GRAN INAUGURACIÓN DEL CONGRESO EUCARÍSTICO Y MARIANO DE TUMBES 2014

La Eucaristía y la Familia Cristiana

22 de noviembre (Oficina de Prensa).- Gran cantidad de fieles participaron de la primera jornada inaugural del Congreso Eucarístico y Mariano de Tumbes 2014, la cual estuvo dedicada especialmente a las Familias. Desde tempranas horas se fueron congregando en el Coliseo “Tumpis” de la ciudad, en un ambiente de fiesta de la fe y alegría cristiana, los fieles venidos de las diferentes parroquias de la Vicaría Foránea Tumbes y muchos otros lugares de nuestra Arquidiócesis.

Este primer día del Congreso, que tuvo por finalidad reflexionar sobre la centralidad de Jesús Eucaristía en la vida de la Familia Cristiana, se inició con la entronización de la imagen de la Virgen María, que fue llevada por una familia tumbesina hacia el estrado principal. Los participantes recibieron con profundo amor filial a nuestra Madre entre cantos y aplausos.

A continuación nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., quien se encuentra en esta Ciudad especialmente para acompañar a los tumbesinos durante estos tres días del Congreso Eucarístico y Mariano, tuvo a su cargo las palabras de Inauguración en las que exhortó a los presentes a: “Que este Congreso Eucarístico y Mariano nos ayude a ser mejores discípulos y misioneros de Jesús, tanto en Su Iglesia como para el mundo. Hermanos, que en estos días nuestro encuentro con Jesús Eucaristía se realice a través de su Madre Santísima, porque no hay mejor camino para llegar a Jesús que su Madre. Por ello quién mejor que Ella para enseñarnos a encontrarle de manera renovada en el misterio de la Eucaristía. Santa María es quien le dio al Verbo Eterno de Dios su cuerpo y sangre, y estos dos son el alimento de vida eterna que adoramos en la Eucaristía: el Cuerpo que nació de María y la Sangre que María le dio. Nadie mejor que Ella entonces para enseñarnos a descubrirlo en el milagro de la Eucaristía de manera viva y resucitada, de manera permanente y constante con nosotros hasta el fin de los tiempos”.

 “Nadie mejor que Ella – agregó nuestro Pastor – para llevarnos a cada uno de nosotros a ser todo de Jesús, y así poderle llevar con alegría a los demás. Que este Congreso Eucarístico nos mueva a ser una Iglesia misionera, como nos ha pedido el Papa Francisco, a ir al encuentro de los hermanos que necesitan de Cristo a esas periferias no sólo geográficas sino existenciales, en medio de este mundo que el Santo Padre considera que es como una especie de hospital de campaña. Por eso les pido que este Congreso Eucarístico nos mueva a la misión, porque hay muchos que no conocen a Jesús, pero peor aún hay muchos que lo han conocido y le han olvidado, muchos que han recibido el bautismo pero no viven las exigencias maravillosas y bellas de ser cristiano, de una nueva vida en Jesús”.

 Luego nuestro Arzobispo se dirigió a las familias diciéndoles: “Qué importante es la familia para el mundo, queridos hermanos. Recordemos lo que san Juan Pablo II nos dijo: “El futuro de la humanidad se fragua en la familia”, porque sin familia la humanidad no tiene futuro. Queridos hermanos, la familia es esa célula básica y principal de la sociedad, esa escuela del más profundo humanismo. Es ahí donde aprendemos a ser personas, donde aprendemos a vivir la dinámica del encuentro y de la relación don los demás, del servicio y del amor, de la entrega de los unos a los otros: del esposo a la esposa, de la esposa al esposo, de los padres a los hijos y de los hijos a los padres, de los hermanos entre sí y de todos aquellos que componen la familia. Es en la familia donde se transmite el don de la fe y aprendemos a amar, donde se forman los ciudadanos honestos, veraces, justos, laboriosos, amantes de su patria, personas con actitud de servicio que nuestro Perú necesita.”

 Finalmente Monseñor Eguren agregó: “La familia es una iglesia doméstica, es decir, el lugar donde se cultiva la fe, donde se vive la esperanza y el amor cristiano. Es ahí donde los padres les transmiten su fe cristiana y católica a sus hijos como su más preciada herencia; es también donde rezamos y alabamos a Dios, descubriendo y conociendo a Jesús para así amarle, seguirle y servirle. También la familia es santuario de la vida, lugar donde se acoge con alegría el don de los hijos, donde la vida se defiende desde la concepción hasta su fin natural con la muerte. Del matrimonio entre un hombre y una mujer es donde brota la familia verdadera, donde se procrean los hijos para después educarlos en todo lo cristiano y en todo lo humano. Hoy en día la familia está en crisis y el estado no la defiende, no la promueve, no la protege como debería ser. Nuestro país está bajo fuertes presiones para que se apruebe el Aborto en todas sus dimensiones. Ya aprobaron el Protocolo de Aborto Terapéutico. Por ello las familias cristianas están llamadas a ser luz para el mundo, a dar testimonio del amor de Cristo, a ser santuarios de la vida. Pidamos a Jesús Eucaristía que no permita que la presión internacional que hoy tiene nuestro país, lleve a nuestros políticos a aprobar más casos como éste”.

 Terminadas las palabras inaugurales de nuestro Arzobispo, se dio paso a las 2 Conferencias programadas para esta primera jornada. La primera fue “La Eucaristía y la Familia” a cargo del R.P. Roland Castro Juárez y luego fue el turno para el R.P. Álvaro Otero Gonzales con la conferencia “El Domingo, Día del Señor y de la Familia”. Entre ambas conferencias unos esposos tumbesinos junto a sus hijos le bailaron a la Virgen una hermosa marinera. Y como conclusión del primer día, dos matrimonios, el primero de Catequesis en Familia y el segundo del Camino Neocatecumental, dieron significativos y emotivos testimonios de su conversión y seguimiento del Señor.

 

 

sábado 22 noviembre, 2014