“SI ESTAS EN LA MISA, ESTAS EN EL CALVARIO”

Misa de Jueves Santo y Lavatorio de los pies

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24 de marzo del 2016 (Oficina de Prensa).- Hoy Jueves Santo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa Vespertina de la Cena del Señor, en la que conmemoramos la institución de los sacramentos de la Eucaristía y del Sacerdocio, así como el mandamiento del amor que nos dejó el Señor Jesús. La Basílica Catedral de nuestra ciudad se vio totalmente llena de fieles que participaron de la celebración eucarística con gran recogimiento y devoción.

jueves-3Cabe resaltar que este año, a pedido del Papa Francisco, con el deseo de que el rito del lavatorio de los pies del Jueves Santo “exprese plenamente el significado del gesto efectuado por Jesús en el Cenáculo, su entrega ‘hasta el final’ por la salvación del mundo, su caridad sin límites”, Monseñor Eguren lavó los pies a un grupo de 12 varones y mujeres conformado por una familia con sus 4 hijos, uno de ellos un niño por nacer en el vientre de su madre, dos jóvenes, dos adultos y un matrimonio de esposos mayores. Porque la familia es un don de Dios y toda vida humana es sagrada durante todas sus etapas, desde su concepción hasta su fin natural.

jueves-17Al iniciar su homilía, nuestro Pastor manifestó: “El Jueves Santo conmemora grandes misterios: el don del sacerdocio ministerial, el regalo del sacramento de la Eucaristía y el mandamiento del amor fraterno. Todos estos misterios de amor se iluminan desde el misterio de la Cruz donde está Cristo entregándose por nuestra salvación. Sin lugar a dudas la Santa Misa está íntimamente ligada a la ofrenda del Calvario, porque la Misa hace presente el sacrificio de la Cruz. Los antiguos predicadores lo explicaban de este modo: «¿Estás presente en la Misa? Entonces es como si estuvieras con la Virgen María y San Juan en el Calvario, a los pies de la Cruz de Jesús». Por eso siempre en las iglesias, sea sobre el altar o cerca de él, hay un crucifijo. San Pablo nos lo ha dicho en la segunda lectura de hoy: «Cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva» (1 Cor 11, 26). Por eso la Eucaristía es Misterio grande de Amor, Misterio de Misericordia donde el amor de Jesús que llegó hasta el extremo en la Cruz y que no conoce medida (ver Jn 13, 1), nos alcanza en el tiempo a nosotros sus discípulos para purificarnos, transformarnos, santificarnos”.

jueves-4“Es conmovedor – continuó diciendo nuestro Arzobispo – escuchar en el Evangelio de hoy (ver Jn 13, 1-15) cómo San Juan introduce el lavatorio de los pies que Jesús hace a sus discípulos en la Última Cena: «Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo». En el sacramento de la Eucaristía, Jesús sigue amándonos del mismo modo, «hasta el extremo», hasta el don de su cuerpo y de su sangre. Sigue poniéndose a nuestros pies para servirnos con amor. Queridos hermanos: Participar de la Misa debe llevarnos, unidos con Jesús, al amor más grande, a aquel que nos impulsa a «dar la vida por los hermanos» (ver Jn 15, 13). ¿Estoy dispuesto a amar y servir como Jesús? Si no lo estoy entonces corro el riesgo de no tener nada que ver con Él. Esa es la seria advertencia que el Señor le hace a Pedro”.

jueves-8Asimismo nuestro Pastor exhortó de manera especial a los fieles presentes a tener gestos de amor y misericordia para con los demás: “De otro lado sabemos bien que el amor, el dar la vida por lo demás, se hace realidad concreta en el humilde acto del servicio cotidiano. Con el Papa Francisco les pido que hagamos crecer la dinámica de la Misericordia, que enlaza un pequeño gesto de amor y de servicio con otro. Que esta Misa de Jueves Santo no se quede sólo en la emoción del gesto del lavatorio de los pies sino que nos mueva al servicio de nuestros hermanos, especialmente de los más indefensos, vulnerables y frágiles; de los pobres, de los niños, de los ancianos, de los enfermos y necesitados. Los pequeños pero concretos y auténticos gestos de servicio y de misericordia hacen que surja una sociedad realmente renovada por el amor del Señor”.

Oremos por nuestros hermanos cristianos perseguidos y por el Padre Tomás

jueves-2“Finalmente en esta Semana Santa recemos por los cristianos en el Medio Oriente que van a vivir una verdadera Semana de Pasión. Ellos tienen derecho a la esperanza y sueñan con el Domingo de Resurrección, pero están padeciendo un verdadero calvario. Hay una voluntad expresa y deliberada de acabar con nuestros hermanos cristianos ahí, de acabar con su cultura y su patrimonio histórico. Recemos por la pronta liberación del Padre Tomás Uzhunnalil, capellán de las Hermanas Misioneras de la Caridad asesinadas en Yemen, y que fuera secuestrado. Recemos por la paz y la libertad religiosa en la Tierra de Jesús, en el Medio Oriente. Que María, Madre de Misericordia los cubra y proteja con su manto maternal”, concluyó nuestro Arzobispo.

Concluida la Santa Misa, nuestro Pastor procedió a trasladar a Jesús Eucaristía hacia el hermoso Monumento preparado horas antes con mucho cariño por las religiosas Hijas de Santa María del Corazón de Jesús. Allí Monseñor Eguren permaneció junto a todos los fieles en actitud de adoración ante la presencia real del Señor Jesús quien nos prometió: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).

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viernes 25 marzo, 2016