LA IGLESIA JOVEN DE PIURA PEREGRINA AL ENCUENTRO DE LA MECHITA

Miles de jóvenes caminaron a Paita en defensa de la vida 

20 de septiembre (Oficina de Prensa).- 10 mil jóvenes provenientes de las diferentes parroquias, movimientos eclesiales e instituciones educativas de las Vicarías Foráneas de Piura, Bajo Piura, Paita, Talara, Sullana y Tumbes participaron hoy de la Gran Peregrinación Jubilar al Santuario de Nuestra Señora de las Mercedes en Paita, denominada: “Juntos con La Mechita, los jóvenes defendemos la Vida”. A lo largo del recorrido los jóvenes con mucha fuerza, alegría y entusiasmo rezaron y cantaron ofreciendo la peregrinación a nuestra querida Mechita para que Ella interceda por nosotros ante su Hijo y así alcancemos la gracia de ver derogado el Protocolo de Aborto Terapéutico en nuestro país. Juntos los jóvenes alzaron su voz en defensa de los Niños por Nacer coreando frases como “Madre, Virgen de las Mercedes, defiende a los Niños por Nacer”, “Los jóvenes de Piura y Tumbes defendemos la vida”, “Vida Sí, Aborto No”, entre otras.

La Peregrinación culminó con la Santa Misa presidida por nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V, quien acompañó a nuestros jóvenes durante la peregrinación junto con los sacerdotes de nuestra Arquidiócesis. Las primeras palabras de nuestro Pastor fueron para agradecer la presencia de los miles de jóvenes congregados en el exterior del Santuario de La Mechita en el Cerro de las Tres Cruces, así como a los padres y familiares que los acompañaron.

 Durante su homilía Monseñor Eguren se dirigió a los jóvenes presentes reflexionando sobre el Evangelio de la Visitación (Lc 1,39-45): “Querido joven, pídele hoy a la Virgen María que te de su gran fe para que así como Ella, tú también seas dichoso; porque no hay mayor felicidad que creer en Jesús y creerle a Jesús. Cristo es el único que llena nuestra vida de sentido haciéndola verdadera, bella, digna y libre. Que también de ti y de mí se pueda decir: Dichoso tú que has creído y que le has entregado tu vida y corazón a Jesús por medio de María”.

 “El Evangelio de la Visitación – continuó diciendo nuestro Pastor – es un Evangelio de Vida porque nos presenta el encuentro de dos primas embarazadas: María Santísima que lleva en sus entrañas virginales e inmaculadas a Jesús su Divino Hijo y Santa Isabel que en su ancianidad lleva en su vientre a Juan el Bautista. Más aún: Isabel testimonia que apenas el saludo de María llegó a sus oídos la criatura saltó de gozo en su seno. Por tanto el Evangelio nos testimonia que la vida es sagrada e inviolable desde la concepción hasta su fin natural, que desde el primer momento de la concepción ya hay una persona humana y que por tanto el aborto no se justifica en ningún caso y que es un crimen abominable. Queridos jóvenes: pidamos con fe a La Mechita para que nos alcance de su Hijo la gracia de ver derogado en nuestro país el Protocolo de Aborto Terapéutico. Que nuestras autoridades comprendan que la paz que tanto anhelamos los paiteños, piuranos, tumbesinos y peruanos comienza desde el vientre materno. Un país que defiende la vida es un país con futuro. Con la Beata Madre Teresa de Calcuta les digo: El país que acepta el aborto no está enseñando a su pueblo a amar sino a aplicar la violencia para conseguir lo que se quiere. Es por eso que el mayor destructor del amor y de la paz es el aborto. ¡Vida Sí, Aborto No!”.

 Finalmente nuestro Arzobispo exhortó a todos los jóvenes presentes a apostar por el amor hermoso: “Apuesten por la pureza, resistan y venzan las tentaciones de un mundo que quiere arrastrarlos hacia lo impuro. La pureza de mente, de vista y de cuerpo, preserva el corazón y su capacidad de amar auténticamente. Y sólo cuando se ama auténticamente como Cristo uno es feliz. Si entre ustedes hay jóvenes llamados a la vida del matrimonio este es el momento para prepararse seria y responsablemente, desde la propia fe y en la Iglesia, y no adelantar los actos que son propios del matrimonio”.

Un momento sumamente emotivo y conmovedor se vivió cuando al finalizar la Santa Misa nuestro Arzobispo hizo poner una reproducción de un pequeño embrión humano de 12 semanas de gestación en las manos de la venerada imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, para confiarle a Ella, Madre de Aquel que es la Vida, la vida de todos los Niños por Nacer y pedirle que rompa las cadenas de la esclavitud y de la muerte a la que nos somete este Protocolo de Aborto Terapéutico que es la primera norma abortiva aprobada en la historia del Perú. Todos los presentes irrumpieron en unos emotivos y cariñosos aplausos. Concluida la Misa los jóvenes participaron en un alegre “Festi Vida” de cantos y danzas.

 

 PEREGRINACIÓN

    

 

sábado 20 septiembre, 2014