CATEQUISTAS: GRITEN Y ANUNCIEN A TODOS QUE ¡JESÚS ES EL SEÑOR!

Dos mil Catequistas en el Encuentro Jubilar Arquidiocesano 2015

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22 de febrero de 2015 (Oficina de Prensa).- Nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., presidió la mañana de hoy, I Domingo de Cuaresma, la Santa Misa de clausura del Encuentro Jubilar Arquidiocesano de Catequistas, que congregó a dos mil catequistas delegados provenientes de las seis Vicarías Foráneas de nuestra Arquidiócesis. A  lo largo de dos días la reunión se llevó a cabo en el Coliseo del Colegio “Nuestra Señora de Lourdes” de Piura y tuvo como lema: “Cuanto más conocemos a Cristo, más deseamos anunciarlo”.

2Durante su homilía nuestro Arzobispo manifestó: “Ser catequista comporta un llamado, una elección, una vocación de parte del Señor, quien quiere necesitar de ustedes para darse a conocer a otros. Por ello es importante que cada cual cuide su corazón de catequista mediante la oración y la gracia de los sacramentos. En este contexto es muy importante que siempre tengan presente que la catequesis, como educación en la fe y como transmisión de la doctrina de Cristo, exige siempre un sustento testimonial. El testigo es aquel que habiendo visto algo lo quiere contar, narrar, comunicar. Y en el catequista el encuentro personal con el Señor es lo que da credibilidad a sus palabras, a su apostolado, a lo que es y a lo que hace. Por ello junto con una fuerte vida de estudio de la fe de la Iglesia tengan siempre una fuerte vida espiritual”.

“El catequista – agregó nuestro Pastor – es el hombre de la Palabra de Dios. No puede haber realmente una verdadera catequesis sin una centralidad y referencia real a la Palabra de Dios que anime, sostenga y fecunde su obrar catequético. Por ello deben conocer, estudiar y meditar la Palabra de Dios según el paradigmático modelo de Santa María, que guardaba todo cuidadosamente en su corazón. Ahora bien para ser auténticamente personas de la Palabra de Dios, léanla siempre en y con la Iglesia, es decir, como la Iglesia la ha entendido, rumiado y profundizado en su tradición y magisterio. Tengan siempre muy presente de que son servidores y no dueños de la Palabra Divina. No descuiden el estudio del Catecismo de la Iglesia Católica y de su concreción particular para nosotros que es el PIUCAT, el catecismo de Piura”.

3“Queridos hermanos, Jesús es el modelo de todo catequista: como Él miren a todos con ojos de amor; como Él compadézcanse de los miles de hermanos nuestros que hoy andan como ovejas sin pastor hambrientos de la verdad y enséñenles con calma; como Él anuncien con valentía que el tiempo se ha cumplido, que el Reino está cerca y que hay que convertirse y creer en el Evangelio que es el mismo Jesús, el único Salvador del mundo; como Él tengan ardor por la labor misionera de la Iglesia. El catequista anuncia y testifica una certeza: que Jesús es el Señor, que Cristo ha resucitado y está vivo en su Iglesia, y que Ella lleva en sí mismo el futuro del mundo”.

Monseñor Eguren resaltó también el importante trabajo pastoral que desempeña cada uno de los catequistas en sus respectivas Vicarías: “Su vocación de catequistas es crucial para nuestra Iglesia de Piura y Tumbes que celebra con gozo este año su 75° aniversario de creación y se prepara con ilusión a ser sede del X Congreso Nacional Eucarístico y Mariano. Es crucial porque el catequista lleva gradualmente y pedagógicamente al catecúmeno a conocer y amar a Dios, manifestado en Cristo Jesús, a entrar en intimidad con Él, a iniciarlo en los sacramentos y en la vida de discípulo. En una frase: preparar a quien se les ha confiado para su acto personal de fe. ¿Puede haber algo más hermoso que esto con todo lo que ello implica de responsabilidad?

4Finalmente nuestro Arzobispo concluyó exhortando a los presentes: “Con el Papa Francisco quiero pedirles que vayan a las periferias geográficas y existenciales de Piura y Tumbes. Hay hoy en día tantas personas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos hambrientos de conocer a Jesús, hambrientos por formarse mejor en su fe cristiana y católica. Les pido en nombre del Papa: dejen la comodidad de los salones de la parroquia, de los colegios y vayan con creatividad más allá, a los nuevos cruces de caminos. Pienso por ejemplo en los barrios nuevos y pobres de nuestras ciudades donde hay poca presencia de la Iglesia, en las cárceles, los hospitales, los colegios públicos, las universidades, los institutos superiores, nuestros caseríos y centros poblados. Hoy recuerdo que hace algunos años subí a un caserío distante a cinco horas de viaje para administrar a 15 adultos la confirmación y una viejita cogiéndome la cara con sus ojos llenos de lágrimas me dijo después de la Misa que ya podía morir en paz; y a ese adulto que tocó un día la puerta del Arzobispado y me pidió un catecismo porque quería confirmarse y hacer su primera comunión porque a sus casi 80 años sólo estaba bautizado. Con ilusión, generosidad y creatividad vayamos a catequizar a las periferias. Sólo así podremos pronunciar auténticamente el lema de nuestro Año Jubilar: 75 Años anunciando la alegría del Evangelio”.

Este Encuentro realizado en el marco del Año Jubilar Arquidiocesano 2014 – 2015 tuvo como objetivo fomentar la integración entre los catequistas de las diferentes Vicarías de nuestra Iglesia particular y renovar su compromiso en el anuncio de la alegría del Evangelio. Los temas reflexionados estos días estuvieron a cargo de sacerdotes, religiosas y laicos en base al texto de la Exhortación Apostólica “Catechesi Tradendae” de san Juan Pablo II. Hubo momentos fuertes de oración como la Adoración al Santísimo Sacramento y el rezo del Ángelus y del Santo Rosario. Y no faltaron las dinámicas, cantos y testimonios en los que los jóvenes catequistas manifestaron su gran alegría y entusiasmo por la misión.

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domingo 22 febrero, 2015