las necesidades y a los sufrimientos de los demás, alcanzará la vida eterna. No hay que olvidar que en el Evangelio Jesús aparece como modelo de compasión: Él tiene compasión de la muchedumbre (Mt 9, 36; 14,14), de la viuda de Naím (Lc 7, 13), del leproso (Mc 1, 40-42), de los ciegos (Mt 20, 34). En Jesús la compasión, la misericordia para con todos sin excepción es una actitud fundamental. ¿Lo es para nosotros? ¿Lo es para ti y para mí? ¿Amas a todo sin excepción?”.

domingo-XV-7“En la parábola -continuó Monseñor Eguren- Jesús describe la compasión del samaritano con finos detalles de calidez, dedicación y compromiso personal: Se le acercó, le vendó las heridas, le montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada, cuidó de él, lo confió al posadero con la promesa de volver y pagarle todos los posibles gastos extras. Se trata de una actitud preciosa de solidaridad. Nuestra misericordia, compasión y solidaridad con los que padecen necesidad, ¿es así de fina y rica en detalles? ¿O más bien es precipitada, fría e impersonal?”.

domingo-XV-4“Al final de la parábola Jesús le pregunta al maestro de la ley; « ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que fue asaltado?» Jesús le ha dado la vuelta a la pregunta del Letrado que le había preguntado quién debe ser considerado como prójimo. Para Jesús un discípulo suyo debe estar abierto a todas las personas que se encuentran cerca de él en quienes tiene que ver a prójimos necesitados de su amor. Por tanto un cristiano nunca hace preferencias, distinciones ni discrimina a nadie. Todos son objeto de su amor y debe hacer por ellos todo lo que esté en sus manos”, acotó nuestro Arzobispo.

domingo-XV-10Al concluir su homilía, nuestro Pastor exhortó a los fieles presentes a estar siempre dispuestos a entregarse abiertamente al servicio de los demás, por que la misericordia hay que sentirla desde lo más profundo del corazón: “Alguno pensará: «Pero es tan difícil amar, tener compasión, practicar la misericordia». Nunca hay que olvidar lo que dice la Escritura: «El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que hemos recibido» (ver Rom 5, 5).  Por eso como nos ha recordado el Señor en la primera lectura: «Los mandamientos que yo te prescribo hoy no son superiores a tus fuerzas, ni están fuera de tu alcance … Sino que la palabra está bien cerca de ti, está en tu boca y en tu corazón para que la pongas en práctica» (Dt 30, 10-14). Qué Santa María, la Madre compasiva y misericordiosa nos enseñe a volver nuestros ojos a los demás, con una mirada de amor compasivo como Ella siempre lo hace con nosotros”.

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Domingo 10 Julio, 2016