DIRECTIVAS PARA LA IGLESIA ARQUIDIOCESANA DE PIURA Y TUMBES ANTE LA EPIDEMIA DEL CORONAVIRUS (COVID-19)

Ante las recientes medidas preventivas adoptadas por el Gobierno del Perú para detener la propagación del “Coronavirus” (Covid-19) en nuestro país, y en particular la prohibición por 90 días de cualquier tipo de actividades que reúnan a más de 300 personas, el Señor Arzobispo Metropolitano de Piura comunica las siguientes directivas que deberán ser acatadas por todos los sacerdotes de la Arquidiócesis, especialmente por los párrocos, rectores de iglesias y capellanes, a quienes se encarga el deber de implementarlas y de hacerlas de inmediato conocimiento de sus fieles en sus parroquias, rectorías, capellanías y comunidades

Estas directivas son motivadas por la preocupación de nuestro Pastor por la salud y el bienestar del Pueblo de Dios que le ha sido confiado. 

SOBRE LA MISA DOMINICAL

  1. Se pide a los sacerdotes ofrecer más celebraciones dominicales de la Santa Misa en sus parroquias, iglesias y comunidades, con el fin de no exceder el número de fieles asistentes a las eucaristías en más de 300 personas.
  1. El Señor Arzobispo es consciente que esto implicará un mayor esfuerzo y dedicación de los sacerdotes de la Arquidiócesis, pero el servicio espiritual a nuestro pueblo cristiano nos urge a ello, conscientes que la celebración de la Santa Misa es el don más grande que tenemos en la Iglesia, y que es fuente y cumbre de la vida cristiana. En ella encontramos y celebramos el misterio de nuestra salvación, nos alimentamos con la Palabra de Dios, y recibimos el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, alimento de vida eterna. Más aún, en ella rogamos a Dios por nuestras necesidades, en este caso que libre al Mundo, al Perú, y en especial a Piura y Tumbes, del mal del “Coronavirus” (Covid-19) y de otras enfermedades. Se ruega encarecidamente a los párrocos, rectores de iglesias, capellanes y sacerdotes, informar adecuadamente a los fieles cristianos de los nuevos horarios de Misas dominicales.
  1. Asimismo se pide a los sacerdotes alentar a los fieles a que asistan a aquellas Misas dominicales que en la actualidad son menos concurridas.
  1. Cualquier otra reunión o actividad parroquial o de una comunidad o movimiento católico, que no sea la celebración de la Santa Misa, y que exceda el número de 300 personas, deberá ser cancelada. Asimismo, se informa que la Jornada “24 Horas para el Señor”, prevista para este viernes 20 y sábado 21 de marzo, queda cancelada. Se posterga para el mes de agosto el 3° Corso y 12° Festival por la Vida, inicialmente previsto para el sábado 2 de mayo.

DE LA ASISTENCIA A LA SANTA MISA DOMINICAL

Con causa justa (ver CIC can. 383 § 1; 3-4 y 835 § 1-2), los pastores de la Iglesia, pueden dispensar a los fieles cristianos de la obligación de guardar el precepto de la Misa dominical y de las fiestas de precepto. Dada la pandemia mundial declarada por el Organización Mundial de la Salud por el virus COVID-19, el Arzobispo Metropolitano de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., emite las siguientes directivas y dispensas, siempre motivado por salvaguardar la salud y el bienestar de sus fieles:

  1. Se ruega que cualquier persona mayor de 60 años de edad o más, no asista a la Misa dominical, ya que ellos son los más vulnerables a este virus. Por tanto están dispensados de la obligación de asistir.
  1. A las personas que tienen problemas médicos o enfermedades crónicas, o aquellas personas con sistemas inmunológicos comprometidos (bajas defensas), igualmente se les pide que no asistan a la Misa dominical. Ellos están igualmente dispensados de asistir a la Misa por su condición de vulnerabilidad que los pone en alto riesgo.
  1. A las personas que no se sientan bien, por leves que sean los síntomas que experimentan, se les pide que no asistan a la Misa dominical. También a ellos se les dispensa de la obligación de participar en la Eucaristía del domingo.
  1. Se ofrece una dispensa general en la Arquidiócesis de Piura, a cualquier otra persona, de cualquier edad, que en conciencia piense sinceramente que por asistir a la Misa dominical podría ponerse en riesgo.
  1. Se recuerda a los fieles cristianos que asisten a la Misa dominical y diaria, que eviten todo contacto físico con los demás y que deben intentar mantener una distancia segura el uno del otro.
  1. Quienes hagan uso de las dispensas antes mencionadas pueden considerar, si así lo desean, asistir a una Misa entre semana en su Parroquia o Comunidad.
  1. Asimismo quienes hagan uso de las dispensas antes mencionadas y no participen de la Misa dominical, pueden considerar ver la Misa por televisión, internet o escucharla por radio. Algunas Parroquias ya transmiten en vivo su Misa dominical por internet.
  1. Aquellos que hagan uso de las dispensas antes mencionadas y por tanto no asistan a la Misa dominical, se les anima a que en sus hogares dediquen un tiempo a la oración (ver can. 1248 2) y realicen un acto de Comunión Espiritual, hermosa práctica devocional que es fuente verdadera de gracia en comunión con nuestro Señor. Para ello se les propone la siguiente oración:

Mi Jesús,
Creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
Te amo por encima de todas las cosas y deseo recibirte en mi alma.
Como no puedo recibirte en este momento sacramentalmente,
entra al menos espiritualmente en mi corazón.
Te abrazo como si ya estuvieras allí y me uno completamente a Ti.
Nunca permitas que me separe de Ti.
Amén.

  1. Las medidas sanitarias y litúrgicas emitidas en el Comunicado del 07 de marzo pasado, siguen vigentes. Dado que el celebrante tiene la facultad de omitir el gesto de la paz, este podrá ser omitido conforme lo establece la Ordenación General del Misal Romano, n. 154 y el Ordinario de la Misa, n. 149.

CELEBRACIÓN DE LA SEMANA SANTA 2020

  1. Ante la medida dada por el Gobierno de limitar por 90 días las reuniones de todo tipo a no más de 300 personas con la finalidad de limitar el riesgo de contagio, es claro que resulta imposible celebrar este año la Semana Santa de la manera tradicional como ésta suele celebrarse entre nosotros por la masiva participación que ésta tiene de parte de nuestro pueblo profundamente creyente y católico. Por tanto se suspenden las procesiones y demás actos devocionales multitudinarios ahí donde los hubieren, especialmente los de la Semana Santa de Catacaos. Será responsabilidad de los párrocos velar por el fiel cumplimiento de esta disposición y explicar a los devotos las razones que motivan a esta suspensión.
  1. Se podrán celebrar las misas y liturgias de Semana Santa, pero observando la limitación del número de la Asamblea Litúrgica al número establecido por el Gobierno y teniendo presente las otras indicaciones dadas en este Comunicado. Se propone este año, de manera excepcional, tener dos celebraciones de la Misa de la Cena del Señor el día Jueves Santo y dos celebraciones del Oficio de la Pasión del Señor el día Viernes Santo, así como varias Misas el Día de Pascua. La Vigilia Pascual deberá ser una sola, pero con limitada asistencia (no más de 300 personas).
  1. Sobre la confesión sacramental, sólo se deberá administrar en los confesionarios por la zona de la rejilla, tapada ésta con tela para poder ser lavada frecuentemente. El sacerdote confesor deberá tener alcohol gel a la mano y dedicar más horas a la confesión para así evitar aglomeraciones de fieles.
  1. Exhortamos a los fieles a que las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes que se veneran en los templos sean sustituidas por otras como la inclinación de cabeza o la reverencia, evitando el contacto físico con ellas y facilitando una mayor rapidez que evite aglomeraciones.
  1. La visita a los enfermos, la unción y el viático, deben ser administrados diligentemente por todos los sacerdotes, según el requerimiento de los fieles, atendiendo a las medidas de higiene que se requieran.

Estas dispensas y directivas permanecerán vigentes por 90 días a partir de la fecha, de conformidad con la norma dada por el Gobierno del Perú o hasta que éste disponga lo contrario.

Tengamos fe que el Señor Jesús, Santa María, y nuestros Santos Peruanos, nos ayudarán a superar este difícil momento que es una oportunidad para fortalecer nuestra fraternidad, solidaridad y cercanía entre todos como hermanos, tanto peruanos como migrantes.

Oremos por la salud de los enfermos y por el personal médico que trabaja denodadamente para detener la expansión del “Coronavirus” (Covid – 19). Oremos por los que han fallecido en el mundo y por sus afligidas familias. Oremos por el fin de la pandemia y hagámoslo con la oración que el Papa Francisco ha compuesto para este fin dirigida a Santa María, salud de los enfermos: 

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. 

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. 

Tú, Salvación del pueblo romano, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba. 

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la Resurrección. Amén. 

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios.

No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.

¡San Miguel Arcángel, ruega por nosotros!

San Miguel de Piura, 13 de marzo de 2020

 ARZOBISPADO DE PIURA
OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES

viernes 13 marzo, 2020