COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE PIURA

  1. Ante los graves momentos que venimos viviendo a raíz del Coronavirus (COVID-19), quiero animarlos una vez más a que no nos dejemos robar la esperanza. Sigamos pidiéndole al Señor Jesús, vencedor del mal del pecado y de la muerte, que alimente y renueve nuestra confianza en Él y en un tiempo mejor, con la esperanza de que finalmente seremos liberados del mal y de esta Pandemia. Los actuales momentos, son también una oportunidad que el Señor nos ofrece para fortalecer nuestra comunión de vida con Él y con los hermanos.
  2. El Estado Peruano ha determinado que el 1 de julio terminen cien días de “Cuarentena” y se inicie una nueva etapa de convivencia en nuestra vida social. Lamentablemente eso no significa que la Pandemia haya terminado y que los contagios todavía hayan cesado en Piura y Tumbes. 
  3. Esta crisis sanitaria, inédita en nuestra historia, debe llevarnos a tomar medidas prudentes, por más difíciles y reiteradas que éstas sean, en vistas a proteger la vida de nuestros seres queridos, especialmente de aquellos que se encuentran dentro de las poblaciones vulnerables, y sabiendo además de la frágil situación de nuestro sistema de salud. 
  4. El Arzobispado de Piura viene realizando consultas permanentes con expertos de la salud para tener un real conocimiento de la situación de la Pandemia entre nosotros. Por ello he creído conveniente, y lamentándolo profundamente, aplazar por un tiempo más la apertura de las iglesias y templos, así como las reuniones y actividades de las parroquias y otras comunidades de fieles.
  5. Debemos seguir, por el bien de todos, cuidándonos y cuidando a los demás, manteniendo el distanciamiento social y siguiendo todas las recomendaciones de higiene y bioseguridad que nos vienen proponiendo las autoridades sanitarias. ¡No bajemos la guardia!
  6. Aprovecho para informar que la Arquidiócesis ha preparado una “Guía para la Celebración de Misas, Sacramentos y otros actos de Culto Público con control de asistentes en tiempos de Pandemia” en la cual se incorporan y complementan las disposiciones dadas por la Conferencia Episcopal Peruana a través de su “Protocolo para las Actividades Religiosas de la Iglesia Católica en tiempos de Pandemia” publicado el 24 de junio pasado. Esta “Guía” ha sido elaborada con el fin de que cada Parroquia y Comunidad perfeccionen el Plan Parroquial que han diseñado para cuando llegue el momento de la reapertura de las iglesias y reasumir el culto público una vez que se den las condiciones para ello.
  7. Los invito a que continuemos rezando por la curación de los enfermos, así como por los médicos, el personal sanitario y científico que de manera abnegada está dedicado a la atención de los contagiados y al encuentro de una cura para esta enfermedad y otras. Oremos por los que han fallecido en el mundo y particularmente en Piura y Tumbes, y por sus afligidas familias. Pidamos también por nuestros Policías, los miembros de nuestras Fuerzas Armadas, y por todos aquellos que continúan trabajando para brindarnos servicios y bienes esenciales, dándonos seguridad y ayudándonos a mantenernos sanos.
  8. En esta hora de tanto sufrimiento, donde muchos hermanos están enfermos, donde otros han perdido sus trabajos, donde miles se han empobrecido y están hambrientos, a semejanza del Señor Jesús (ver Mt 9, 36; Mc 6, 34) no dejemos de mover nuestro corazón a la solidaridad, a la caridad, a la misericordia, a trabajar por construir una sociedad más honesta y solidaria, es decir digna de la persona humana, donde los enfermos, los más débiles, los vulnerables, los más pequeños y los más pobres estén en el primer lugar de nuestras preocupaciones.
  9. Que nuestra Madre Santísima, Nuestra Señora de las Mercedes, y nuestro Santo Patrón, San Miguel Arcángel nos bendigan, cuiden y libren de esta Pandemia y de todo mal.

Con mi afectuosa bendición pastoral, reza por ustedes y pide sus oraciones.

San Miguel de Piura, 01 de julio de 2020

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miércoles 1 julio, 2020