CON MULTITUDINARIA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA SE CLAUSURÓ EL CONGRESO EUCARÍSTICO Y MARIANO DE TUMBES

Arzobispo de Piura administró el Sacramento de la Confirmación a 800 jóvenes tumbesinos 

24 de noviembre (Oficina de Prensa).- La tarde de ayer, Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, miles de tumbesinos se dieron cita desde tempranas horas en la Plaza de Armas de la Ciudad para dar gracias a Dios por estos tres días que han sido para Tumbes una hermosa y gran FIESTA EUCARÍSTICA Y MARIANA, que ha renovado la fe cristiana de todos los participantes y ha evidenciado una vez más la profunda identidad católica de nuestro pueblo. El Arzobispo de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió la Solemne Misa de Clausura del Congreso Eucarístico y Mariano de Tumbes en la que participaron fieles provenientes de las distintas parroquias, movimientos eclesiales, hermandades y asociaciones laicales de esta Vicaría Foránea. Concelebraron el Vicario General Monseñor Pedro Talledo, el Vicario Foráneo R.P. Álvaro Otero y demás sacerdotes de la Vicaría; también estuvieron presentes las principales autoridades políticas, civiles y militares de la Región. Un momento sumamente especial de la celebración fue la Confirmación de 800 jóvenes tumbesinos quienes estuvieron acompañados por sus familiares y amigos.

Al inicio de su homilía Monseñor Eguren manifestó a los fieles presentes: “Hoy tenemos diversos motivos para estar alegres. En primer lugar porque es la gran Fiesta de Jesucristo Rey del Universo, en la que celebramos que todo fue creado por Él y para Él. En Jesucristo, nuestra vida y nuestro universo no sólo encuentran estabilidad, sino que encuentran su sentido y su plenitud. Por eso Jesucristo es el Rey del Universo, el Señor de Señores, el Rey de Reyes”.

 Luego nuestro Arzobispo agregó: “Así mismo en este día clausuramos nuestro Congreso Eucarístico y Mariano de Tumbes. Han sido 3 días en los cuales hemos reflexionado y orado, como Iglesia reunida en torno a Santa María, sobre el misterio de la Eucaristía y sobre la importancia decisiva que ésta tiene en la vida cristiana de la familia, de los niños y jóvenes, y de todo fiel cristiano hijo de la Iglesia incorporado a Ella por su bautismo. Sin la Eucaristía, hermanos, no podemos realmente alcanzar una vida eclesial madura, ni nuestra santidad y plenitud como cristianos. Hoy le pido al Señor Jesucristo Rey del Universo, que le de crecimiento y haga fructificar todas y cada una de las hermosas actividades que hemos tenido, para que así nuestro corazones convertidos a Él crezcan en santidad y en apostolado”.

 A continuación nuestro Pastor dirigió unas palabras muy sentidas y emotivas a los jóvenes confirmandos: “Vuestra confirmación, queridos jóvenes, se da en la Fiesta de Jesucristo Rey del Universo, y ello es una señal que los invita a vivir plenamente vuestra confirmación. A partir de hoy Cristo tiene que ser la medida de tu vida, el ideal hacia el cual te muevas, el único Señor de tu corazón. Has de esforzarte por seguirlo y por parecerte a Él, es decir, pensar como Él, sentir con los afectos puros y nobles de su sagrado Corazón y actuar como Él lo haría si estuviera en tu lugar. Y así, algún día como San Pablo y como los santos puedas tú también exclamar: «Vivo yo pero no yo, es Cristo quien vive en mí»”.

“Jesucristo es Rey, – agregó Monseñor Eguren – porque sólo en Él tu vida encuentra su sentido y su plenitud, sólo siguiéndolo a Él podrás realizarte y alcanzar la libertad autentica y verdadera, la felicidad plena que tu corazón anhela. Por eso joven, ten un solo Señor, un solo Rey, un solo Redentor en tu vida, y este es Jesucristo. No sigas a los falsos ídolos del dinero, el poder y el placer impuro que el mundo de hoy de manera muy seductora te presenta. Es lo que llamamos en la espiritualidad de la Iglesia «las concupiscencias», éstas jamás podrán darte esa plenitud de sentido, esa libertad auténtica y esa felicidad que colma el corazón”.

 Finalmente exhortó a los jóvenes presentes y a los fieles en general diciéndoles “ya llegó la hora de que comencemos a transformar Tumbes, el norte del Perú y nuestra Patria, construyendo en ella la Civilización del Amor. Y eso lo lograremos en la medida que los cristianos no nos quedemos dormidos y hagamos lo que tenemos que hacer. Es triste ver que los que hemos de vivir en la verdad y hacer el bien pecamos de omisión. Queridos hermanos, si cada uno de nosotros hiciera todo lo que puede hacer y debiera hacer desde su fe, esta sociedad y este Tumbes que tanto amamos y queremos serían otros. Vivamos con coherencia cristiana y vivamos cada día como Jesús lo haría si estuviera en nuestro lugar, sirvamos a nuestros hermanos con la finalidad de construir una sociedad más justa y reconciliada”.

 Momento cumbre de la celebración eucarística fue la exposición y adoración del Santísimo Sacramento presidida por nuestro Arzobispo. Un clima de profundo silencio se produjo cuando los miles de fieles se pusieron de rodillas para centrar su mirada y corazón en Jesús Sacramentado, para adorar a su Rey y Señor. Y más adelante la multitud, mientras cantaba “Tú Reinarás”, irrumpió en alegres aplausos y vivas al Señor mientras despedían a Jesús Eucaristía que era llevado a lo largo de la Plaza de Armas para que derrame su bendición y amor sobre todos los presentes.

Al concluir nuestro Pastor recibió de parte del señor Alcalde Provincial de Tumbes, Juan Miguel Sánchez Villena, la “Medalla Cívica de Tumbes” en agradecimiento por su ardua labor pastoral realizada en el territorio de nuestra Arquidiócesis.

 

 

lunes 24 noviembre, 2014