HOMILÍA Y ACTO DE CONSAGRACIÓN EN LA SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES 2016

BASÍLICA CATEDRAL DE PIURA

La Mechita: Madre y Señora de nuestras Fuerzas Armadas y Policía

Hoy nuestras Fuerzas Armadas, todo Piura y especialmente los paiteños, rinden homenaje de filial amor a “Nuestra Señora de las Mercedes”, Patrona Perpetua de los Campos y de las Armas del Perú, Gran Mariscala de nuestra Patria, Madre y Patrona de nuestras Fuerzas Armadas. Por eso sus hijos que visten el uniforme de la Patria le rinden el homenaje de su amor filial así como los honores a su alta jerarquía militar.

Esta mañana venimos a ponernos bajo su protección porque sabemos que Ella no deja de prodigar sus cuidados a quienes la invocan como su Madre y Señora. De manera especial hoy queremos poner bajo su protección a nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional, desde sus Comandantes Generales hasta el último soldado, aviador, marino y policía que con fidelidad, abnegación y generosidad sirve a la Patria. Le pedimos que los proteja de todo mal, bendiga sus hogares y les asista en el cumplimiento de sus altas responsabilidades, que son el preservar la soberanía e integridad territorial, coadyuvar al desarrollo integral del país y contribuir al orden interno. Nuestro homenaje a ustedes que con muchos sacrificios y limitaciones, y a veces con grandes incomprensiones, hacen de sus vidas, una existencia de amor y servicio al Perú hasta la entrega de la propia vida si es preciso.

Les pido que hoy y siempre se consagren a nuestra Madre Santísima siguiendo para ello el ejemplo del Gran Mariscal del Perú, don Andrés Avelino Cáceres, quien en su vejez, en 1921 y a escasos dos años de su muerte, reveló a través de una oración que era su ferviente devoción y amor filial a la Santísima Virgen María, la fuente de donde brotaba su larga, dilatada y fecunda carrera castrense y política al servicio del Perú. Sí, era de su amor filial por Santa María, Madre de todas las Mercedes, de dónde Taita Cáceres, como afectuosamente le llamaban sus soldados, sacaba todo su ingenio, fortaleza y espíritu indomable. Por eso delante de la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, a quien los piuranos y paiteños llamamos cariñosamente “La Mechita”, queremos hoy hacer nuestra su oración: “Madre de nuestro Ejército: humilde a tus plantas como acostumbré en mi juventud de soldado, hoy el anciano Mariscal te repite el ruego de toda su vida: que la fe en las mercedes que otorgas, cual guía luminosa abra al Perú la ruta de la gloria”.

Familia y Vida amenazadas por la ideología de género y el aborto

Sí, hoy le pedimos a La Virgen de las Mercedes, que cual guía luminosa abra al Perú la ruta de la gloria. Para ello será imprescindible que todos los peruanos, con uniforme o sin él, trabajemos unidos, bajo la guía de Santa María, por fortalecer dos realidades esenciales de toda sociedad que en los últimos tiempos vienen siendo agredidas sistemática y constantemente en nuestra Nación, y sin las cuales un país como el Perú jamás podrá ser grande como soñaba el Mariscal Cáceres. Me refiero a la Familia y la Vida.

Desde la “ideología de género”, que niega la verdad inscrita en la naturaleza del ser humano y que afirma ideológicamente que la identidad sexual de la mujer y del hombre son determinados culturalmente y por tanto intercambiables, dejando de ser hombre y mujer complementarios para formar una familia, pasando por una agenda a favor del aborto que poco a poco se viene abriendo paso en el Perú bajo la falsa cubierta de ser un derecho de la mujer, la familia y la vida sufren hoy en día un asedio como nunca antes se había visto, haciéndonos olvidar que el futuro de todo país se forja en la familia, y que una cultura de paz como todos anhelamos se construye en el respeto por la vida desde la concepción hasta su fin natural.

En lo que respecta a la familia hay que recordar que ella es la célula básica y vital de la sociedad, patrimonio de la humanidad y de toda sociedad, sea cristiana o no. La defensa y promoción de la familia no es una cuestión solamente confesional como algunos, pretenden hacernos creer para así acallar la voz de la Iglesia cuando ésta se levanta en su defensa. Si la Iglesia defiende a la familia, es porque a la Iglesia nada de lo humano le es ajeno. Además lo hace amparada en el derecho que la Constitución le reconoce de participar en la vida pública del país.[1] Nacida de la íntima comunión de vida y de amor conyugal fundada sobre el matrimonio entre un varón y una mujer, la familia es fundamento de la vida de las personas y prototipo de toda organización social.

Es fundamental proclamar que los derechos que la familia posee le son inherentes y no son otorgados por el Estado o porque cualquier postulado moral, ético o amoral, se los hayan concedido. La función del Estado debe ser garantizar los derechos y deberes de la familia basada en el matrimonio heterosexual y no desestructurarla mediante leyes relativistas e inmorales que la exponen al daño de ideologías que la llevan a una crisis, como son entre otras la ideología de género, el feminismo radical, el matrimonio homosexual, el aborto, la eutanasia, el divorcio “express” o rápido, y la artificial y deshumanizadora procreación asistida.

Un Estado o una sociedad que permite y protege modelos alternativos de vida familiar, como el “matrimonio homosexual” o “la unión civil”, en aras de una supuesta libertad o diversidad, compromete seriamente el desarrollo humano integral. El derecho positivo no puede reinventar los lazos esponsales y de filiación que brotan de la naturaleza y fundamentan nuestra sociedad y protegen al niño. Igualmente crear una filiación ficticia permitiendo a parejas del mismo sexo adoptar niños es desconocer que el niño necesita tanto de un padre como de una madre por el aporte irremplazable que cada uno da, desde los valores propios de su identidad sexual, a su desarrollo personal. Si se desdibuja el único matrimonio, el matrimonio entre hombre y mujer, se desdibujan igualmente todas las demás relaciones, paternidad, maternidad, filiación y hermandad, y esta debilidad hace que toda sociedad vaya perdiendo consistencia y se vuelva anárquica.

Ya cuando era Cardenal de Buenos Aires, el hoy Papa Francisco nos alertaba sobre estos peligros con estas dramáticas y proféticas palabras: “Aquí está en juego la identidad, y la supervivencia de la familia: papa, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones. No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al Plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento) sino de una ‘movida’ del padre de la mentira (del demonio) que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”. [2]  Para el Papa Francisco, detrás de la promoción de este tipo de leyes en todo el mundo hay una “colonización ideológica”, la cual constituye el totalitarismo más peligroso de nuestra época.[3]

Queridos Hermanos: La familia es el punto medular de toda sociedad, ya que toca el fundamento de la creación, la verdad de la relación entre el hombre y la mujer entre las generaciones. Si este pilar fundamental es trastocado, todo el edificio colapsa y es esto lo que hoy en día viene siendo perversamente amenazado.

En lo que se refiere a la Vida, de un tiempo a esta parte se observa en el Perú que se viene acentuando una peligrosa agenda pro aborto la cual se ha visto fortalecida recientemente con la medida cautelar emitida por el Juez del Primer Juzgado Especializado en lo Constitucional de Lima en favor de la distribución de la “Píldora del Día Siguiente”, eufemísticamente denominada “Anticoncepción Oral de Emergencia”.

Ya lo Obispos del Perú en nuestro Comunicado del pasado 24 de agosto rechazamos esta medida cautelar, ya que las pruebas que el Tribunal Constitucional recibió el año 2009 para declarar fundada la petición para que no se distribuya la “Píldora del Día Siguiente” en el Perú siguen vigentes. Entre estas pruebas están los diversos estudios científicos, la opinión de la Food & Drug Administration de los Estados Unidos, y lo que afirman los mismos laboratorios que producen la píldora a nivel mundial, quienes siguen señalando la presencia de un efecto en el endometrio que impediría la anidación del concebido, y eso se llama aborto. Estos elementos llevaron a la consistencia de una duda razonable, a favor del concebido. Por ello ante el mismo escenario, esperamos que la sentencia final del Juez responda a la de los Magistrados del Tribunal Constitucional. Ahora bien resulta curioso, por no decir sospecho, que “en un proceso judicial, y según lo manifestado por la Ministra de Salud, tanto demandante como demandado se encuentren de acuerdo en distribuir nuevamente este fármaco. ¿Es posible así un proceso judicial objetivo y transparente en defensa del concebido?”.[4] ¿Es posible que en un país como el Perú, donde hay tantas necesidades en diversas medicinas para evitar muertes, se estén destinando recursos para adquirir un fármaco que puede matar una vida concebida y poner en riesgo la vida de la mujer que lo usa?

A todo lo anterior no puedo dejar de mencionar la preparación de campañas para que en los colegios se enseñe a los menores de edad a usar anticonceptivos sin el consentimiento de sus padres en una coordinación entre los Ministerios de Salud y el de Educación, así como los intentos por legalizar el “aborto por violación”.

Con el Papa Francisco afirmo que: “La vida humana es sagrada e inviolable. Todo derecho civil se asienta en el reconocimiento del primero y fundamental de los derechos, el derecho a la vida, que no está subordinado a condición alguna, ni cualitativa, ni económica, ni tanto menos ideológica”[5], y con la recientemente proclamada Santa, Madre Teresa de Calcuta, la Madre de los Pobres agrego: “El aborto mata la paz del mundo…Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, ¿qué me impide matarte? ¿Qué te impide matarme? Ya no queda ningún impedimento…Por eso, pienso que aquellas naciones que destruyen la vida legalizando el aborto son las más pobres, porque temen alimentar a un niño más y, por eso, agregan un cruel asesinato más a este mundo”.

Mi invocación al Supremo Gobierno a que cumpla con su oferta electoral de fortalecer a la familia y defender la vida desde la concepción, y a que inspire su actuar en estos temas en lo que señala nuestra Constitución Política, llamada con acierto “La Ley de Leyes”, cuando ésta afirma: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece…La comunidad y el Estado protegen a la familia y promueven el matrimonio. Reconocen a estos últimos como institutos naturales y fundamentales de la sociedad”.[6]

Nuestra Señora de las Mercedes es, sin duda, la invocación más apropiada para suplicarle a la Virgen por la Familia, el Matrimonio y la Vida recordando lo que Sor Lucía la vidente de Fátima escribió: La batalla final entre el Señor y satanás será acerca del Matrimonio y de la Familia. No teman, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del Matrimonio y de la Familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque éste es el punto decisivo. Sin embargo, Nuestra Señora ya ha aplastado su cabeza’”.

Así como Nuestra Señora de las Mercedes se dignó en el pasado rescatar a miles de personas del cautiverio, y fue desde nuestra querida Paita la vencedora de piratas y corsarios, tengo la seguridad que hoy salvará y protegerá a la familia fundada en el Matrimonio entre un varón y una mujer, y a los concebidos no nacidos, los niños por nacer, que son los más indefensos y pobres porque no tienen siquiera voz para defenderse. Seamos nosotros su voz y su presencia, y la defensa vigorosa de su derecho sagrado e inviolable a la vida. Sólo así el Perú mantendrá su paso firme por la senda de su anhelado progreso espiritual y material como la gran nación que es.

Que así sea. Amén.

San Miguel de Piura, sábado 14 de septiembre de 2016.
Solemnidad de Nuestra Señora de las Mercedes 
Patrona de Piura y de las Fuerzas Armadas del Perú

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[1] Ver Constitución Política del Perú, Art. 51.

[2] Jorge Mario Card. Bergoglio, Carta a las religiosas carmelitas de Buenos Aires, 08-VII-2010.

[3] Ver S.S. Francisco, Discurso a los Obispos de Polonia, 02-VIII-2016.

[4] Ver Comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana, Sobre la Píldora del Día Siguiente, 26-VIII-2016.

[5] S.S. Francisco, Discurso a los miembros del Movimiento Italiano por la Vida; 14-IV-2014.

[6] Constitución Política del Perú, Art. 2,1 y 4.

ACTO DE CONSAGRACIÓN DE LA FAMILIA Y LA VIDA

Oh María, Madre de todas las Mercedes, Madre y Señora de nuestro Pueblo y de nuestras familias:

Nos reunimos hoy con el impulso que nos da la fe, para decirte nuevamente que tú eres la Madre de la Vida Verdadera y pedirte que nos enseñes a ser testigos del Dios vivo y del amor, que es más fuerte que la muerte.

Venimos con un corazón agradecido, por todos los regalos que de ti hemos recibido y por cuánto has obrado en nosotros a través de nuestra historia.

Venimos como familia, a consagrarnos nuevamente a ti.

Queremos suplicarte en este día de tu fiesta que aceptes nuestra consagración.

Mira con misericordia a todos cuantos somos tus hijos y a aquellos que se han alejado de la casa del Padre, y no ven la verdadera vida que brota del costado abierto de tu Hijo Jesús.

Santa Madre de Dios, nuestra amada “Mechita”, necesitamos que tú seas hoy más que nunca, Reina y Madre de la Familia y de la Vida en el Perú.

En estos tiempos de gran batalla espiritual, de la lucha entre la oscuridad y la luz, entre la verdad y la mentira, entre los valores familiares auténticos y la permisividad destructiva, te pedimos recibas a todas nuestras familias en tu Corazón Inmaculado, y las refugies en tu manto virginal, las defiendas con tus brazos maternales y las lleves por el camino seguro hacia el amantísimo Corazón de tu Hijo, Jesús.

Hoy día queremos pedirte para que las leyes de nuestro país sean leyes que protejan a la Familia y a la Vida. Sean leyes que permitan el desarrollo sano y armónico de nuestras familias fundadas en el matrimonio entre un varón y una mujer. Sean leyes que promuevan y defiendan la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y jamás el aborto.

Madre de misericordia: No permitas que el plan original de Dios Amor sea trastocado y pervertido por el maligno enemigo.

Nada podemos sin ti ¡Oh Virgen poderosa!

Amén.

Sábado 24 Septiembre, 2016