“EL HOY QUE VIVIMOS ES GRACIAS AL AMOR, A LA ENTREGA Y AL SACRIFICIO DE LOS QUE YA PARTIERON”

Santa Misa y romería al Cementerio Metropolitano en memoria de los Arzobispos, Obispos y sacerdotes difuntos de nuestra Arquidiócesis

07 de noviembre (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, al cumplirse un año más del tránsito de Mons. Oscar Cantuarias Pastor, Arzobispo emérito de Piura, y en el marco del Año Jubilar Arquidiocesano 2014 – 2015, nuestro Arzobispo presidió la Santa Misa en memoria de los Arzobispos, Obispos y sacerdotes fallecidos que entregaron su vida al Señor sirviendo a la Iglesia en Piura y Tumbes. Estuvo presente la Sra. Elizabeth Cantuarias, hermana de Monseñor Oscar.

En su homilía Monseñor Eguren manifestó: “Hermanos, al final de nuestra vida terrena todos seremos juzgados por Dios: Arzobispos, Obispos, sacerdotes, consagrados y laicos compareceremos ante el tribunal de Dios. Como nos decía el entonces R.P. Jorge Mario Bergoglio, hoy Su Santidad Francisco, ante la muerte de su querida abuela: «En este instante mi abuela enfrenta el momento más importante de su existencia, ella está siendo juzgada por Dios, ése es el misterio de la muerte». Queridos sacerdotes podemos acostumbrarnos a la muerte en nuestro ministerio y a veces sentirnos demasiado seguros frente a ella, pero esta Misa debe llevarnos a la humildad de pensar que también algún día el Señor nos llamará a su presencia y seremos juzgados por Él. Que en ese momento podamos ser juzgados por todas nuestras obras de bien realizadas para gloria de Dios y salvación de las almas”.

 Más adelante nuestro Pastor reflexionó: “Hoy oramos por nuestros hermanos Obispos, Arzobispos y sacerdotes difuntos como nos invita a hacerlo la lectura del libro de los Macabeos que hemos meditado hoy en el Oficio de Lectura: «Es una idea piadosa y santa rezar por los difuntos para que sean liberados del pecado». Recordemos que nosotros aún podemos obrar de buena fe en lo que nos queda de vida, pero los que ya fallecieron y se encuentran en el purgatorio necesitan de nuestra oración. El Evangelio que hemos escuchado nos relata cómo Jesús se hace todo ruego y toda súplica ante su Padre por nosotros. Y hoy lo hace aquí a través del misterio de la Eucaristía. Qué bueno es saber que tenemos a alguien de nuestro lado, a Jesucristo que ha vencido a la muerte y al pecado. A Él le pedimos que ruegue y suplique ante su Padre por nuestros difuntos”.

 Al finalizar nuestro Arzobispo añadió: “Queridos sacerdotes el hoy que vivimos es gracias al amor, a la entrega y al sacrificio de los que ya partieron. Nuestros hermanos obispos y sacerdotes fallecidos pelearon en su momento el buen combate de la fe, pero hoy nos han pasado la posta a cada uno de nosotros. Ellos nos piden santidad y entrega total. Esperemos que en algunos años más las nuevas generaciones puedan decir de ustedes y de mí lo que hoy estamos diciendo de ellos”.

Luego de la Misa nuestro Pastor junto a numerosos sacerdotes y fieles realizaron una romería al Cementerio Metropolitano “San Miguel Arcángel” en donde se oró por los obispos y sacerdotes que yacen en el mausoleo de la Arquidiócesis, el cual ha sido totalmente remozado.

 

viernes 7 noviembre, 2014